La
explotación por parte de Petrobras de los yacimientos
de Tupi y Carioca, dos de los mayores en el mundo, necesita
una gran financiación, por lo que Petrobras estudia cuadruplicar
la venta de deuda corporativa este año para obtener capital
y convertir a Brasil en uno de los mayores exportadores internacionales
de crudo.
El director financiero de la
compañía, Almir Barbassa, ya dejó claro
en una entrevista con Bloomberg el pasadp 17 de abril que la
petrolera "quiere convertirse en un emisor de deuda más
frecuente".
Parece que las continuas reuniones
entre Barbassa y los inversores han dado sus frutos, ya que
la empresa está dispuesta a vender 3.600 millones de
dólares (2.300 millones de euros) en bonos este año.
La cifra es visiblemente notable si se compara con los menos
de 800 millones de dólares (512 millones de euros) que
ha vendido entre 2001 y 2007.
Deuda corporativa.
La compañía, que en 2007 consiguió 600
millones de dólares (384 millones de euros) en deuda
corporativa, necesita ahora más que nunca comprar plataformas
y maquinaria de perforación para aguas profundas, por
no hablar de la necesidad de mejorar la tecnología para
extraer el crudo que se encuentra a más de 6.000 millas
de profundidad desde la superficie del océano.
La posibilidad de que Brasil
se convierta en uno de los mayores exportadores del mundo estaría
más cerca si Petrobras consigue la suficiente financiación
para seguir con sus proyectos en Tupi y en Carioca. Como ya
se anunció en noviembre, el campo de Tupi podría
albergar 8.000 millones de barriles recuperables.
Megayacimientos.
Por otro lado, el polémico megayacimiento de Carioca
tendría una capacidad de 33.000 millones de barriles,
según el director de la Agencia Nacional del Petróleo,
Haroldo Lima. Sin embargo, las compañías que participan
en la exploración de este campo, Petrobras (45%), British
Gas (30%) y Repsol YPF (25%), y el propio Gobierno de Lula da
Silva, ya aseguraron en su momento que aún no han finalizado
los estudios que concreten la cantidad de crudo de dicho yacimiento.
Los datos de la Oficina de Información
de Energía de EEUU apuntan a que en apenas cinco años,
de 2005 a 2010, el volumen de petróleo extraído
de aguas profundas se duplicará, hasta alcanzar unos
11 millones de barriles al día.
Más aún. La consultora
Douglas-Westwood calcula que el capital invertido en aguas profundas
llegará hasta los 25.000 millones de dólares (16.000
milllones de eruos) al año para 2012, duplicándose
en una década.
Dificultades. Petrobras
no lo va a tener fácil para colocar su deuda. La compañía,
que acumulaba una deuda de 21.900 millones de dólares
(14.000 millones de eruos) a finales de 2007, canceló
el pasado mes de febrero la venta de 500 millones de dólares (320
millones de euros) en bonos corporativos debido a la crisis
del crédito y a la falta de liquidez del mercado.
Lo cierto es que muchos expertos
estiman que los inversores no comprarán bonos de la compañía
sólo por sus descubrimientos petroleros, por lo menos
hasta que éstos se traduzcan en flujos de efectivo.
Según analistas consultados
por la agencia Bloomberg, si Petrobras quiere conseguir sus
objetivos, tendrá que pedir prestados más de 4.000
millones de dólares (2.600 millones de euros) al año
hasta 2012, sobre la base de sus necesidades de gasto y flujo
de caja. Barbassa ya ha anunciado que la empresa puede tener
que aumentar el gasto para su plan de inversiones 2008-2012,
una revisión que podría ser conocida a partir
del próximo mes de septiembre.
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