El PIB de EEUU creció en el primer trimestre del año un 0,6%, por encima del 0,5% previsto, según la primera estimación del Departamento de Comercio. El aumento en los stocks y el gasto público ha compensado la debilidad en el consumo y la caída en la inversión.
El Departamento de Comercio ha anunciado que el PIB de EEUU creció un 0,6% en el primer trimestre, según su primera estimación. Los temores de que la mayor economía del mundo entre en recesión se alejan al menos sobre el papel, ya que históricamente la primera estimación que se realiza es la más negativa.
La cifra publicada hoy es igual a la correspondiente al cuarto trimestre de 2007, la más baja desde 2002. El aumento en inventarios y stocks de las compañías fue uno de los principales motores del PIB, al sumar ocho puntos porcentuales al crecimiento. El gasto del Gobierno Federal también contribuyó al crecimiento, con incrementarse un 820% de trimestre a trimestre, al pasar de un crecimiento del 0,5% a uno del 4,6%.
Consumo. Por contra, la desaceleración del consumo, que representa casi dos terceras partes del PIB, se agudizó el pasado trimestre. El consumo de las familias creció a una tasa anual del 1%, la cifra más baja desde 2001, la última vez en que EEUU entró en recesión. En el trimestre anterior había crecido un 2,3%. Las familias han recortado sus gastos después de que en el último año se hayan perdido un cuarto de millón de empleos. La crisis inmobiliaria es otro de los riesgos de la economía. La inversión en construcción residencial cayó a una tasa anual del 27%, la mayor caída desde 1981, lo que resta 1,23 puntos porcentuales al PIB, tras haber sustraído en el anterior trimestre 1,25 puntos.
No obstante, las dudas sobre la economía estadounidense no se disipan. Según el analista Richard Daughty de Smith Consultant Group, la deuda de los consumidores sobre el PIB alcanza un 350%, 53 billones de dólares frente 15 billones. Esta cifra es el doble de lo que representaba en el Crash del 29.
Bush. El presidente de EEUU, George Bush, ya reconoció ayer que la economía crecería a un ritmo muy lento debido a que la subida en los alimentos y la energía y la crisis inmobiliaria limitan el crecimiento.
|