La Sección de Intereses Norteamericanos en esta capital (SINA) nos acaba de dar una gran sorpresa, además de informarnos de otros “compromisos” adquiridos para con el pueblo cubano. Sin ir muy lejos, que tendremos agua con urgencia como parte del plan democratizador facturado en Washington.
¿Agua mineral, de “globitos” o bautismal? Hay que tener cara por no mencionar otras partes del cuerpo.
El “Compromiso con el Pueblo de Cuba” no tardó mucho en llegar desde la SINA a manos de los corresponsales extranjeros una vez que el presidente George W. Bush aprobó las nuevas enmiendas a ese diseño “Made in USA” de cómo será una Cuba sin Fidel Castro o cualesquiera de sus seguidores.
Y ha dicho el mandatario (se respeta íntegramente el texto): “Todos aquellos que viven bajo una tiranía y sin esperanza deben saber que EEUU no ignorará su opresión ni justificará a sus opresores. Cuando se alcen a favor de su libertad, estaremos a su lado. Los reformistas democráticos que enfrentan la represión, la prisión o el exilio deben tener presente que EEUU los ve como lo que son: los líderes futuros de su país libre”.
Menudo gobierno que se nos avecina. Si en tiempos de relativa paz unos a otros se piden la cabeza dentro y fuera de la isla por obra y gracia de intereses personales, tendencias políticas y hasta por estar penetrados por agentes de la Seguridad del Estado, por mucho que me esfuerce no acabo de ver ese consejo de ministros al que EEUU le tenderá la mano.
Hay que repasar el “Compromiso” y lo primero que se me ocurre es aquella comedia mexicana de Cantinflas o Tin-tán “No me defiendas, compadre”. El lobo tocando a la puerta con las garras camufladas de harina. Nadie más que EEUU para arreglarnos: “Desalentar a terceras partes a intervenir y estorbar la voluntad del pueblo cubano”. Más claro ni el agua. Ellos y sólo ellos moldeando el futuro. Vaya, como en otras ocasiones-intervenciones.
Documento temible. Inclusive ante los ojos de un simple y para nada fanático cubano que desee y aspire a una Cuba libre e independiente de una vez y por todas. Vean esto: “Haremos todo esto, y más, siempre y cuando nos lo pida un gobierno de transición cubano que se comprometa a desmantelar todos los instrumentos de represión estatal y a aplicar las libertades y derechos humanos fundamentales (...)”. Todos menos el derecho a la no injerencia, sea por invitación o a la fuerza, como suele apreciarse últimamente.
De sumo peligro ese “y más”, incluido no por gusto ni por fallas de traducción. Que no sean tan benevolentes y se ocupen de sus propios problemas.
Cuba no es un país ideal como algunos ‘superamigos' lo pintan. Muchos y muy difíciles problemas quedan aún por solucionar. Algunos habrá que cargar a ese bloqueo tan despiadado al que Washington ha sometido a la isla durante casi medio siglo. Otros problemas, entre tanto, responden a la impericia y a errores de marcado carácter local, con catastróficos resultados..
Una vez muerto Fidel Castro o retirado de sus funciones por incapacidad propia de los años (el mes que viene llegará a los 80), veremos quién tendrá la razón. Si un partido comunista inteligente que sepa cumplir la voluntad soberana de tantos y tan buenos cubanos residentes en la isla, Alaska o Australia, o ese gobierno de transición que nos ha prometido “proveer inmediatamente alimentos, agua, combustible y equipo médico (...)”.
Es que sigo pensando si el agua será natural o efervescente. |