El director general del Servicio de Estudios del Banco de España,
José Luis Malo de Molina, ha reconocido que “los
bancos españoles podrían tener dificultades para
obtener financiación si se prolongase la situación
de sequía en los mercados”.
El responsable del Banco de España realizó estas
declaraciones en el marco de la jornada inaugural de la Conferencia
Inmobiliaria de Madrid (CIMO 2008), aunque acto seguido las
matizó al destacar que el sistema financiero se encuentra
en buena disposición para hacer frente a las turbulencias
internacionales, y considera que la situación de partida
ofrece un margen razonable.
Subastas. Así, de momento, Malo de Molina
considera que las dificultades de financiación de los
bancos no existen, aunque ha constatado que las condiciones
de concesión de créditos se han hecho más
restrictivas en los últimos dos trimestres. Además,
según considera el responsable del Banco de España,
la apelación de las entidades españolas a las
subastas de liquidez del Banco Central Europeo (BCE) “no
es nada extraño”, y aun así las cotas
españolas de apelación al eurosistema aún
están por debajo de lo que le correspondería por
su peso en el entorno.
El impacto de la crisis en el sistema financiero español
a través de productos directamente relacionados con la
crisis subprime ha sido prácticamente nula, ya que, entre
otras cosas, el sistema financiero español cuenta con
un control eficiente de los riesgos.
BBVA. No sólo el Banco de España
ve riesgos para la economía española. José
Luis Escrivá, economista jefe del BBVA, ha destacado
en su informe “Situación España”,
que la economía española se desacelerará
más de lo previsto en 2008 y 2009, debido a los factores
externos y al deterioro del sector de la construcción.
Escrivá considera que la economía española
crecerá en el entorno de entre un 1,7% y un 2,2% este
año, y de entre un 0,8% y un 2% en 2009, aunque ha descartado
que haya riesgos de recesión. Entre las principales razones
de esta desaceleración, el BBVA destaca el mercado inmobiliario,
ya que se espera que se produzca un sobreajuste que durará
algún tiempo. El deterioro en el sector de la construcción
se está intensificando más de lo esperado, según
señala Escrivá, quien ha apuntado que la inversión
residencial puede caer este año entre el 5,5% y el 9,5%
y reducirse en mayor medida en 2009, entre el 11,3% y el 17,7%.
Además, España es una de las economías
más vulnerables a la crisis crediticia mundial debido
al alto endeudamiento externo.
En términos de PIB, dependiendo de la evolución
de los spreads en el interbancario, la crisis podría
afectar entre cinco y ocho décimas negativas al crecimiento
en 2008, y entre cuatro y 11 en 2009.
Liquidez. La crisis crediticia es una de las
preocupaciones del mercado, y ya hay quien apunta a Alan Greenspan
como uno de los causantes. El ex presidente de la Fed se ha
defendido de las acusaciones de que su política monetaria
flexible creó la actual crisis del crédito al
inflar una burbuja inmobiliaria, diciendo que no hay pruebas
estadísticas que lo sustenten, en una columna en Financial
Times.
Escrivá ha criticado al BCE por no proveer suficiente
liquidez a los mercados. En Europa, la tensión interbancaria
es mayor que en EEUU, según Escrivá, ya que la
Fed ha aumentado significativamente sus inyecciones de liquidez,
mientras que, estudiando las acciones del BCE, el promedio es
incluso más bajo que en el mismo período del año
anterior.
Además, un 60% va dirigido a Alemania, cuando su peso
en el entorno es del 25%. Según ha anunciado hoy el Instituto
Nacional de Estadística, el IPC subió en el mes
de marzo por quinto mes consecutivo hasta situarse en el 4,5%,
su cota más alta desde 1995. Se trata además de
la mayor subida desde el pasado octubre, con nueve décimas
de repunte.
IPC. La inflación es otra de las incertudumbres
que se ciernen sobre España. Según ha anunciado
el Instituto Nacional de Estadística, el IPC subió
en el mes de marzo por quinto mes consecutivo hasta situarse
en el 4,5%, su cota más alta desde 1995. Se trata además
de la mayor subida desde el pasado octubre, con nueve décimas
de repunte.
El IPC Armonizado subió hasta el 4,6%, tal y como había
pronosticado el indicador adelantado. Los datos publicados hoy
denotan que los máximos del petróleo y la subida
de los alimentos empiezan a contagiar a otros sectores. Según
explica el INE en el informe hecho público hoy, la celebración
de la Semana Santa está detrás de parte del repunte
del IPC.
Así, entre los grupos que han presentado mayor incremento
de precios se encuentran los hoteles, cafés y restaurantes,
con una tasa anual del 5,2%, cuatro décimas más
que el mes pasado, y el ocio y cultura, que aumenta doce décimas
debido al habitual incremento de precios derivado de los viajes
organizados en esta semana festiva.
Gregorio Izquierdo, jefe de estudios del IEE, en declaraciones
a El Boletín, considera que esta cifra confirma
la mala evolución de la inflación, en un contexto
como el actual, de desaceleración del consumo y de aumento
de las restricciones crediticias, que en principio deberían
funcionar como un freno para el alza de precios.
Subyacente. La subida de la inflación
también se produce en un momento inoportuno, debido a
que ahora se están negociando los convenios colectivos,
lo que podría desembocar en efectos de segunda vuelta.
Además, la tendencia al alza en la inflación subyacente,
que se situó en el mes de marzo en el 3,4%, denota un
alza endógena de la inflación, que se podría
explicar por un incremento del gasto público.
Una de las variables que más dinamismo ha tenido en la
economía española, según considera Izquierdo,
ha sido el consumo público, que ha crecido en términos
nominales en el entorno del 8%, y en términos reales
en el 5%.