Al cierre de esta edición, el resultado de las elecciones en Italia aún no estaba claro. Al menos para Silvio Berlusconi. Su rival, Romano Prodi, se ha autoproclamado vencedor después de que el voto emigrante le diera la mayoría en el Senado y el propio Ministerio del Interior lo reconociera. El magnate de los medios de comunicación, y todavía primer ministro, dice que hay que esperar al recuento para saber quién ha ganado.
De hecho, y aunque todo apunta al triunfo de Prodi, el todavía primer ministro aún no ha comparecido públicamente para reconocer la derrota. Lo ha hecho para explicar que todavía no se da por vencido. Y dice que no lo hará hasta que se recuenten los votos. Berlusconi no duda del escrutinio realizado pero insiste en que es necesario el recuento dado que el margen entre La Unión, formación de Prodi, y La Casa de las Libertades, su coalición de Silvio Berlusconi, es muy escaso. Hasta le ha ofrecido a sus rivales negociar un Gobierno conjunto en el más puro estilo alemán.
De hecho, según los datos ofrecidos por el Ministerio del Interior, la diferencia de votos entre ambas formaciones en los comicios para la Cámara de Diputados fue de apenas 25.224. Así, el centro izquierda habría obtenido el 49,805% de los sufragios por un 49,739% de la coalición que encabeza Berlusconi.
Para muchos italianos ha sido una de las noches electorales más largas de su vida. A las 2,30 horas de la mañana se conocían los datos definitivos del Ministerio del Interior que atribuía la victoria en la Cámara Baja a Romano Prodi. Pese a que la diferencia en votos fue mínima, la ley votada por el propio Gobierno de Berlusconi, le ha regalado a Prodi un premio electoral que le otorga finalmente 341 diputados contra los 277 de la Casa de las Libertades.
Las dudas principales han venido en el Senado. En el escrutinio inicial, el centroderecha contaba con un escaño más, a falta de los seis que decidiría el voto en el extranjero. La hipótesis más probable parecía que cada Cámara contaría con una mayoría diferente.
Sin embargo, el voto de los italianos residentes en el extranjero ha podido ser decisivo en estas elecciones, si el recuento pedido por el partido de Silvio Berlusconi no provoca cambios. Según una proyección realizada por la cadena Sky News , la formación de Prodi habría obtenido cinco de los seis senadores que todavía ‘estaban en juego' con lo que alcanzaría la mayoría en la Cámara Alta.
De esta manera, La Unión de Romano Prodi tendría dos senadores más que la Casa de las Libertades de Silvio Berlusconi, por lo que el centroizquierda se proclamaría ganador.
Comparecencia . Romano Prodi compareció esta mañana para asegurar que formará un Gobierno estable y que se dedicará a hacer las reformas que les pide el país. Un mensaje tranquilizador destinado sobre todo a los mercados, que esta mañana han reaccionado con asombro ante la perspectiva de falta de gobernabilidad que parece haber provocado el resultado de las urnas. El diferencial entre la deuda italiana y el bund alemán se ha situado en 31 puntos básicos, la cota mas alta desde diciembre de 2001. A su vez, la Bolsa de Milán ha perdido un 1,91% al cierre.
Una noche muy larga. El escrutinio se prolongó de tal manera que la mayoría de las cadenas de televisión renunció a informar de los resultados definitivos. Sólo la principal cadena publica, Rai Uno, ha seguido con el programa electoral, con cuatro representantes de cada coalición que seguían dando vuelta a las varias posibilidades que se perfilaban ante un resultado tan incierto. Cada nueva proyección del Ministerio cambiaba el resultado y la hipótesis mas probable a primeras horas de la noche parecía que cada Cámara contraria con una mayoría diferente. Los representantes del centroderecha bromeaban sobre los sondeos a pie de urna, que inexplicablemente habían dado a Prodi ganador con mas de cinco puntos de ventajas. Varias veces hicieron referencia a EEUU que, según recordaban, ‘se acostó con Kerry presidente y se despertó con Bush'.
Celebración. Las cámaras de Rai Uno se conectaron con la romana plaza de Santissimi Apostoli, donde todos los líderes del Ulivo, con Prodi a la cabeza, salieron para saludar a los miles de militantes y votantes que esperaban pacientes desde las 15,00 de la tarde, bajo la lluvia y el frío de una rara inclemencia de la primavera capitolina. En ese momento, Prodi declaró que la Union había ganado las elecciones, sin hacer algún tipo de referencia al Senado que, para entonces, se pensaba en manos de Berlusconi. Fue entonces el propio Prodi quien recordó que en EEUU las elecciones se ganan con mayorías aun mas exiguas que la con que cuenta su coalición.
Viaje de Berlusconi. El todavía primer ministro llegó a Roma a las seis de la tarde de ayer, acompañado por su cámara y su maquillador profesional. Se comentaba ayer por la noche que desde su casa romana de Palacio Grazioli el líder del centroderecha estuviera preparando las luces y el maquillaje para salir a anunciar su victoria. No ha podido hacerlo.
‘ Coglioni' El ya famoso insulto pronunciado por Silvio Berlusconi contra los electores del centroizquierda, a quienes llamo ‘gilipollas', sigue dando de que hablar. Un elector de Pisa, en Toscana, se presentó a votar con una camiseta que ponía ‘sono un coglione ‘soy un gilipollas', provocando las iras de los representantes de los partidos de la derecha que acusaron al joven de hacer campaña electoral dentro de las urnas. Tuvo que llegar la Policía que finalmente, no encontró ninguna razón legal para obligar al elector a renunciar a su camiseta, ya que, según se constato, ‘declararse gilipollas no es hacer propaganda electoral'.
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