Movilizaciones, bloqueos, acampadas, presiones de dimisión, etc., son las consecuencias que ha provocado la muerte de un docente de Neuquén (provincia situada al oeste de Argentina) a manos de la policía, un suceso que se produjo el pasado jueves durante una manifestación en demanda de mejoras salariales. Americaeconomica.com ha hablado sobre el trágico episodio con Alejandro Demichelis, secretario de prensa de la Confederación de Trabajadores de la Educación de la República Argentina (Ctera), la mayor organización sindical docente del país.
Decenas de miles de personas se han echado a la calle en Argentina. Se trata de la mayor protesta social que se produce en el país sudamericano durante los cuatro años que lleva en el Gobierno el presidente Néstor Kirchner.
Las marchas más multitudinarias han tenido lugar en Buenos Aires y Neuquén, donde buena parte del sector docente se ha sumado, además, a una huelga nacional de 24 horas que ha vaciado las aulas y que ha recibido la adhesión parcial de los servicios de transporte público y la actividad bancaria, judicial y sanitaria.
Alejandro Demichelis afirmó a este diario que continuarán las protestas sociales en el país con marchas masivas y acampadas frente a la Casa de Gobierno de Neuquén, en medio de un paro de docentes, hasta que el gobernador de la provincia, Jorge Sobisch, renuncie al cargo.
El responsable de prensa de Ctera declaró a este diario que “cuando ocurrió la desgracia, Sobisch ni siquiera mostró signos de arrepentimiento de su decisión errónea de permitir que la policía reprimiera la manifestación, ni delante de los medios de comunicación”. Además, explicó que Sobisch, exponente de una política de derechas, tomó la postura de reprimir cualquier protesta social que ocurra en la provincia, “situación que nos retrotrae a las épocas de la dictadura militar”.
La Ctera va más allá: Demichelis declaró que su sindicato solicita “un juicio político e incluso la cárcel por su error”, ya que “no es con represión como se solucionan las demandas de los trabajadores”.
Sin embargo, Sobisch se niega a renunciar. Es cierto que ratificó su responsabilidad por la represión policial que causó la muerte del docente, pero acusó al presidente argentino, Néstor Kirchner, de actuar con hipocresía y cobardía, además de arremeter también contra los líderes sindicales y varios funcionarios.
El gobernador expresó que el primero que ha actuado con hipocresía y cobardía haciendo uso de una desgracia que tuvo la provincia del Neuquén es el presidente de Argentina.
Además, Sobisch también señaló que los titulares de la Confederación General del Trabajo (CGT) y de la Central de Trabajadores Argentinos (CTA), Hugo Moyano y Hugo Yasky, respectivamente, sólo defienden sus intereses económicos y no los humanos.
Ante las elusiones de responsabilidad, los maestros de la provincia de Neuquén continúan amenazando con cortes de las carreteras o concentrar toda la presencia de manifestantes frente a la Casa de Gobierno. ¿Se dará por vencido Sobish antes del final del curso escolar? Por lo visto los estudiantes tendrán que asistir a las movilizaciones para conseguir sus aprobados.
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