La compañía minera brasilera Vale ha firmado, en fecha reciente, un documento con objeto de construir una empresa siderúrgica con una capacidad de producción de seis millones de toneladas anuales de placas de acero en el norte del país. En esta nueva planta participarán también la surcoreana Dongkuk y la brasileña Companhia Siderurgica do Pecem ( CSP) .
Será construida en el municipio de Sao Goncalo do Amarante. Requerirá una inversión de 4.000 millones de dólares. Dará lugar a 15.000 empleos durante su construcción y a otros 4.000 en su primera fase de operación, en la que la capacidad será de tres millones de toneladas de placas de acero. Por otra parte, el gigantesco grupo siderúrgico chino Wuhan Iron–Steel (WISCO) se ha asociado con la empresa brasileña EBX para construir una planta siderúrgica en Río de Janeiro.
Exigirá una inversión de 4.000 millones de dólares. Esta empresa será construida en el Puerto del Azu, que es un complejo industrial y portuario ubicado en el litoral norte de Río de Janeiro. El objetivo de Wisco a nivel mundial es elevar su producción de acero hasta treinta millones de toneladas al año. Esta nueva planta dará lugar a 20.000 empleos. La inversión de Wisco ha sido anunciada unos meses después del fracaso en las negociaciones de la siderúrgica china Baosteel para instalar plantas siderúrgicas en los estados brasileros de Maranon y Espíritu Santo en asociación con la empresa minera brasilera Vale.
El grupo siderúrgico alemán Thyssen Krupp estudia postergar la entrada en funcionamiento de la planta, que construye actualmente en Brasil, ante la catastrófica situación del mercado del acero. Thyssen Krupp había previsto concluir, a finales de este año, un proyecto con un presupuesto inicial de 3.000 millones de euros. La construcción de la planta de Brasil representará un lastre imposible de asumir.
Thyssen Krupp ha cerrado el segundo trimestre de su año fiscal, que concluye en septiembre, con una pérdida neta de 329 millones de euros , frente a los 486 también millones de euros, de beneficio en el mismo periodo del año pasado. El colapso de la demanda y el desplome de los precios en los mercados del carbón y del acero han afectado con severidad a la siderúrgica alemana.
Los ingresos antes de impuestos, los intereses y las amortizaciones (ebitda) han sumado en el segundo trimestre del presente año 142 millones de euros, frente a los 1.197, también millones de euros, de ese trimestre en el ejercicio anterior. La facturación, en los últimos tres meses, fue de 9.900 millones de euros frente a los 13.199, también millones de euros, en el mismo periodo de 2008.
Los pedidos sumaron 7.600 millones de euros frente a los 14.084 millones del segundo trimestre del año pasado. Esta situación ha dado lugar a una caída de las acciones del grupo alemán en la Bolsa de Francfort. En el país vecino, Argentina, la producción de acero crudo ha caído casi un 50% en el pasado marzo, respecto a igual mes del año pasado. Al tiempo la producción de acero se desplomaba más del 60%.
En el primer trimestre, la producción de acero llegó a 798,000 toneladas, acumulando una caída del 41,7% respecto al mismo periodo del 2008. En el pasado marzo, la producción de acero llegó a 257,200 toneladas, es decir un 49,5% inferior al mismo periodo del año anterior. La producción de hierro primario alcanzó las 157,500 toneladas, es decir un 24,9% menor a la de febrero de este año y un 61,9% inferior a la de marzo de 2008. En el primer trimestre, la producción de acero alcanzó las 798 toneladas.
La industria siderúrgica argentina, y también la internacional, están siendo particularmente afectadas por la crisis, que ha impactado directamente al consumo de acero. La industria del automóvil, la construcción y las de artículos del hogar han sufrido y están sufriendo las consecuencias de esta crisis. Además, en Argentina, se ha empezado a observar la entrada de productos siderúrgicos procedentes de China, que en otras circunstancias nunca podrían haber sido suficientemente competitivos para desplazar a la oferta local.