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Vodafone ha anunciado hoy un
cambio en su estructura empresarial por el que se van a crear
tres unidades de negocio: Europa Occidental, (donde se incluye
España), Mercados Emergentes y Otras Filiales (se incluyen
SFR de Francia y Verizon Wireless de EEUU) y Nuevos Negocios e
Innovación. Según ha explicado la compañía
en un comunicado, uno de los objetivos pasa por buscar nuevas
fuentes de ingresos y extender el negocio hacia el área
de la convergencia con los servicios bajo protocolo de Internet
(IP).
En este sentido, Vodafone va
a lanzar el mes que viene su estrategia en este último
segmento, según señalan fuentes de la compañía.
La empresa prefiere hablar de convergencia entre el móvil
y los servicios IP y no de convergencia 'fijo-móvil'.
Ahora bien, fuentes del sector
explican que Vodafone va a dar un giro estratégico. Para
estos observadores el negocio de la telefonía móvil,
prácticamente el único en el que se mueve la empresa
británica, empieza a estar maduro. Además, la competencia
está siendo muy dura en todos los países y las operadoras
exclusivas de móviles, incluida Vodafone, han sufrido un
debilitamiento de sus márgenes operativos por culpa del
esfuerzo financiero que han tenido que hacer para mantener sus
clientes y para captar usuarios nuevos. Así, según
algunos analistas, el margen de ebitda de Vodafone podría
pasar del 40% este año al 38,7% el próximo ejercicio.
Ante esta situación,
Vodafone puede pasar a la ofensiva. Un informe publicado por Santander
Bolsa apunta la posibilidad de que la empresa, aprovechando sus
amplias infraestructuras de comunicaciones celulares, empiece
a ofrecer a sus clientes tarifas de servicios de telefonía
básica en las llamadas que realicen desde su casa o desde
su lugar de trabajo. Además, y aprovechando la velocidad
de acceso a Internet que permiten nuevas tecnologías como
Edge o la 3G, ofrecería a sus usuarios el servicio de acceso
a la red compitiendo con el ADSL de las empresas de telefonía
básica.
De esta forma pasaría
a competir directamente con los operadores dominantes, que, a
su vez, ya están haciendo ofertas conjuntas de servicios
de telefonía fija, móviles, Internet y televisión.
Sin duda una mala noticia para las empresas que únicamente
operan en el negocio de celulares. Las posibilidades de expansión
parecen altas. Actualmente, según las cifras que ofreció
Deutsche Telekom en la pasada edición del Cebit (feria
tecnológica de Hannover), en Europa en torno al 65% del
total de las llamadas se realiza desde edificios. En España
el porcentaje ronda el 60%.
Compras. Claro que, no
es la única opción. En el mercado se comenta que
Vodafone podría adquirir operadores alternativos de telefonía
básica en países como Reino Unido, España,
Alemania o Italia para lanzar ofertas integradas. Los rumores
han señalado su posible interés por empresas como
Colt Telecom, Cable & Wireless e incluso BT.
Lo cierto es que Vodafone dispone
de margen de maniobra. La compañía ingresó
cerca de 13.000 millones de euros por la venta de su filial japonesa
a Softbank. Además, en el mercado se ha especulado con
la posibilidad de que Vodafone venda su 44% de Verizon Wireless
a Verizon. De ser así, la corporación británica
ingresaría más de 20.000 millones de euros. Un dinero
que podría dedicar a consolidarse en los nuevos servicios.
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