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El Gobierno de Colombia pretende situarse a la cabeza de los
países productores de biocombustibles. Para ello, ha
puesto en marcha un agresivo plan para inyectar capital y crear
políticas sólidas en el sector agropecuario para
alcanzar una producción del 20% de biocombustible en
el año 2012.
Colombia produce 1,1 millón de litros diarios de etanol a partir de la caña de azúcar, y 170.000 litros de biodiesel a través de la palma africana. Para 2008 se proponen producir 900.000 litros diarios de biodiesel para ser el número uno en el mercado de Latinoamérica, aseguraron a americaeconomica.com fuentes oficiales del Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural de Colombia.
Para llegar a esa meta, el Congreso ha aprobado para 2008, 1.500 millones de dólares (948 millones de euros), un monto nunca antes visto en el sector agropecuario del país.
También tiene a disposición 54 millones de dólares (más de 34 millones de euros) para el subsidio de créditos, y 17 millones de dólares (10,74 millones de euros) para el incentivo a la capitalización rural, un recurso no reembolsable entre el 20% al 40% que tienen los productores de palma de aceite, caña de azúcar y especies forestales, dependiendo de su producción.
Una de las ventajas grandes que posee Colombia es su potencial de tierras disponibles para la producción. En palma del aceite sólo están sembradas 329.450 hectáreas de las 3.273.282 hectáreas que tiene en potencia; mientras que en cultivo de caña de azúcar solo tienen 481.952 de las 3.898.221 disponibles, según el informe de Estrategia Nacional de Biocombustibles del Ministerio.
Sumado a que puede hacer uso de 40 millones de hectáreas subutilizadas en ganadería extensiva, las cuales tienen potencial para siembras de palma, higuerilla, yuca, madera, caña de azúcar, entre otros cultivos. Esta extensión podría crecer más, ya que el sector ganadero también planea su estrategia para triplicar la capacidad de carga de animales por hectárea, que la elevaría de un promedio de 0,5 a 1,5 reses, lo que contribuirá a usar menos tierra para pastoreo, y dejar libres varios terrenos.
El Gobierno y los propietarios de estas tierras están interesados en hacer alianzas para aprovecharlas en la siembra. Hasta el momento, han identificado 69 predios que suman 200.541 hectáreas aptas para palma de aceite especies forestales y caucho.
Para garantizar la producción en inversionistas y agricultores, el Gobierno también impulsa incentivos tributarios. Son deducibles de impuesto las plantaciones de reforestación, coco, palmas productoras de aceite, caucho, olivo, y cacao, al igual que los ingresos generados por el aprovechamiento de cultivos de tardío rendimiento como la palma de aceite. Estos últimos tienen un término de diez años.
Las plantas de producción de biocombustibles cuya inversión ascienda a los 15 millones de dólares (más de nueve millones de euros) o posea un mínimo de 500 trabajadores tienen la facilidad de importar maquinaria sin pago de aranceles, y pagar una tasa del 15% del impuesto sobre la renta.
Para mejorar la productividad actual, el Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural cuenta con proyectos de investigación para la producción de etanol a través de la caña de azúcar, yuca, y sorgo dulce, banano, y siete proyectos de biodiesel a partir de la plama, higuerilla, jatropha, inchi y sacha inchi.
La agricultura colombiana ha tenido un desarrollo considerable desde hace 18 años. La soya cambió de rumbo, del Valle pasó al Meta; el café cedió en el Eje pero aumentó el área cafetera en el Huila y el Tolima; la palma se consolidó en Meta, Cesar y Santander; la flores han ganado terreno en Boyacá, Antioquia y Caldas; el arroz sigue en Tolima y Huila pero crece en Meta y Casanare; en Valle y Córdoba aumentan el área maicera; Antioquia sigue liderando la producción banano, ganado y café, y la Costa ha mejorado su ganadería. Asimismo, el país cuenta con una creciente industria piscícola. |