El
conflicto que ha generado
el más duro enfrentamiento entre Argentina y Uruguay de
las últimas décadas continúa. El ex presidente uruguayo Jorge
Batlle ha afirmado que Argentina siempre conoció los planes
de Uruguay sobre la construcción de las polémicas plantas de celulosa.
Batlle es el responsable de que actualmente se construyan en Uruguay
las dos fábricas de celulosa de la española Ence y la finlandesa
Botnia.
El antiguo mandatario uruguayo
se refería así al ex canciller argentino Rafael
Bielsa, que ha afirmado que durante el Gobierno de Batlle (2000-2005),
del Partido Colorado, ya se violó el estatuto del río
Uruguay. La cuestión es que, según Bielsa, Batlle
no consultó a la comisión binacional (CARU) que
atiende los casos de ese curso de agua (frontera natural entre
ambos países) sobre la construcción de las plantas.
El representante de la Unión
Europea (UE) en Argentina, Matthias Jorgensen, ha criticado la
actitud de Argentina y ha señalado que los países
de Europa no implantan "industrias sucias" en otras
partes del mundo, en alusión a la polémica por la
construcción de unas papeleras europeas en Uruguay, para
las que el Gobierno de Kirchner exige un estudio sobre su impacto
medioambiental.
Jorgensen se refirió al
conflicto por las dos plantas de celulosa en
la ciudad uruguaya de Fray Bentos, en una zona fronteriza con
Argentina. El representante de la UE afirmó que tanto Finlandia
como la empresa Botnia tienen en la Unión Europea una excelente
reputación en lo que se refiere al respeto de la legislación
medioambiental, según EFE.
El portavoz indicó que la
tecnología que va a usar Botnia será punta y señaló
que la fábrica de papel de la empresa finlandesa podría
instalarse en Europa, con normas de la Unión Europea.
Jorgensen destacó su interés
por que el conflicto se resuelva lo más pronto posible
en Argentina y Uruguay, ya que se trata de la inversión
de una empresa europea que beneficiará a toda la región.
Añadió que Botnia ha decidido instalarse en esta
zona por las grandes posibilidades que existen en cuanto al potencial
para producir materias primas.
Hay que destacar que en las declaraciones
no hubo alusión a Ence quizás porque se producen
después de que la ministra finlandesa de Comercio Exterior,
Paula Lehtomaki, cancelara el viaje que tenía previsto
a Buenos Aires para la semana próxima por "no sentirse
bienvenida" en el país suramericano, que se encuentra
sumergido en el conflicto desde hace casi un año.
Batlle contraataca. Batlle ha explicado que ya se presentaron en su día a la Comisión toda
la información necesaria y que, por lo tanto, este organismo
estaba al corriente de todas las negociaciones. Además
asegura que el entonces canciller uruguayo, Didier Opertti, hoy
secretario general de la Asociación Latinoamericana de
Integración (Aladi), mantenía contactos permanentes
sobre el asunto con Bielsa.
Las autorizaciones para la construcción
de las plantas fueron aprobadas durante la Administración
de Batlle y ratificadas por el Gobierno del socialista Tabaré
Vázquez, que asumió la Presidencia de Uruguay el
1 de marzo de 2005.
Las plantas de celulosa se construyen en la región de Río
Negro, a orillas del río Uruguay y frente a las costas
de la provincia argentina de Entre Ríos. Las autoridades
argentinas y grupos de vecinos de Entre Ríos se oponen
a la construcción con el argumento de que las plantas de
celulosa contaminarán el medio ambiente de la zona, lo
que ha sido negado en reiteradas ocasiones por las autoridades
uruguayas y las empresas. La inversión conjunta para
la construcción de las plantas, de 500 millones de dólares
(402,3 millones de euros) por parte de la papelera española
Ence y de 1.300 millones de dólares (1.046 millones de
euros) de la finlandesa Botnia, es en conjunto la mayor en la
historia del país.
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