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El partido del presidente de Colombia, Álvaro Uribe, se enfrenta a una crisis interna por los presuntos nexos de algunos de sus miembros con grupos paramilitares. Hasta la fecha son 61 los congresistas relacionados con este grupo, más del 20% del total de los miembros. Las sospechas también se extienden a la presidenta del Congreso, Nancy Patricia Gutiérrez.
Hasta el momento están detenidos 16 senadores y 13 representantes (diputados), la mayoría pertenecientes a la coalición del Gobierno. Uribe expresó hoy a su llegada de México sus dudas sobre la solidez jurídica del país, y exigió a la Corte Suprema de Justicia (CSJ) objetividad total ante las investigaciones, aseguró el periódico El Tiempo.
La CJS investiga en este momento por presuntos vínculos con las Autodefensas Unidas de Colomba (AUC), de extrema derecha armada, a García Orjuela, presidente del Partido de la Unidad Nacional, afín a Uribe; y los miembros del Partido Conservador, Eduardo Enríquez Maya, la representante a la Cámara Myriam Paredes, y Tolima Javier Ramiro Devia.
Ayer García anunció que se marginará de la presidencia del partido de la U para responder a la investigación, pero no renunciará al Senado. Continuará con sus labores legislativas mientras se investiga la verdad, expresó, al mismo tiempo de proclamarse inocente.
Según fuentes próximas a la CSJ, unas declaraciones entregadas por dos desmovilizados del 'Bloque Tolima', señalan que García se reunió con jefes de la facción de Tolima. La versión evaluada por la entidad indica que en el 2001 el congresista llegó en helicóptero a una finca cerca a El Guamo, propiedad de una reconocida actriz vallecaucana. Allí, el senador se habría reunido con los comandantes 'Elías' y 'Jairo', el jefe financiero de la organización. Los dos fueron asesinados con posterioridad.
Mientras se llevan a cabo las pesquisas de los últimos cuatro involucrados, ahora la prensa colombiana especula sobre una posible investigación contra la presidenta del Congreso, del Cambio Radical, Nancy Patricia Gutiérrez, después de que la ex representante Rocío Arias, quien está en la cárcel por el mismo delito, revelara en la revista El Cambio sobre los vínculos de Gutiérrez con el jefe para militar John Fredy Gallo alias 'El Pájaro'. Gutiérrez se defiende argumentando que es una campaña de desprestigio encabezada por la senadora Piedad Córdoba.
Hasta la fecha van cuatro congresistas condenados por nexos con los paramilitares. Uno de los últimos acusados, condenado con seis años y seis meses de prisión, fue el ex representante, Jorge Luis Caballero. El miércoles, en un tribunal de Bogotá, esperaba el veredicto el senador Mauricio Pimiento, también acusado de sostener relaciones con miembros de las AUC.
De acuerdo a la reforma política aprobada por la Cámara de Representantes, y que espera la aprobación final del Senado para mediados de junio, los condenados por vínculos con grupos armados ilegales perderán su escaño. Esta iniciativa, bautizada como "la silla vacía" pretende 'purgar' del legislativo la 'infiltración' de personas vinculadas con organizaciones paramilitares y otros grupos ilegales.
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