Más allá de la simpatía que naturalmente profesa el presidente Obama es sugestivo que el mismísimo Comité de Relaciones Exteriores de la Cámara Baja del Congreso de EEUU formalizara una junta a efectos de analizar el primer encuentro con el hemisferio que tendrá el presidente Barack Obama y consideró enfáticamente que deviene una oportunidad de restablecer las relaciones de su país con América Latina y El Caribe.
Coincidieron mayoritariamente que si bien la crisis económica será uno de los temas principales de la Cumbre, el encuentro es visto como una oportunidad para regenerar las relaciones entre Estados Unidos y la región.
Con la premisa determinada en la necesidad de generar compromiso entre los países de la región, se decidió que una de las mejores maneras de aportar al encuentro, es fortaleciendo las relaciones entre los mandatarios de los 34 países participantes.
Figuran en lo específico la comunicación cada más fluida y concordante con Brasil, la preocupaciòn por el tema narco en México, próximamente visitado por Obama, y por supuesto, el tema Cuba, con el que ya se han observado signos, tenues de distenciòn, sin embargo, y muy a pesar de lo que muestran como imposible, subterráneamente algún tipo de interpretación entre Cuba y EEUU, existió.
El mensaje es aprovechar la Cumbre con la premisa de desarrollar relaciones personales con la mayor cantidad de líderes que pueda.
Sin lugar a dudas, y tal lo comentado en su oportunidad EEUU necesita estar más comprometido, recordando el avance en la región de China, Rusia e Irán.
Analistas coinciden en que las políticas llevadas adelante los últimos años, provocaron la profunda caída en la imagen y credibilidad del país.
Así, mientras la mirada americana estaba puesta en otro lugar, la región creó una red de grupos y subgrupos con una misma característica: Estados Unidos no fue invitado a ninguno de ellos.
Puerto España será una concreta oportunidad para mostrar que Estados Unidos está preparado para el compromiso, no dudamos que Cuba será uno de los asuntos que probablemente capture la mayor atención y aseguró que la agenda formal de la Cumbre, será menos importante que las relaciones que establezcan los presidentes
Creemos fehacientemente que la Cumbre debe de formalizar una agenda posterior con cada país convocando y generando encuentros ministeriales con la región.
Tal fuera su trabajo en la última era demócrata, ya son varias las voces que piden al presidente Obama, devuelva el cargo de "enviado" a la región latinoamericana, disuelto con la administración Bush.
"La Cumbre debe ser abierta y no discriminativa EEUU o debería castigar a este líder o a aquel otro. Si, trabajar fuertemente en asistir, tratar de persuadir a aquellos que no son democráticos
Uno de los temas centrales sin duda será la economía de Estados Unidos uno de los puntos importantes es aclarar que no responderá a los problemas domésticos con medidas proteccionistas
Al respecto recordemos que Obama dio el mensaje correcto en su viaje a Canadá, de que el comercio debe crecer y no contraerse
La región demuestra mayor independencia y mayor confianza por parte de sus países y que la misma, no debe ser ignorada ya que "forma parte del mundo, a priori las condiciones están dadas para que una ráfaga de aire fresco sobrevuele Trinidad y Tobago, como siempre los hombres tienen la posibilidad de que su efecto sea percibido ó no.