Esta semana se ha conocido, a través de la página CIA Factbook 2007, la web de acceso público de la Agencia Central de Informaciones de EEUU, que el Mercado Común del Sur (Mercosur), la unión aduanera compuesta por Brasil, Argentina, Venezuela, Uruguay y Paraguay, se sitúa como la sexta economía mundial gracias a su Producto Interior Bruto (PIB).
Debido a los datos del PIB, que en 2006 se situó 2.458 billones de dólares, el Mercosur se posiciona después de EEUU, la Unión Europea (UE), China, Japón e India, por ese orden. Después de la unión aparecen Rusia, Corea del Sur, Canadá, México e Indonesia.
Sin embargo, en cuanto al PIB per cápita, los datos, aunque positivos, n son tan favorables: Mercosur se sitúa en la octava posición, con 9.324,7 dólares anuales (casi 6.980 euros), después de EEUU, Canadá, Japón, la UE, Corea del Sur, Rusia y México, por ese orden.
Otro de los datos económicos importantes que se han hecho públicos esta semana sobre la unión es la progresiva igualación entre sus socios. Según el Ministerio de Desarrollo, Industria y Comercio Exterior de Brasil, el superávit comercial que la nación tiene con Argentina ha disminuido durante el primer trimestre de 2007 respecto al mismo periodo de 2006, lo que según fuentes del sector empresarial se considera "muy positivo" para la relación bilateral.
Si en los meses de enero, febrero y marzo de 2006 el saldo de intercambio comercial fue de 855 millones de dólares (640 millones de euros) a favor de Brasil, a lo largo de los mismos meses del presente año, la cifra ha caído hasta los 581 millones de dólares (casi 435 millones de euros).
Según el secretario de Comercio Exterior del ministerio brasileño, Armando Meziat, esta reducción se debe a la mejoría de la industria argentina, que ha tenido como resultado un aumento de sus exportaciones, con lo que se ha conseguido que haya "una distensión cada vez mayor en la relación comercial" entre los dos socios mayores del Mercosur.
Brasil. Por otro lado, la nación carioca, el principal socio de la unión aduanera, pretende convertirse en el país latinoamericano de vanguardia en cuanto al desarrollo y obtención de biocombustibles. Por eso, el Gobierno brasileño, junto al estadounidense, financiará la construcción de una planta de etanol en la nación latinoamericana de El Salvador, según ha anunciado el ministro de Asuntos Exteriores del país, Francisco Laínez.
Según el funcionario, las dos potencias, que han suscrito un convenio de cooperación en materia de desarrollo de combustibles, que incluye la creación de dos plantas, una en la América continental y otra en la zona del Caribe, han elegido a El Salvador por las buenas relaciones que el mandatario de esta nación, Antonio Saca, mantiene tanto con el presidente estadounidense, George W. Bush, como con el brasileño, Lula da Silva.
Gracias a este acuerdo, Brasil y EEUU enviarán a la nación latinoamericana asistencia técnica y capacitación para poner en marcha una planta de etanol con tecnología brasileña. Además, según Laínez, El Salvador corresponderá con investigaciones científicas respecto al biocombustible, que, mezclado con gasolina, permite el funcionamiento de los vehículos.
Ahora, República Dominicana y Haití, entre otras naciones, competirán por albergar la segunda planta de etanol financiada por Brasil y EEUU. |