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Año VII - Madrid, viernes 15 de septiembre de 2006
 
Opinión
 
Prospectiva regional y beneficios de la integración

Álvaro Ríos Roca*

Recientemente, la Organización Latinoamericana de Energía (Olade), ha concluido un estudio de prospectiva energética de sus 26 países miembros de América Latina y el Caribe. El estudio ha sido planteado por países y subregiones: México, Centroamérica, Caribe, países andinos y Cono Sur y con un horizonte hasta el año 2018.

Este esfuerzo, financiado por la Comunidad Europea y apoyado por Fundación Bariloche Argentina y la Universidad Nacional Autónoma de México, es sin duda una contribución más de la Organización hacia el análisis de la oferta y demanda de energía en nuestros países y subregiones, tendiente a poder mostrar los beneficios de lograr seguridad de abastecimiento y las ventajas económicas palpables de la integración.

Como todo estudio de esta naturaleza, se han considerado algunos supuestos de orden mundial, como el alto crecimiento de la demanda de China, India y EEUU, que presionarán la demanda principalmente de petróleo para el segmento del transporte. De la misma manera, el mundo no duerme y se ha desatado una intensa búsqueda de alternativas al petróleo convencional y derivados.

En el marco de este panorama mundial, se han asumido p recios volátiles del petróleo en los próximos tres a cuatro años, con una banda de 45-70 dólares por barril y con posibles picos de hasta 80 a 100 dólares/barril.. El escenario base mundial, después del cuarto año plantea un precio promedio de 55 dólares/barril, mientras que el escenario alternativo, después de cuatro años, asume un promedio de 45 dólares/barril.

El estudio también ha considerado supuestos regionales. Un escenario de baja integración, es decir, que se consoliden muy pocos proyectos de infraestructura principalmente en gas natural y electricidad, lo que se espera afecte y repercuta en una menor competitividad y menores tasas de crecimiento y bajo desarrollo. Y otro escenario de a lta integración, que permite mayor competitividad regional, mayor crecimiento y más elevado desarrollo. Esta diferencia de escenarios plantea un punto porcentual de diferencial de crecimiento del PIB para la Región

Es conocido por todos, que la región ha utilizado únicamente un 26% de su potencial energético hídrico y que las abundantes reservas probadas de gas en varios países (50 años), son una fuente de energía abundante, limpia y económica, que genera complementariedades para fomentar e impulsar integración energética por subregiones.

El estudio de prospectiva presenta la relación oferta/demanda por país y por subregión para toda la gama de productos energéticos que se demandan y ofertan bajo los escenarios considerados de baja y alta integración.

Muy en particular, podemos hacer referencia a la demanda de electricidad que hasta el año 2018 nos muestra los siguientes crecimientos anuales para los escenarios estudiados: México, entre 5,9 y 6,4%, América Central 5,9 y 7,1%, Caribe 4,6 y 5,8%; Cono Sur 4,5 y 6,7% y finalmente los países andinos con 3,5 y 4,6%.

Con relación a la demanda de gas natural, los crecimientos pronosticados son algo más elevados que para la electricidad en ambos escenarios, notándose la penetración del energético en Centroamérica en el escenario de alta integración. Los resultados para el gas natural son: México 5,5 y 5,7%; América Central 0,0 y 24,6%; Caribe 5,4 y 6,3%; Cono Sur 6,1 y 8,1% y países andinos 3,8 y 5,3%

El resultado neto para el crecimiento del gas natural para todas las subregiones es de 6,6% para alta integración y del 5,5% para el de baja integración. Esta diferencia de crecimiento en los escenarios se estima en 692 billones de metros cúbicos en el horizonte hasta 2018.

Un análisis de los resultados del estudio de prospectiva, nos señala claramente los beneficios económicos de la integración por subregiones, fruto de las potencialidades energéticas en algunos países y las necesidades en otros. Sólo en gas natural, los cálculos iniciales nos aproximan a un beneficio neto de 90 billones de dólares hasta el año 2018, por supuesto si tenemos la voluntad política de entendernos y hacer las cosas bien.

Álvaro Ríos Roca, es el actual secretario ejecutivo de la Organización Latinoamericana de Energía (Olade) por el periodo 2006-2008. Ex ministro de Hidrocarburos de Bolivia. Experto en áreas relacionadas con el sector energético que le ha permitido desempeñarse como asesor en varios proyectos energéticos internacionales, conferencista, analista y articulista en varios medios de comunicación de América Latina. Estudios de Ingeniería Química en EEUU.

Las ideas y opiniones contenidas en este artículo son responsabilidad del autor y no expresan necesariamente la opinión de la Organización o de sus Países Miembros.

 
 

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