La reciente escalada de los precios del petróleo y sus derivados, la incertidumbre sobre la estabilidad de los mismos en el largo plazo, así como la conciencia ambiental han sido motores fundamentales para que el planeta no duerma y se entregue de lleno a la búsqueda de energías alternativas, tanto convencionales como no convencionales. Empero, es importante recordar, que tan sólo cinco años atrás, con precios de petróleo de alrededor de 15 dólares/barril, muchas de estas alternativas no eran, o se consideraban, económicamente posibles.
En muchas tecnologías de energías alternativas que se vienen desarrollando, se está trabajando con un nuevo horizonte de precios de petróleo y derivados de alrededor de 40 a 50 dólares/barril en el largo plazo, dejando el escenario de 15 a 18 dólares/barril que se había mantenido por casi dos décadas.
Ni los mejores futurólogos energéticos –creemos- podrían sin embargo predecir, con cierto grado de certeza, dónde se estabilizarán los precios del petróleo en el mediano a largo plazo. La situación de precios se hace menos predecible cuando intensamente se está trabajando en tecnologías económicas que podrían permitir el poder capturar el dióxido de carbono y almacenarlo de forma segura, lo que dará acceso a poder utilizar grandes reservas de materiales fósiles pesados que existen en abundancia en varios lugares del planeta.
Dentro de este escenario de incertidumbre, para analizar energías alternativas competitivas, hay una en la que debemos trabajar incesantemente y que es la menos vulnerable a los precios internacionales del petróleo y sus derivados y por lo tanto altamente efectiva. Nos referimos a la “ Eficiencia Energética” , como una fuente alternativa de recursos energéticos.
La Eficiencia Energética se puede obtener tanto por el lado de la demanda como de la oferta. En ambos casos, no implica tener una menor productividad o disminuir el progreso, desarrollo o el confort, sino más bien utilizar la misma de forma racional y eficiente, obteniendo los mismos objetivos.
De acuerdo al estudio de Prospectiva Energética para Latinoamérica y El Caribe, elaborado por la Organización Latinoamericana de Energía (Olade) para el periodo 2005 a 2018, se estima que los beneficios de desarrollar planes de Eficiencia Energética en los países del Cono Sur (Argentina, Brasil, Bolivia, Chile, Paraguay y Uruguay) podrían alcanzar los 77 billones de dólares durante este periodo.
Por todo lo anteriormente expuesto, la Olade, dentro de esta visión, ha identificado como una línea estratégica de trabajo el apoyar a establecer y consolidar programas nacionales de Eficiencia Energética en todos sus países miembros.
Algunos países de la región ya han dado pasos fundamentales y tienen consolidados programas nacionales que deben fortalecerse aún más y servir como ejemplo para su implementación en los demás países de Latinoamérica y el Caribe.
Durante la XXXVII Reunión de Ministros de la Olade, celebrada en México el 8 de Septiembre, los ministros han realizado una importante Declaración Ministerial con relación al tema de Eficiencia Energética, que nos permitimos reproducir a continuación:
Su compromiso con carácter prioritario, en la implementación y consolidación de Programas Nacionales de Eficiencia Energética en los Países de la Región, impulsando el desarrollo tecnológico, promoviendo el uso racional y eficiente de la energía, para disminuir el impacto ambiental y permitir la reasignación social de los ahorros obtenidos.
Reconocer los importantes pasos que se han dado en algunos de los países de Latinoamérica y el Caribe en esta materia, y ponerlos como ejemplo para que a través de OLADE, se promuevan dichas experiencias exitosas, para el desarrollo de Programas Nacionales.
Instar a otros países y bloques económicos, demandantes de energía, a sumarse en la implementación de medidas que tiendan al uso racional y logro de la eficiencia energética, como instrumentos para optimizar los recursos energéticos globales.
Sobre la base de esta Declaración, la Olade tiene en marcha un Programa Regional de Eficiencia Energética de seis años, con el objetivo de ayudar a consolidar en los países miembros programas nacionales de Eficiencia Energética.
Olade viene trabajando arduamente para unir esfuerzos con otras instituciones regionales e Internacionales, a fin de coordinar acciones y no duplicar tareas.
Las ideas y opiniones contenidas en este artículo son responsabilidad del autor y no expresan necesariamente la opinión de la Organización o de sus países miembros.
* Álvaro Ríos Roca, es el actual secretario ejecutivo de la Organización Latinoamericana de Energía (Olade) por el periodo 2006-2008. Ex ministro de Hidrocarburos de Bolivia, experto en áreas relacionadas con el sector energético que le ha permitido desempeñarse como asesor en varios proyectos energéticos internacionales, conferencista, analista y articulista en varios medios de comunicación de América Latina. Estudios de Ingeniería Química en EEUU.
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