Tras veinte años de adminitraciones derechistas, el representante del FNLM, el ex guerrillero Mauricio Funes, aventajó por escaso margen a la oficialista Alianza Republicana Nacionalista, y se proclamó ganador en las elecciones presidenciales de El Salvador.
Funes aseguró que trabajará "por el bien general, buscando favorecer a los sectores más excluidos", y que además. propiciará la integración latinoamericana y fortalecerá la relación con EEUU, lo que no dejó de sorprender a más de un gobernante latinoamericano. Después de una campaña muy polarizada, Funes llamó a dejar de lado "la confrontación y el revanchismo" y afirmó que, con este resultado que pone fin a 20 años de gobiernos de derecha, los salvadoreños han firmado "un nuevo acuerdo de paz, de reconciliación del país consigo mismo", realmente se vivió un clima de fiesta democrática, la elección ha sido justa, transparente y en plena libertad cívica.
"Es hora de avanzar hacia el futuro y dejar atrás las venganzas del pasado", dijo el presidente electo, que prometió un trato respetuoso al partido Alianza Republicana Nacionalista (ARENA), de derecha, que pasa a la oposición por primera vez en su historia. Durante la campaña, el candidato de la ex guerrilla salvadoreña enfrentó acusaciones de sus rivales derechistas de que quería convertir al país en una réplica de la Venezuela de Hugo Chávez. "Esta noche deben tener el sentimiento de esperanza y reconciliación del esfuerzo que hizo posible la firma de los Acuerdos de Paz", manifestó, en referencia a los acuerdos que pusieron fin en 1992 a 12 años de guerra civil entre el FMLN y el régimen de derecha. Ha sido un día donde ha resultado ganadora la ciudadanía que creyó en la esperanza.
Funes invitó a todas las fuerzas sociales y al empresariado a trabajar unidos para construir un país basado en la tolerancia y para hacer frente a la crisis económica mundial con economía "dinámica, eficiente y competitiva". El virtual presidente electo de El Salvador indicó que su propósito es convertir al país en la economía más dinámica de Centroamérica y llevar una política exterior independiente, en la que las prioridades serán la integración con Centroamérica y el fortalecimiento de las relaciones con Estados Unidos.
Funes indicó que en las elecciones el pueblo salvadoreño "ha refrendado el cambio como opción histórica" y ofreció convertirse en el presidente de la paz, de la unión, del progreso, de la justicia social y del cambio seguro. Sin dudas "Quiero, a Mauricio Funes, reconocerle que en esta lucha cerrada el margen de diferencia le ha dado la ventaja", dijo Ávila, pero señaló que los resultados evidenciaron que el electorado estuvo dividido en dos mitades.
Funes ganó con 51,25 por ciento de los votos (1.237.408) frente a 48,74 de Ávila (1.176.794), después de una campaña altamente polarizada. "Seremos una oposición vigilante y garante de que se respeten las libertades de nuestro pueblo salvadoreño", afirmó, e indicó que su partido ha dado un ejemplo de lo que es "aceptar la voluntad del pueblo", sin lugar a dudas un ejemplo no sólo para los centroamericanos, sino para toda la región, especialmente para aquellos que ven fantasmas, y que están en la búsqueda permanente del angel exterminador, personaje de ficción que acecha sobre todo en momentos en que su gestión sufre incongruencias, baches profundos, y no tienen el menor nivel político ni capacidad intelectual para reconocer sus errores, esperamos que y tal lo acontecido El Salvador vuelva a dar al mundo una lección de democracia, así será.