|
En medio de los rumores de un posible fraude electoral
y revueltas en las vísperas de los comicios de Paraguay
del próximo 20 de abril, el ex obispo católico
Fernando Lugo, que representa la coalición opositora
Alianza Patriótica para el Cambio (APC), sigue representando
una amenaza para el Partido Colorado que está en el poder
desde hace más de seis décadas.
La candidata del Partido Colorado, Isabel Ovelar,
continúa en segundo lugar y el general retirado Lino
César Oviedo, del Partido Unión Nacional de Ciudadanos
Éticos (Unace), en tercer puesto.
Ante los rumores y las dudas de los políticos opositores de una posible postergación de los comicios generales por diferencias administrativas, el Tribunal Superior de Justicia Electoral (TSJE) de Paraguay, dejó claro que todo está listo y que incluso están en las posibilidades hacerlas antes.
El TSJE también aseguró que este domingo hará otro simulacro más para ajustar los fallos y que no haya ningún error en los conteos de las elecciones.
El Gobierno también descartó hayan vínculos políticos en el atentado que sufrió Alfredo Ávalos, dirigente del movimiento izquierdista Tekojoja, quien recibió varios disparos frente a su casa el martes, y donde murió su esposa.
La policía y la fiscalía sostuvieron que este ataque es producto de un “ajuste de cuentas” por las disputas judiciales comerciales que enfrenta Ávalos, y no a su actividad política. El presidente de Paraguay, Nicanor Duarte, ha sido más enfático acusando a Ávalos de delincuente.
Mientras que el partido de Lugo sigue con la opinión de que este hecho es parte de la campaña política de sus adversarios para crear miedo porque temen perder el poder. Y que dudan de los resultados del simulacro del TSJE.
Para los comicios están habilitados para sufragar unos 2.860.000 ciudadanos, de los cuales el 38,7% (unos 1.109.000 electores) son jóvenes de entre 18 y 34 años, según datos oficiales.
Los problemas seguirán después de las elecciones. Los analistas predicen un clima de ingobernabilidad en el Congreso ante la proliferación de partidos y movimientos que se disputan los cargos.
|