Totalmente cierto, el Ministerio de Minas y Energía de Colombia recientemente acaba de recibir la certificación ISO y este tipo de logros merece que se reconozcan a escala regional. Empero, antes de entrar en el análisis de esta interesante noticia, a la que la prensa le ha dado escaso reconocimiento, nos gustaría puntualizar también los avances concretos y palpables que se vienen dando en materia integración energética en Latinoamérica.
La integración energética y principalmente en el sector del gas, muy a pesar de sus complejidades y desavenencias y hasta de parecer un tema totalmente utópico, continúa avanzando con pasos firmes y concretos en la región. Si bien los proyectos que mencionaremos son de acuerdos binacionales y construcción de infraestructura, sin duda son la punta de lanza para que en el futuro los mercados energéticos se consoliden e integren.
Venezuela y Colombia están por iniciar la construcción de un gasoducto que inicialmente suministrará gas de Colombia a Venezuela y más adelante permitirá sacar gas de Venezuela hacia Colombia y por qué no hacia otras latitudes. A este hito se debe sumar que está en serio estudio la vinculación de este gasoducto hacia Panamá, lo que nos lleva a que la integración puede ir de lo binacional a lo multinacional, extendiéndose hacia el resto de países de Centroamérica, que creemos deben considerar, muy seriamente, de ahora en adelante, el gas natural como fuente primaria alternativa en todos sus planes indicativos eléctricos.
Más al Sur, a pesar de las dificultades en la determinación de precios y los cambios, Argentina y Bolivia han llegado a un cierto entendimiento con respecto a los precios del gas natural y todo indica que, hasta fin de año, podrían estar iniciándose las obras del Gasoducto del Noreste Argentino (GNA).
Al norte de la región, el Sistema de Interconexión Eléctrica entre los Países de América Central (Siepac) sigue con paso firme. El largo proceso que se inició hace ya muchos años, vinculará al mercado eléctrico centroamericano, otorgándole mayor confiabilidad y seguridad de abastecimiento a los distintos países, donde México y Colombia pueden adherirse formado un mercado integrado del norte, centro y sur de América.
Paralelamente a la integración que se gesta en la región, durante los 20 meses pasados, el Ministerio de Energía y Minas de Colombia ha trabajado arduamente para sorprendernos con que ha obtenido la certificación de calidad de acuerdo con la norma ISO 9001:2000 y NT CGP 1000:2004
Estamos todos acostumbrados a escuchar frecuentemente que gran cantidad de empresas privadas y públicas de la región han obtenido certificaciones de calidad para tener productos y servicios competitivos y de excelencia. Así mismo, pero con menos frecuencia, hemos también escuchado o podido verificar que algunas instituciones públicas, como entes reguladores y agencias, han obtenido certificaciones de calidad.
Como manifestamos párrafos arriba, el Ministerio de Minas y Energía de Colombia acaba de sorprender a la comunidad internacional al anunciar que, d espués de realizarse la Auditoria Externa, la empresa BVQi, en fecha 22 de junio y por un periodo válido de tres años, certificó que el Ministerio de Minas y Energía de ese país, cumple con los requerimientos de las normas de calidad ISO 9001:2000 y NTCGP 1000:2004.
El Ministerio de Minas y Energía de Colombia inició este proceso con la validación, implementación y certificación del Sistema de Gestión de Calidad en el mes de agosto de 2004, dando así cumplimiento a la Ley 872 promulgada en el año 2003.
Entrar en un proceso para trabajar con políticas de calidad y certificar no es tarea sencilla y requiere de voluntad y determinación política contundente, lo que normalmente se traduce en un cambio de mentalidad en el personal y los entes vinculados para trabajar con procedimientos que determinan la calidad de los productos y servicios.
Nos imaginamos la gran transformación cultural que ha tenido que ser generada en funcionarios públicos (recordemos que lo que es de todos es de nadie), quienes con su trabajo, compromiso y dedicación han tenido que lograr definir concertadamente los procedimientos que desarrollan en el día a día para establecer políticas, fiscalizaciones, controles y tantas otras actividades que tiene un ministerio.
Lo logrado por el Ministerio de Minas y Energía de Colombia constituye, sin lugar a dudas, un ejemplo dentro del sector público debido a que es el primer ministerio en Latinoamérica que consigue la certificación en normas de calidad. Lo anterior determina su compromiso para seguir fortaleciendo la gerencia pública, lo que contribuirá al logro de objetivos y proyectos de excelencia en el sector minero y energético.
Este resultado es también una declaración de compromiso con la satisfacción de las necesidades para con sus clientes que tiene el Ministerio, mediante el cumplimiento de sus funciones para contribuir al desarrollo del sector minero-energético a través de un recurso humano competitivo, la atención oportuna y la mejora continua de sus procesos. ¿Pero quiénes son los clientes de un ministerio de Energía? A nuestro entender, no son sólo los concesionarios, las empresas y los vinculados directamente, sino la sociedad colombiana en su conjunto, que es la beneficiada.
Fuera de sorprender, lo acontecido nos debe servir como ejemplo palpable y nítido de que el sector público puede trabajar también con eficiencia y transparencia. Hagamos propicia la oportunidad para despedir con una felicitación al ministro de Minas y Energía de Colombia.
* Álvaro Ríos Roca, es el actual secretario ejecutivo de la Organización Latinoamericana de Energía (Olade) por el periodo 2006-2008. Ex ministro de Hidrocarburos de Bolivia, experto en áreas relacionadas con el sector energético que le ha permitido desempeñarse como asesor en varios proyectos energéticos internacionales, conferencista, analista y articulista en varios medios de comunicación de América Latina. Estudios de Ingeniería Química en EEUU. |