La crisis política que desde hace semanas sacude a Bolivia, toma ribetes de agravamiento. Sucede que autoridades de cuatro regiones opositoras al Gobierno de Evo Morales anunciaron que desconocerán la nueva Carta Magna si el oficialismo insiste en darle poderes absolutos, amenazando una vez mas con declarar su autonomía.
Los dirigentes de los cuatro departamentos críticos del Gobierno -Santa Cruz, Beni, Pando, y Tarija- redoblaron su apuesta anunciando que convocaran a un referéndum entre los pobladores de sus regiones para determinar si aceptan que la asamblea ‘refunde' al país, como pretende Morales.
Este nuevo desafío de las autoridades y líderes cívicos de la llamada “Media Luna” (por la ubicación geográfica de los cuatro departamentos), se produjo en momentos en los que crece el temor en Bolivia a que la falta de acuerdos en la asamblea constituyente derive en una desintegración territorial. De hecho, la declaración de los líderes opositores provocó duras críticas del oficialismo, que los acusa de impulsar la secesión.
Los integrantes de la Media Luna deciden que en caso de persistir el irrespeto a la ley de convocatoria a la asamblea constituyente y de aprobarse una reforma constitucional al margen de ella, expresan su firme decisión de no acatar el texto de la nueva Constitución.
Este pronunciamiento se conoció luego de que el gobernante Movimiento Al Socialismo (MAS) y sus aliados aprobaran por mayoría el carácter “originario y fundacional” de la asamblea constituyente, lo que la coloca por encima de los tres poderes del Estado, votación que fue duramente cuestionada por las fuerzas opositoras que denunciaron un golpe institucional y acusaron a Evo de no respetar la ley de convocatoria de la asamblea, que establece que la reforma de la Constitución debe ser aprobada por dos tercios de los integrantes de la asamblea, no por mayoría.
Las regiones sostuvieron que se declararán autónomas si la nueva Constitución no respeta el referéndum celebrado el pasado mes de julio, cuando sus poblaciones votaron por crear gobiernos autonómicos, por lo que el Gobierno señaló que, al ser “originaria y fundacional”, la asamblea puede decidir si da paso a las autonomías o no.
El ambiente se ha enrarecido aún más con las declaraciones del ex comandante en jefe del Ejército Marcelo Antezana y del secretario de la Central Obrera Boliviana, Ángel Duran, quienes acusaron a la asamblea constituyente de estar dominada por un partido y de llevar a Bolivia al borde de una situación interna no deseada.
Es de esperar que los máximos dirigentes políticos abandonen actitudes personalistas y autoritarias, de ambos lados, permitiendo superar los inútiles enfrentamientos y se encuentre el camino de unión para definir, de una buena vez y con amplitud, los pactos sociales primarios, fundamentales para lograr una convivencia en paz. Nada más que eso. |