En sus comparecencias ante los comités económicos
del Congreso y el Senado de EEUU, Ben Bernanke, presidente de
la Fed, defendió su actuación en la compra de
JP Morgan a Bear Stearns, ya que la entidad había anunciado
que podría presentar quiebra si no recibía ayuda.
Según lo revelado por Bernanke, el pasado día
13 de marzo Bear Stearns reconoció a la Fed graves problemas
de liquidez, que le podrían llevar a presentar suspensión
de pagos al día siguiente si no recibía ayudas.
El mismo día 14 la Fed decidió una financiación
a través de JP Morgan, que finalmente presentaría
ese fin de semana, con los mercados cerrados, una oferta por
Bear.
Bernanke defendió también el papel de la Fed en
esta crisis, ya que según sus palabras, la situación
de Bear Stearns iba más allá de una empresa, y
podría haber afectado de manera negativa a todos los
mercados y a la confianza de los inversores, poniendo en entredicho
a otras entidades.
JP Morgan. Bernanke también explicó
el compromiso de otorgar financiación a JP Morgan para
los activos menos líquidos de Bear Stearns por un máximo
de 30.000 millones de dólares, aunque ha dicho que fue
un caso puntual. “No tenemos autoridad para comprar el
banco” según Bernanke, y “lo normal en estos
casos es facilitar una fusión. La cobertura de 30.00
millones se hizo para facilitar la transacción, que de
otro modo podría no haberse concretado”. La Reserva
Federal ha autorizado también formalmente a JP Morgan
Chase la compra de los activos bancarios del banco Bear Stearns.
La Fed está revisando las cuentas de los bancos estadounidenses,
para que no se produzca un caso similar al de Bear Stearns,
según ha confirmado Ben Bernanke, que también
ha tenido un mensaje para la SEC, que según ha recordado
el presidente de la Fed, ya había dado el visto bueno
a estas cuentas.
En el caso de Bear Stearns, según ha recordado Bernanke,
la SEC había concluido que la entidad estadounidense
tenía un capital adecuado. Sin embargo, no era el capital,
sino la liquidez, lo que realmente importaba en este caso.
Northern Rock. Según Bernanke, la actuación
de la Fed al avalar la compra de Bear por parte de JP Morgan,
junto con todas las decisiones tomadas para proveer de liquidez
a los mercados, no han tenido otro objetivo que evitar mayores
daños en lo mercados financieros y evitar que las turbulencias
se extendiesen a otros sectores de la economía.
Bear Stearns estaba valorado en 65 dólares por acción
cuando se anunció la compra, y aún así
su consejo aceptó una venta que valoraba la entidad en
seis dólares por acción, ni siquiera en efectivo. Lo cierto, es que
la situación de los bancos de inversión en todo
el mundo es más que delicada. La actuación de
la Fed con Bear Stearns es muy similar a la que ya llevó
acabo el Banco de Inglaterra con Northern Rock, que ha sido
nacionalizado.
Plan de Paulson. En este marco, y contra lo
que pudiera parecer, el anuncio realizado por Henry Paulson
para llevar a cabo la mayor reforma en la regulación
de los mercados financieros en 80 años, ha sido aplaudida
por los principales bancos de inversión, ya que consideran
que habrá menos regulación.
Jenny Anderson, en The New York Times, considera que a diferencia
de lo que pudiera parecer, el anuncio de Paulson es la mayor
victoria de la banca de inversión en muchos años,
ya que la regulación queda más abierta, en manos
de la Reserva Federal.
Según Anderson, el modelo actual podría parecerse
más a una regulación inglesa, regida por principios
y no por reglas, en la que la SEC saldría perjudicada.
Thomas A. Russo, jefe financiero legal de Lehman Brothers opina
que, “se trata de un gran paso adelante, porque se homogeneiza
dentro de la misma estructura”. Henry Paulson, secretario
del Tesoro, tiene un pasado muy ligado a la banca de inversión.
Antes de trabajar para el Tesoro, fue el presidente de Goldman
Sachs. No obstante es probable que el plan anunciado por el
secretario del Tesoro no llegue a buen puerto, ya que necesita
la aprobación del Congreso, en un año marcado
por las elecciones presidenciales.
La SEC. Esta medida regulatoria no ha sido
tan bien acogida por la SEC, que considera que sus poderes se
verán limitados. Dentro del plan se incluye la fusión
de la SEC, que regula los mercados financieros estadounidenses,
con la Commodity Futures Trading Commission, autoridad de regulación
de los mercados de materias primas. Mediante estas fusiones,
se considera en el seno de la SEC que lo que se pretende es
desmantelar la Comisión misma, ya que la regulación
quedará más al arbitrio de la Fed que al suyo.
En los principales blogs financieros estadounidenses no se han
mostrado muy de acuerdo con los nuevos poderes que acumulará
la Fed. Phillip Klein, articulista de ‘American Spectator’,
se muestra muy crítico con el anuncio de Paulson en su
blog. Según considera, le ha otorgado excesivos poderes
a la Reserva Federal, pero no los ha delimitado aún,
por lo que se ha convertido en una especie de “monstruo”
capaz de salir y entrar en los mercados financieros a su antojo.