A cuatro días de la Cumbre de la Comunidad Sudamericana de Naciones (CSN) en Cochabamba (Bolivia), los presidentes de Brasil y Venezuela, Lula Da Silva y Hugo Chávez, respectivamente, se encontrarán en Brasilia para estrechar una alianza basada en proyectos de integración regional y reforzada por la expansión de los negocios. La visita de Chávez coincide con la llegada a Brasil del presidente electo de Ecuador, Rafael Correa.
La alianza Caracas-Brasilia se vio apuntalada en los últimos años por un fuerte despegue de las relaciones económicas y comerciales.
El comercio bilateral se cuadruplicó en cuatro años: era de 880 millones de dólares en 2004 y llegó a 3.472 millones en los primeros diez meses de 2006, según datos brasileños. El saldo es ampliamente favorable para Brasil, que tuvo un excedente de 2.400 millones de enero a octubre de este año.
Brasil exporta productos de valor agregado: casi el 40% de su facturación procede de la venta de teléfonos celulares y de coches, camiones, autobuses y autopartes, mientras que lo esencial de su importación está representado por petróleo y derivados.
En ese contexto, Hugo Chávez llega mañana a Brasilia para reunirse con su par brasilero, Lula Da Silva . En agenda estarán la definición de los términos técnicos de la adhesión de Venezuela al Mercosur, aprobada este año, y la aceleración de proyectos de cooperación bilateral, algunos de los cuales sufrieron retrasos.
El viaje de Chávez a Brasil representa la primera salida al exterior desde que fue reelecto en Venezuela, además de significar un gesto de retribución hacia el mandatario brasilero, que hizo lo propio apenas consiguió su propia reelección en Brasil. Durante su visita a Venezuela, Lula Da Silva dio un fuerte espaldarazo a su colega venezolano al referirse a la reelección de Chávez como un hecho consumado.
El presidente Lula situó la victoria de Chávez como “expresión de un proceso más amplio de transformaciones sociales y políticas en curso en América Latina, como se puede observar en las recientes elecciones en el continente” , según su nota de felicitación a Chávez.
Chávez y Lula volverán a verse el viernes por la tarde y el sábado en Cochabamba durante la Cumbre de la CSN, uno de los principales teatros del proyecto integracionista.
En este mismo sentido, Rafael Correa (quien fue invitado por Evo Morales a la Cumbre Sudamericana de mandatarios a pesar de no haber sido investido aún) llega hoy jueves a Brasil para reunirse con Lula Da Silva.
Si bien Hugo Chávez partirá también hoy hacia la Cumbre de Cochabamba, antes pasara por Buenos Aires, donde será recibido por el presidente argentino, Néstor Kichner, un aliado mas en la región. Chávez, aprovechará su visita para aportar 80 millones de dólares a la Cooperativa de Lecheros Sancor, la más importante del país, ya que en estos momentos sufre desequilibrios financieros. La inyección económica de Chávez permitirá dejar en suspenso su puesta a la venta.
Recordemos que Chávez y Correa se consideran mutuamente amigos y que Brasil ya ha declarado, a través de su canciller, Celso Amorim, que con Ecuador trabajarán muy bien luego de la asunción del izquierdista de Alianza País, no descartando una reunión de los tres mandatarios, ante de la Cumbre.
Así, un día antes de la Cumbre en Cochabamba, tres presidentes latinoamericanos coincidirán en la misma ciudad para afianzar relaciones. No se descarta la posibilidad de que se invite a Ecuador a formar parte del Mercosur. Así, el tablero de la región se va completando: el eje Brasil-Venezuela aparentemente sale al ruedo con coincidencias. Veremos cómo continúa la historia.
Conviene no olvidar que debido a los profundos cambios que dejaron las legislativas en EEUU, la primera potencia mundial todavía ni siquiera ha echado un vistazo a lo que sucede en la región. A pesar de ello, el juego ha comenzado. |