Después
de la polémica que ha suscitado en Ecuador la reforma de
la Ley de Hidrocarburos, el Ejecutivo ha anunciado que vetará
algunos puntos para suavizarla, como el referente al reparto de
beneficios entre Estado y petroleras extranjeras. Así,
se pretenden distribuir las ganancias petroleras con un porcentaje
del 60% a favor de las arcas estatales y un 40% para las compañías
privadas. Si se aprobara, el Estado recibiría unos 409
millones de dólares (335,7 millones de euros) adicionales
entre los meses de abril y diciembre.
El Ejecutivo busca equilibrar con
este reparto las ganancias extraordinarias, que se derivan de
los altos precios del crudo en los mercados internacionales, entre
las petroleras grandes y las pequeñas. Palacio tiene de
plazo hasta el domingo para decidir si veta o no finalmente éste
y otros puntos conflictivos de la nueva Ley. Enrique Proaño,
secretario de Estado, ha dejado entrever que la Administración
del presidente Alfredo Palacio insistirá en que la distribución
sea finalmente de un 50%-50% para que haya más equidad
y equilibrio entre las partes.
Diego Borja, ministro ecuatoriano
de Economía, ha pedido al jefe de Estado que no vete las
reformas de la ley, porque éstas se basan en un principio
de equidad debido a que los precios del crudo en los últimos
años han experimentado un crecimiento vertiginoso. De los
15 dólares (12,31 euros) por barril en la década
de los noventa se ha pasado a 67 dólares (55,42 euros)
en 2006.
Borja recordó que, en los
contratos originales (suscritos en la década de los noventa),
el reparto de beneficios estaba dirigido, en su mayor parte, a
las compañías extranjeras (67%). El ministro recordó
que entre 2003 y 2005 el Estado dejó de percibir 731 millones
de dólares (603 millones de euros) en concepto de beneficios
no esperados de las operadoras petroleras, que tenían como
referencia un precio de 39 dólares (32,19 euros) por cada
barril, mientras el precio de referencia para el Estado, y por
tanto el de sus ingresos, era de 15 dólares.
El Parlamento envió la semana
pasada al Ejecutivo la reforma de la ley, muy importante para
Ecuador, ya que el petróleo es su principal producto de
exportación y el dinero derivado de sus ventas en los mercados
internacionales financia alrededor del 35% del presupuesto del
Estado.
Las petroleras más afectadas
son la estadounidense Occidental Petroleum y la hispano-argentina
Repsol YPF, ya que son las dos operadoras extranjeras con mayor
presencia en Ecuador. En caso de que finalmente se aprobase la
nueva ley, deberían de pagar al Estado ecuatoriano un total
de 300 millones de dólares (250 millones de euros).
En Ecuador operan 15 empresas petroleras
internacionales. Las más importantes son la hispano-argentina
Repsol-YPF, la italiana Agip, el consorcio Andes, liderado por
la china CNPC, la estadounidense Occidental Petroleum (Oxy) y
la francesa Perenco. El petróleo representa alrededor del
40% del total de las exportaciones del país y su venta
financia el 43% del presupuesto fiscal. El país produce
unos 535.000 barriles de petróleo diarios y exporta alrededor
de 455.000 barriles, sumando las ventas de la empresa estatal
Petroecuador y las compañías privadas.
Mientras Palacio se decide o no
a vetar algunos puntos del proyecto de ley, Ecuador ha registrado
en lo que va de 2006 el mejor resultado de su historia en cuanto
a ingresos por venta de petróleo, a pesar de las paralizaciones
producidas por los trabajadores subcontratados de Petroproducción,
en la provincia de Sucumbíos, que protestan para regularizar
su situación laboral. En este periodo, los ingresos ya
superan lo facturado en 2005, al alcanzar los 80 millones de dólares
(66,18 millones de euros). El año pasado las ventas fueron
de 71 millones de dólares (58,73 millones de euros).
Según los datos aportados
por la Gerencia de Comercio Internacional de Petroecuador, a lo
largo de los primeros tres meses del presente año, la petrolera
estatal exportó 540 millones de barriles de petróleo
a China, un mercado que reclama cada vez más cantidad de
crudo.
En enero, Petroecuador exportó
5,6 millones de barriles con un precio promedio de 47,86 dólares
(39,89 euros) por barril e ingresó un total de 270 millones
de dólares (223,3 millones de euros). En febrero, las ventas
superaron los 6 millones de barriles (con un precio de 46,32 dólares
(38,31 euros) cada uno), que generaron 279,6 millones de dólares
(231,3 millones de euros). Durante el mes de marzo, el precio
promedio de cada barril ascendió a 48 dólares (39,7
euros), pero esta vez se exportaron únicamente 43,8 millones
de barriles. A pesar de ello, se recaudaron 232,4 millones de
dólares (192,26 millones de euros).
Y además de la polémica,
al menos tres empresas petroleras procedentes de China, Rusia
y América Latina están interesadas en invertir en
el sector de hidrocarburos del país, según ha comentado
el ministro de Energía de Ecuador, Iván Rodríguez.
Sólo se conoce el nombre de Petrobras, que quiere ampliar
sus inversiones como operadora petrolífera en Ecuador.
Esta reforma de la Ley de Hidrocarburos,
según informaciones publicadas en el país, ha causado
también malestar tanto a los empresarios ecuatorianos como
a la delegación estadounidense que negocia un Tratado de
Libre Comercio (TLC) con Ecuador y podría haber afectado
a la postura de Washington en las conversaciones. Éstas
se han suspendido hasta el próximo 24 de abril, cuando
se retomarán para finiquitar los temas más conflictivos,
como el de la agricultura, que han quedado pendientes.
Manuel Chiriboga, jefe del equipo
negociador del TLC con EEUU, ha asegurado que en el periodo de
negociación que acaba de finalizar se han producido avances
significativos dentro de los diferentes puntos tratados. Pero
aún no se ha llegado a un acuerdo en el tema que está
poniendo más problemas, la agricultura, del que queda más
del 90% por concluir.
El Gobierno de Ecuador tiene otro
problema añadido, muy relacionado con la firma del TLC,
ya que el Congreso denunció el martes la ilegalidad del
estado de emergencia declarado el pasado 22 de marzo en cinco
provincias del país para hacer frente a las protestas de
la comunidad india contra la firma del acuerdo con EEUU. Según
manifestó el Congreso, el Ejecutivo no notificó
el establecimiento de esta medida, un requisito establecido por
la Constitución ecuatoriana.
Enrique Proaño, secretario
de Estado del país andino, señaló a Americaeconomica.com
que el estado de emergencia en Imbabura, Pichincha, Cotopaxi,
Chimborazo y Cañar estará vigente mientras continúe
la conflictividad social, y recordó que con dicha medida
siguen restringidas la libre circulación, las reuniones
y las marchas, "aunque sean pacíficas".
A pesar de ello, la comunidad india
de Ecuador continúa con las movilizaciones que comenzaron
hace casi un mes en protesta por la firma del TLC y por el conflicto
que ha suscitado el contrato del Estado ecuatoriano con la petrolera
estadounidense Oxy. Esta compañía mantiene actualmente
un pleito con el Estado al ser acusada de ceder sin autorización
el 40% de sus acciones en Ecuador a la canadiense Encana, por
lo que la Procuraduría y la compañía estatal
Petroecuador han solicitado la caducidad del contrato. Oxy explota
115.000 de los 532.000 barriles diarios que produce el país.
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