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Telefónica ha celebrado
su primera junta general de accionistas, la primera como líder
mundial en la clasificación por beneficios del sector.
Una vez más, las previsiones sobre el potencial de crecimiento
del mercado latinoamericano han ocupado un lugar de importancia
en la definición del futuro esbozada por la compañía.
Latinoamérica es la región
geográfica donde Telefónica espera alcanzar el
mayor crecimiento en el futuro. Para Alierta este escenario
"permitirá ampliar nuestra base de clientes en la
región en más de 60 millones de nuevos clientes
hasta 2010", completando un parque mundial de 290 millones
de usuarios.
Para los expertos consultados
por la Agencia EFE, la posición aventajada de Telefónica
en Latinoamérica, que acapara el 20% de sus ingresos,
y su mayor eficiencia explican la mejor evolución de
los resultados de la operadora respecto a sus competidoras europeas.
Según Diego Chao, analista
de Bankinter, los ingresos procedentes de Latinoamérica
"aportan estabilidad adicional" porque es un mercado
que crece a un ritmo elevado, entre el 10 y el 11 por ciento
anual.
A diferencia de Telefónica,
sus rivales no han diversificado su negocio en mercados con
un crecimiento económico equiparable al de América
Latina, donde la empresa española tiene "un mejor
posicionamiento",
Banda ancha.
En Telefónica España, el presidente de la operadora
espera un fuerte incremento de los accesos de banda ancha fija
que superarán los 6,1 millones a finales de 2010 y un
incremento medio anual de los clientes móviles de entre
el 5% y el 6% desde 2006 a 2010.
En Europa, el grupo español
continuará fortaleciendo su posición y estima
un crecimiento de sus accesos de más del 40% entre 2006
y 2010. En el turno de respuestas, el máximo ejecutivo
de Telefónica se refirió a la participación
en Telecom Italia e indicó que este hecho "constituye
un motivo de satisfacción importante", a pesar del
descalabro bursátil de la operadora italiana. Alierta
se mostró convencido de que en el futuro esta participación
tendrá muchos beneficios para Telefónica.
La junta de accionistas se celebró
en un momento especialmente favorable para la compañía.
La operadora española dispone de todo tipo de argumentos
convincentes para pregonar que atraviesa por una de las mejores
etapas de su historia. Prueba de ello es su presencia en 24
países, es el operador integrado del mundo con mayor
número de clientes (230 millones) y su valor en Bolsa
ronda los 90.000 millones de euros. Además, los beneficios
de 8.906 millones de euros que alcanzó en 2007 le han
coronado como la compañía con mayores ganancias
del sector, por delante de colosos como AT&T y Vodafone.
Una de las novedades en la junta
fue Julio Linares, que se estrenó en calidad de Chief
Operate Officer de la compañía, al igual que Guillermo
Ansaldo, Matthew Key y José María Álvarez
Pallete al frente de Telefónica España, Telefónica
Europa y Telefónica Latinoamérica, respectivamente.
El acto contó con una
asistencia del 57,11% del capital, que aprobó entre otras
medidas, la ratificación de cuatro consejeros (Fernando
Almansa, José Luis Abril, María Eva Castillo y
Luis Fernando Furlán) así como la amortización
de 68,5 millones de acciones, de forma que el capital quedará
situado en 4.704,5 millones de títulos.
El presidente de Telefónica,
César Alierta, no realizó la tradicional exposición
previa a la presentación de cuentas y se limitó
a respetar el requisito legal y contestar a las preguntas de
los accionistas, tal vez para evitar los tradicionales incidentes
protagonizados por los sindicatos.
Telefónica repartió
por escrito el discurso de su presidente que fue profusamente
recogido por los medios de Internet mucho antes de que finalizara
la junta de accionistas. En él, Alierta reafirmaba su
convencimiento en que "el valor de la acción de
Telefónica está muy por encima de la cotización
actual" y afirmaba que "el mercado reconocerá
esta realidad y se producirá una significativa recuperación
de nuestra cotización".
La compañía acumula
una caída en Bolsa de alrededor del 16% desde comienzos
de año, aunque se ha comportado mejor que otros valores
del sector, que han perdido porcentajes mayores. Así,
Vodafone ha caído casi un 17,5%, France Télécom
ha perdido un 18,8%, y Deutsche Telekom acumula un descenso
del 25%, mientras que Telecom Italia, la peor entre las grandes,
ha perdido ya un 37%.
Alierta dijo que las oportunidades
de futuro para la compañía son "espectaculares"
y que pasarán por "un importante crecimiento orgánico"
en las tres áreas de negocio de la compañía.
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