Durante su campaña hacia la Casa Blanca Obama prometió cambios, sin dudas al llegar a los 100 días de administración ha cumplido su promesa, asemejándose a Carl Lewis, se dedicó a revertir las políticas más cuestionadas de George W Bush, con una velocidad que sorprendió a propios y extraños, reemplazó el enfoque militarista de Bush por un enfoque multirateral, el cierre de la prisión de Guantánamo y la prohibición de la tortura, dar luz verde a las investigaciones con células madre, el combo de estímulo económico el giro conciliador hacia Cuba, el primario diálogo con Irán, determinar el conograma de retiro de las tropas en Irak, traspasando todo el esfuerzo militar a Afganistán, proponiendo a los países de la región una nueva era de diálogo, se comprometió a encabezar el combate contra el cambio climático, firmó una ley sobre igualdad laboral entre hombres y mujeres y derogó una cláusula que permitía financiar con fondos públicos a organizaciones sociales que promovieran el aborto.
Como si no tuviera suficientes problemas con la peor recesión desde los años 30 del siglo pasado, dos guerras, un ambicioso programa de reformas y la formación de su Gobierno, Obama enfrenta la inesperada amenaza de la fiebre porcina. El RITO Obama participará así de una tradición a la que, de buena o mala gana, se plegaron sus predecesores.
El rito debe mucho a los cien primeros días durante las cuales Franklin Roosevelt lanzó en 1933 una serie de medidas para sacar a Estados Unidos de una gran crisis. A pesar de que los estadounidenses desempleados son hoy del 8,5 por ciento, mientras que entonces eran un cuarto de la población activa, algunos expertos no dudaron en comparar los primeros días del Gobierno de Obama con los de Roosevelt. Obama prestó juramento el 20 de enero, cuando propuso grandes transformaciones en Estados Unidos. En la cocina interna la recesión será el tema que acaparará la atención. Según economistas, el Gobierno anunciaría una caída de cerca del 5% en el primer trimestre de 2009. La semana se anuncia decisiva para el futuro del fabricante de automóviles Chrysler, en la que la italiana Fiat apunta sus cañones, que da por dilucidar en que condiciones juega la automotriz americana, hasta se platica que la bancarrota sería una posibilidad de negociación.
La instrumentación del combo económico, el nuevo programa para resolver el problema hipotecario y el plan para rescatar a los bancos ya calienta motores, los bancos han comenzado a otorgar créditos y la confianza de los consumidores aumentó doce puntos Para complicar aún más su tarea, Obama se ve enfrentado ahora a la gripe porcina. El Gobierno asegura estar listo para enfrentar el virus que figura como prioridad uno de la administración demócrata. Obama pidió al Congreso que libere 1.500 millones de dólares para el combate de esta gripe. Se espera que Obama deberá traducir sus iniciativas en una estrategia consolidada, en el frente interno los ciudadanos le demuestran confianza recibe la aprobación de más de 68% de sus compatriotas, la confianza, fundamental, en los momentos que corren, punto de partida en soportar el efecto campana a fin de superar la crisis que nos afecta.