Como apuntaban las predicciones, el escrutinio oficial confirmó el triunfo electoral del candidato de la socialdemócrata Unidad Nacional de la Esperanza (UNE), el ingeniero Álvaro Colom, en las presidenciales de Guatemala, al obtener el 28,3% de los votos frente a su principal rival, el general retirado Otto Pérez Molina, del derechista Partido Patriota, que lograba el 24,1% de los sufragios. Sin embargo, los comentarios más fundados indicaban que le será complicado mantener y más ampliar su ventaja sobre Colom en la segunda vuelta (balotaje), prevista para el próximo 4 de noviembre.
Según los estrategas de campaña y la opinión de los más reconocidos hombres de la cocina política guatemalteca, en ese segundo turno comenzarán a sentar su predominio las alianzas electorales y, en ese terreno, el peso específico la tercera fuerza más votada en la contienda del domingo, la oficialista Gran Alianza Nacional (GANA), que obtuvo el 17% de los votos para su postulante, Alejandro Giammattei, será por demás decisivo.
Los conteos oficiales indicaban que la Premio Nobel de la Paz, la indígena Rigoberta Menchú, lograba sólo el 3% de los sufragios, en una ‘perfomance' poco feliz. Por su parte, el ex dictador Efraín Ríos Montt podía asegurarse un escaño en el Congreso de Diputados como cabeza de lista de su partido, el Frente Republicano Guatemalteco, que tenía entre 12 y 15 bancas. Así, el autócrata guatemalteco, acusado de crímenes de lesa humanidad, conseguiría inmunidad política, y se especula que su partido apoyaría a Álvaro Colom.
Colom hizo campaña con una promesa de combate a la pobreza que afecta al 80% de la población y dijo que enfocaría su estrategia para el balotaje pidiendo a los guatemaltecos que impidan un "retorno al pasado militarista". La alusión es una clara referencia a las banderas del Partido Patriota, cuyo candidato logró que la intención de voto en su favor creciera rápidamente -tras una desventaja inicial- al prometer "mano dura" contra la delincuencia y la violencia que dejan la dramática cifra de 5.000 muertes al año.
Pero los analistas hacen oír sus dudas por las dificultades que tendrá el socialdemócrata para consolidar su ventaja en la segunda vuelta. Alejandro Sinibaldi, estratega de Pérez Molina, apuesta a reforzar el mensaje en favor de la seguridad y veía con simpatía una alianza con el partido oficialista GANA.
Así, importantes integrantes del partido oficial admitieron que estaban negociando con el Partido Patriota un eventual apoyo a cambio de obtener para sí algunos de los ministerios clave en la próxima Administración.
Al parecer, ese respaldo dejaría sin mucho margen a Colom, quien de todas maneras tendría el apoyo de los votantes de Frente Republicano Guatemalteco, de Ríos Montt.
Ambos partidos negocian un acuerdo; algo que sorprende por la marcada diferencia ideológica entre las dos agrupaciones. Colom también podría buscar el auxilio de Encuentro por Guatemala, la agrupación liderada por Rigoberta Menchú. Pero habrá que ver si la Premio Nobel acepta dar su visto bueno a un candidato que busca los sufragios de Ríos Montt.
Hasta el momento, y según últimos sondeos, Pérez Molina derrotaría en el balotaje a Colom por algunos puntos, lo que llevaría a Guatemala a un fuerte cambio de rumbo tanto en su frente interno como en su política internacional. |