Raúl
Castro ha anunciado que hasta finales de 2009 no se celebrará
el VI Congreso del Partido Comunista, con diez años de
retraso, y del que Fidel es todavía secretario general.
Sin embargo, el mandatario no parece dispuesto a esperar a esta
fecha y ya ha comenzado a remodelar el Buró Político
del partido.
Castro ha presidido esta semana
el VI Pleno del Comité Central del Partido Comunista
en el que Ramiro Valdés, comandante de la Revolución
y ministro para la Informática y las Comunicaciones,
ha sido elegido como nuevo miembro del Buró Político.
Castro ha anunciado además la celebración del
VI Congreso de la organización para el segundo semestre
de 2009.
Miembros. El
pleno también ha nombrado como nuevos miembros del Buró
Político a Salvador Valdés Mesa, secretario de
la Central de Trabajadores de Cuba (CTC), y al general Alvaro
López Miera.
Durante toda la etapa de provisionalidad
en el cargo y en los dos primeros meses del nombramiento de
Raúl Castro se ha dado especial importancia al trabajo
del Partido Comunista, de ahí que a todos los reunidos
en el pleno les convocara a afianzar el papel del partido como
vanguardia organizada.
Con este equipo, y convencido
de que "afianzar el papel del partido" y las instituciones
es vital "para enfrentar los retos del futuro", Raúl
Castro tendrá que definir en primer lugar si Fidel Castro,
de 81 años, sigue siendo el primer secretario del Congreso,
algo que parece altamente improbable.
Uno de los tema más importantes
que se han tratado ha sido el nombramiento de José R.
Fernández, vicepresidente del Consejo de Ministros, quien
en lo adelante deberá controlar toda la actividad de
los ministerios de Educación, Educación Superior,
las universidades militares y otros centros educativos.
Mientras, las tímidas
reformas iniciadas por el mandatario cubano siguen sucediéndose
con cuenta gotas. La última ha sido el anuncio por parte
de las autoridades cubanas de un aumento de casi un 20% en las
pensiones de jubilación de los trabajadores, así
como los salarios del personal de las administraciones de Justicia,
a partir del próximo 1 de mayo.
Poder adquisitivo.
Esta es la primera medida dirigida a elevar el poder adquisitivo
de los cubanos, que en su mayoría cobran del Estado exiguos
sueldos en pesos, aunque muchos productos y servicios se comercializan
en la divisa local, el CUC, con un valor 24 veces superior.
Según la “Información
a la población” dada a conocer ayer, la decisión
beneficiará a 2.154.426 personas, mientras que en Tribunales
y Fiscalía los beneficiados por el aumento salarial suman
9.070, y los más de dos millones de jubilados y pensionistas
de ambos sectores.
El salario promedio mensual en
Cuba es de 408 pesos cubanos (cup) y según las tasas
de cambio oficial la cifra representa 17 pesos convertibles
(cuc), (17 dólares estadounidenses, 11 euros).
Otra de las nuevas decisiones
será la de elevar el número de trabajadores que
tributan de manera especial un 5% de los ingresos a la Seguridad
Social. En la actualidad sólo lo hacen los trabajadores
de las empresas de perfeccionamiento y los de la Flota de Plataforma.
En mayo, se sumarán todos aquellos beneficiados con el
presente aumento.
La pensión mínima
existente en la isla es de 164 pesos cubanos y subirá
a 200. Estos incrementos serán exclusivos para los que
no sobrepasen de los 400 pesos mensuales, más del 99%
de la población, según la información dada
a conocer.
Gastos. El monto
de la presente reforma conlleva un gasto anual de 809.900.000
pesos en el caso de pensiones y Seguridad Social, mientras que
al aumento salarial a los sectores antes mencionados suma 27.000.000
de pesos cubanos. En el 2005 fue realizada otra reforma de la
que fueron beneficiados más de cinco millones de trabajadores,
jubilados y pensionistas.
El tema salarial es uno de los
más discutidos en los últimos tiempos en la isla.
Su debate en todos los sectores de la sociedad se inició
cuando el julio del pasado año el actual presidente,
Raúl Castro, expresó y reconoció en público
que “el salario aún es claramente insuficiente
para satisfacer todas las necesidades, por lo que prácticamente
dejó de cumplir su papel de asegurar el principio socialista
de que cada cual aporte según su capacidad y reciba según
su trabajo”.
Entretanto, la “Información
a la población” ha constatado que ”los incrementos
salariales se aplicarán por sectores y prioridades, siempre
a partir de una rigurosa evaluación de las condiciones
económicas y financieras como premisa para ejecutarlos.
Es por ello, que actualmente no resulta posible aplicar a todos
los sectores laborales el incremento salarial, ya que el país
no dispone en estos momentos de los recursos necesarios”.
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