| La
sombra del uso de información privilegiada ha enturbiado
esta semana la operativa de los mercados financieros en Latinoamérica,
más concretamente, en la Bolsa de Brasil y en el mercado
de deuda corporativa mexicana. La dificultad para detectar estos
delitos bursátiles pone de manifiesto la necesidad de
estrechar la vigilancia por parte de los órganos reguladores.
Todos los expertos consultados
coinciden en que "es realmente complicado" detectar
y demostrar estos delitos bursátiles, ya que, la gente
que maneja estas informaciones suelen ser "peces gordos"
que conocen todos los entresijos para evitar ser cazados.
Además, los que acceden
a estas informaciones, "nunca operan por cuenta propia",
y suele haber numerosas personas implicadas, lo que hace imposible
seguir la sospecha de todas. De hecho, en los mercados bursátiles
internacionales son casi inexistentes las sanciones por información
privilegiada a inversores institucionales.
Difícil seguimiento.
Además, según los expertos, la utilización
de información privilegiada suele estar relacionada con
movimientos corporativos, en los que intervienen consejos de
administración de las compañías implicadas,
los bancos que asesoran la operación, los bufetes de
abogados e incluso los brokers. Por ejemplo, una OPA puede ser
conocida por unas 40 personas antes de ser anunciada.
La semana ha venido marcada por
el boom bursátil del petróleo brasileño.
El ministro de Planificación de la región, Bernardo
Souza, pidió expresamente a la Comisión de Valores
brasileña que abra una investigación sobre el
director de la Agencia Nacional de Petróleo, Haroldo
Lima, que el pasado lunes desataba la euforia bursátil
de muchos inversores al anunciar “de forma precipitada”
el posible hallazgo por parte de Petrobras, Repsol y BG de un
gigantesco campo de crudo en la costa de la región, que
podría contar con 33.000 barriles de crudo.
A pesar de que las tres compañías
se apresuraron a mandar comunicados a sus respectivos órganos
reguladores asegurando que aún desconocen el potencial
de este yacimiento, lo cierto es que los operadores aprovecharon
la situación y se lanzaron a la compra de los títulos
de las implicadas.
Negociación ADR.
Repsol, a través de sus ADR, se destapó
ese mismo lunes con una de las mayores subidas de la Bolsa
de Nueva York, con una revalorización que llegó
a alcanzar el 21%. En los mercados fuera de hora prolongó
su protagonismo, al ser el octavo valor que movió un
mayor volumen de contratación en la sesión extendida
del NYSE, justo por detrás de Lehman Brothers, Citigroup
y JPMorgan.
La bolsa española continuó
en los días posteriores con este frenético interés
por la toma de posiciones en Repsol. Las acciones de la petrolera
han superado el 13% de revalorización, borrando de un
plumazo todo el saldo negativo que acumulaba en el año,
y buena parte de las dudas sobre la evolución de sus
reservas petroleras.
Los movimientos en los ADR podrían
haber ayudado a ‘llenar los bolsillos’ de algunos
fondos que participan en Petrobras y en la empresa hispano argentina.
Uno de los movimientos más destacados es el de Wellington
Management Company, que en total ha comprado 6.555.456 acciones
de ambas empresas.
Marsico Capital Management se
convirtió en la jornada del miércoles en el mayor
comprador de acciones de Petrobras, mientras que Oppenheimer
Funds y JP Morgan fueron los mayores vendedores. Vanguard Energy
Fund fue el fondo que se hizo con más títulos
de Repsol, casi 4.000, mientras que Gabelli Dividend vendió
5.000 acciones de compañía.
Analistas. Esta
euforia bursátil fue respondida por los analistas de
Credit Suisse, que aseguran que el cálculo realizado
por Lima “podría referirse a un conjunto de campos
mucho mayor, el ‘Pan de Azúcar’, en lugar
del bloque ‘Carioca’”. Los analistas aseguran
que ahora, el objetivo de las petroleras privadas es frenar
la mayor participación estatal en proyectos submarinos.
Los analistas financieros brasileños
coinciden en que las palabras de Lima dejan muchas dudas en
el tintero. Una de las más importantes es si los 33.000
millones de barriles son totales o ya recuperados. La diferencia
es importante, y los analistas consideran que los recuperables
son sólo 10.000 millones, un 30% del total referido por
Lima.
No es la primera vez que unas
declaraciones de Haroldo Lima causan malestar en el Gobierno.
El mes pasado, el director de la ANP sorprendió al anunciar
que el presidente brasileño Lula da Silva presentará
antes de verano un decreto ley para incrementar los impuestos
sobre las petroleras que operan en la región.
Pemex. La sombra
de la sospecha del uso de información privilegiada con
el petróleo brasileño no ha sido el único
caso de este delito bursátil en la semana. Según
publicaba esta semana el diario argentino La Jornada,
"especuladores financieros" podrían haber recibido
un correo electrónico en el que eran advertidos del gran
negocio que podrían hacer con la emisión de los
llamados "bonos ciudadanos" de Pemex, 10 días
antes de que Felipe Calderón presentara al Congreso sus
iniciativas a la reforma energética.
En el polémico correo
se indicaba a los destinatarios que podrían obtener hasta
100 millones de pesos de ganancia anual. El presidente de la
Bolsa Mexicana de Valores, Guillermo Prieto, admitió
la existencia del correo electrónico que envió
el presidente de la Asociación Mexicana de Intermediarios
Bursátiles, Marcos Ramírez Miguel, pero negó
haber contando con información privilegiada de la reforma
de Pemex días antes de que fuera presentada ante el Senado
de la República.
A pesar de estas palabras,
la sospecha del uso de información privilegiada sigue
sobrevolando los mercados de la región, una situación
que sin duda pone entre las cuerdas la actuación de los
órganos reguladores, que ven con impotencia como estos
delitos bursátiles se suceden, y poco pueden hacer para
evitarlos.
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