Hace poco me cupo honrar una amable invitación de la Universidad de Colima, del “finisterre novohispano”, que es como ubica a ese estado mexicano su historiador, Don José M. Romero de Solís.
México profundo, entre Jalisco y Michoacán, volcanes y el Pacífico, contiene, según el mismo Don José, una sociedad de “ profundo mestizaje multisecular; pero también una economía con potencial; a Manzanillo, principal puerto del país y su universidad, que nos emocionó con su calurosa gente.
Se nos pidió una conferencia sobre “Le Ménage à Quatre”, componente de nuestra propuesta de desarrollo económico e inclusión, orientada a nuevas formas de política pública, gestión pragmática, incorporación de “partes interesadas” y concreción de formas de organización y gestión en casos localizados de lo que llamamos “aglomeraciones territoriales competitivas” (ATC).
O sea, el uso de lo territorial como puntal principal de la acción de gobierno y la política de desarrollo e inclusión social, con base en un aporte conceptual fundamental: los ATC de bajo desempeño optimizador, o el diseño del conjunto óptimo de actividades, son resolubles por la vía microeconómica de una agencia que aborde el manejo de la coordinación dirigida a la superación de las fallas de mercado y del Estado y a las tareas de diseño.
La actividad, fundada en la universidad, se dirigió, en lo externo, al reforzamiento de la comunidad estadal para afrontar sus retos económicos. La definición de su proyecto de desarrollo, la evaluación de los diversos factores favorables y desfavorables y la aproximación a unas cuantas líneas prospectivas, estratégicas y programáticas fueron los asuntos que aportamos a tan generosos anfitriones.
“Le Ménage à Quatre” se inspira en los trabajos que realizáramos hace unos cuantos años en el “cluster gastronómico” urbano de El Palito, pequeño centro poblado de la costa central venezolana, orientados a preparar a la organización de comerciantes existente en la zona, junto con diversas asociaciones de vecinos y gobiernos, para un mejoramiento de las prestaciones del conjunto especializado de negocios de la localidad. El concepto incluye, además, la labor de transferencia de las universidades.
El cluster existente fue visto como un caso consolidado de actividades de base exportadora. Existe en razón de la localización en el punto de confluencia de flujos importantes de tráfico terrestre que se vinculan a la actividad del principal puerto venezolano, a zonas turísticas y recreacionales cercanas y a la ruta principal de comunicación con el occidente del país.
La acción sobre el cluster existente se enmarcaba, en nuestro diseño, en un ‘megaproyecto', para el cual el corredor vial y comercial representaba un punto de apoyo, ya activo, de relevancia. La integración a otras actividades locales representaba un grado aún mayor de coordinación, bajo un concepto superior de aglomeración (otro tipo de ATC).
El ‘megaproyecto' confrontó problemas diversos. Aún está a la espera de mejores tiempos. Las gestiones del momento se perdieron. Quedan la reflexión y los avances conceptuales que permitieron identificar diversos factores de interés al tema y despertaron la curiosidad por el tratamiento profesional de casos similares. En eso andamos.
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