Lula reclamó al Gobierno de Calderón que "mire un poco para América del Sur", al pronunciar un discurso durante la apertura de un seminario que reunió a empresarios de ambos países, en el contexto de la visita oficial que el primero realizó a México,
"Estamos situados geográficamente en el norte, pero nuestro corazón está en el sur y en América Latina", le respondió Calderón en el mismo encuentro, organizado por la Confederación Nacional de la Industria y por el Consejo Empresarial Mexicano de Comercio Exterior.
Sin lugar a dudas, estas expresiones del primer mandatario residente en el Zócalo nos muestran que estamos frente a las primeras señales del interés de México por acercarse al Mercosur.
El presidente Calderón está muy interesado en oír, de boca del presidente Lula, una evaluación de la situación del Mercosur en este momento y de sus objetivos. Esa evaluación ayudará a México a definir qué hará en relación con el Mercosur
Pese a que la semana pasada fuentes diplomáticas de ambos países habían relativizado el tema, el deseo de México de "acercarse" al Mercosur es uno de los temas centrales de las conversaciones que Lula y Calderón han mantenido
La Cancillería mexicana, cuestionada en su momento, negó que el principal obstáculo a las negociaciones sobre un acuerdo con el bloque sea la resistencia de su país a abrir su mercado agrícola a los productos del Mercosur.
México es una de las economías más abiertas del mundo, tiene el mayor número de acuerdos de libre comercio; más que una resistencia a negociar, existe una diferencia de enfoque con el Mercosur sobre cómo deben ser los acuerdos, el tema del comercio de productos agrícolas es un punto sensible de las negociaciones, pero no es el único.
La otra parte sensible para el Mercosur es el sector de servicios; para iniciar una negociación, es necesario alcanzar un acuerdo sobre los temas que estarán involucrados, y eso todavía no ocurrió.
En su discurso ante los empresarios, Lula resaltó la importancia de México como socio comercial puesto que es el quinto mayor destino de los productos brasileños y el octavo mayor mercado abastecedor de Brasil.
Luego de hablar en la apertura del seminario, Lula se trasladó al Palacio Nacional, donde tuvo un encuentro privado con Calderón y luego participó en una reunión ampliada con altos funcionarios de los dos gobiernos, los más cercanos a ambos mandatarios
Por otra parte, la visita oficial de Lula sirvió como marco para que ambas administraciones firmaran un acuerdo de cooperación energética que permitirá desarrollar acciones conjuntas en el desarrollo tecnológico para la exploración y la producción de petróleo y gas natural.
En ese contexto, las empresas petroleras estatales Pemex y Petrobras suscribieron dos convenios específicos de colaboración para explotar crudos pesados en aguas profundas y yacimientos carbonatados fracturados.
Asimismo, la ministra de Energía de México, Georgina Kessel, y el canciller brasileño, Celso Amorim, firmaron un memorando de entendimiento para promover el intercambio tecnológico, profesional y de investigación en materias de refinación, petroquímica, eficiencia energética y biocombustibles.
Más que importantes han sido las pláticas entre ambos presidentes, proponiendo y acordando temas no sólo de interés bilateral, sino que han abierto el camino a convenir y desarrollar planes de acción que redundarán en beneficio de la región.
Como pregonan los que saben, mejor unidos, que...
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