a
 
Año X - Madrid, viernes 28 de agosto de 2009
 
Opinión
 
¿Si o no a la Energía Nuclear?

Alberto Miguel Arruti

Recientemente, han aparecido dos libros “nucleares  ¿Por que no?”   ,  de Manuel  Lozano Leyva y “El espejismo nuclear” de Marcel Coderch y Nuria Almiron. Manuel Lozano es catedrático de la Universidad de Sevilla y director del departamento de Física Atómica Molecular y Nuclear. Marcel Coderch es ingeniero eléctrico, vicepresidente de la Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones español y analista del Real Instituto  Elcano. Mientras que el primero defiende el uso de la energía nuclear, el segundo afirma que “ninguna compañía de seguros del mundo esta dispuesta a cubrir la responsabilidad civil de una central nuclear”. Basta esta cita para comprender que el autor se encuentra en una postura de hostilidad ante la energía nuclear, postura en la que coinciden muchos elementos de la izquierda y la mayor parte, por no decir todos,  los ecologistas.

Hay dos formas de energía nuclear: la que procede de la fisión y  la que procede de la fusión. Naturalmente, nos referimos exclusivamente a la primera. La energía, sin calificativos, es el gran protagonista de nuestro mundo. La economía y, en cierto sentido, la política se encuentran condicionadas por la energía. De momento, los combustibles fósiles, como el carbón o el petróleo son los grandes protagonistas. Pero hay que reconocer que estos son limitados y más tarde o más temprano desaparecerán. Que les queden unos cientos de años, ello no significa nada con la vida que le queda todavía a la Tierra. Que han aparecido otras formas de energía, como son la eólica o la solar, pero estas no parecen suficientes para la demanda de energía que necesita hoy nuestro planeta. Cantidad de energía que se necesita cada día mas, pues la población aumenta y el nivel de vida se hace, año tras año, mas grande. Parece, entonces, que la solución se encuentra en la energía nuclear. Desde un punto de vista económico, esta energía apareció con mala suerte. Sus comienzos fueron militares. Las dos bombas atómicas lanzadas sobre Japón, ya a finales de la Segunda Guerra Mundial, han quedado para la humanidad como un símbolo de desgracia y de lo que no debe pasar. Después el fracaso de utilizar reactores nucleares para propulsar aviones, en lo que se gastaron mil millones de dólares, pues el blindaje pesaría entre cincuenta y cien toneladas, constituyo un fracaso ostensible de esta forma de energía. Si a todo esto añadimos el accidente de Chernobyl, parece lógico que esta energía haya quedado como algo peligroso y que no debe ser empleado. Pero todo tiene riesgo. Y una figura tan ecuánime como el profesor  Sánchez Ron cuenta que “en Estados Unidos , la expectativa de días de vida perdidos se cifran en 3,500 debidos a la pobreza , 2,300 al tabaco , 2,000 por ser de color , o por no estar casado , 1,100  si se es minero , 230 por consumo de alcohol , 80 por accidente de coches y lo mismo por la contaminación , 35 por el radón existente en las casas. Por vivir cerca de una central nuclear, la perdida es de 0,4 días “.

Pero los reactores que se construyen son cada vez más seguros. Francia y Japón han puesto en marcha programas para desarrollar reactores reproductores eficaces y seguros. Otra gran dificultad son los residuos nucleares. El donde y el como se almacenan. Indudablemente este problema parece el más importante. En este momento, cientos de toneladas de elementos de combustibles gastados yacen en los lugares donde se almacenan los productos de los reactores comerciales. Una posibilidad es que se los reprocese, pero pocos países poseen instalaciones para llevar a cabo este proceso. Francia reprocesa sus desechos al igual que los de Japón, Alemania, Suiza, Bélgica y Holanda. En Estados Unidos la ultima planta construida para esta cuestión cerro sus puertas hace veinte años. La energía nuclear suministra en la actualidad alrededor del seis por ciento de la energía primaria mundial. En Japón cerca del treinta por ciento.  En 1989, Paul Ehrlich, uno de los mas firmes enemigos de la energía nuclear durante las ultimas décadas, anuncio que, en vista del efecto invernadero, estaba dispuesto a apoyar la energía nuclear, si esta se basaba en nuevas tecnologías intrínsecamente seguras. No hemos querido ponernos ni a favor ni en contra de la energía nuclear. Solamente hemos dado unos datos, muy pocos por cierto, cuando se pueden dar muchísimos mas.

 
 

Americaeconomica.com
Internet

 

 


 


 
 
Copyright© Americaeconomica.com - All rights reserved
Asesores de Publicaciones, S.L - España