|
Apenas un día después de la cumbre
del G-20, repleta de buenas intenciones y acogida con optimismo
por los mercados, los datos macroeconómicos han supuesto
un nuevo jarro de agua fría para los líderes mundiales.
En EEUU, el presidente Obama ya conoce que la tasa de paro de
la mayor economía del mundo se elevó hasta el
8,5%, la más alta desde 1983, cuando la economía
trataba de recuperarse de la recesión de 1982 y el ahora
asesor económico de Obama, Paul Volcker, era presidente
de la Reserva Federal. La tasa de paro en EEUU no obstante no
suele medir en su total cuantía el deterioro del mercado
laboral, por lo que los analistas suelen prestar más
atención a las cifras de destrucción de empleo
en sí.
En este sentido, EEUU destruyó 663.000 empleos en el
mes de marzo, con lo que la cifra total de pérdida de
empleo desde que comenzó la recesión alcanza los
5,1 millones de personas. Según las cifras publicadas
hoy por el Departamento de Trabajo, sólo en los últimos
seis meses ya se han destruido 3,7 millones de puestos. En marzo,
el sector servicios perdió 358.000 nóminas y la
construcción, donde la tasa de desempleo alcanza ya el
22,6%, 161.000. Además, se ha revisado el dato de enero
hasta una destrucción de empleo de 741.000 puestos, el
peor mes desde 1949. En febrero se perdieron 651.000 nóminas.
Solbes. En España, Zapatero tendrá
que lidiar con un aumento aún más significativo
en el desempleo. Según el Boletín del BdE, la
tasa de paro en el país podría superar el 17%
y la economía contraerse hasta un 3% este mismo año.
Aunque las cifra son peores de las manejadas en la última
estimación del Gobierno, el propio vicepresidente Solbes
ya ha confesado que podrían ajustarse a la realidad.
“Es un indicador de por dónde pueden ir las cosas”.
El Gobierno auguró en el mes de enero una caída
del PIB del 1,6% para este año y la vuelta al crecimiento
el 2010.
El Banco de España calcula que la economía del
país caerá este año el 3% y que la recesión
se prolongará al menos un ejercicio más, ya que
prevé también para 2010 una contracción
del Producto Interior Bruto (PIB) del 1%., según El Boletín
Económico mensual que ha publicado hoy la institución
presidida por Miguel Ángel Fernández Ordóñez.
El el organismo supervisor considera además que no habrá
una “recuperación incipiente” hasta finales
del año que viene, en el que a pesar de una cierta recuperación
la economía se seguirá contrayendo. El BdE advierte
por otra parte de que el déficit público puede
llegar tanto este año como el que viene al 8% del PIB,
eso si no se adoptan más medidas discrecionales que las
ya aprobadas, mientras que la tasa media de paro será
este año del 17,1% y del 19,4% en 2010. No obstante,
el BdE reconoce que sus previsiones son aún inciertas
y pueden desviarse a la baja o al alza.
Recapitalizaciones. Las referencias macroeconómicas
no son la única preocupación de Solbes. El vicepresidente
segundo del Gobierno y ministro de Economía y Hacienda
ha señalado hoy también que no ve necesaria una
recapitalización general de las cajas de ahorro españolas
sino únicamente “actuaciones puntuales” cuando
la situación así lo exija.
A la entrada de una reunión informal de ministros de
Economía de la zona del euro celebrada en Praga, Solbes
ha querido destacar que tan sólo ve “algunas actuaciones
puntuales en su momento cuando se planteen”, pero en ningún
caso una inyección de dinero indiscriminada. En todo
caso, el vicepresidente ha confirmado que “el Gobierno
está trabajando en un fondo” para acudir al rescate
de entidades pero dejó claro que este fondo se centrará
en “esas recapitalizaciones individuales” y no se
aplicará de forma generalizada.
Esta misma semana, el presidente Zapatero anunció en
el Congreso que el Banco de España (BdE) está
elaborando un plan o protocolo de actuación por si fuera
necesario intervenir en otras entidades financieras. Sobre ese
plan, por el momento sólo se sabe que serviría
para “tener instrumentos útiles que puedan reforzar
su capacidad de intervención, prevención y reestructuración
allí donde sea necesario”, según las palabras
del presidente del Gobierno. No obstante, Zapatero se apresuró
a añadir que “los riesgos en el sistema financiero
serán, en todo caso, limitados si se producen y perfectamente
abordables desde el Banco de España”.
BdE. Los ratios de capital de las cajas son
unas de las principales preocupaciones actualmente del sector
financiero español, tal y como ya adelantó en
su comparecencia ante el Comité de Economía y
Hacienda del Congreso Miguel Ángel Fernández Ordóñez,
gobernador del Banco de España. Ordóñez
destacó que una de las posibilidades para que este tipo
de entidades mejorasen sus ratios de solvencia sería
que pudiesen contar con instrumentos parecidos a los bancos
para captar recursos propios.
No obstante, esta posibilidad de que las cajas puedan ampliar
capital ya ha recibido críticas de PP y CiU. El pasado
domingo el Gobierno salió al rescate de la primera entidad
financiera tras el estallido de la crisis, aprobando un real
decreto ley por el que se autorizaba la concesión de
un aval del Tesoro a la financiación que otorgue el Banco
de España (BdE), por un importe máximo de 9.000
millones, a favor de Caja Castilla-La Mancha (CCM), para hacer
frente a sus problemas de liquidez.
Solbes se ha declarado asimismo “bastante satisfecho”
por los resultados de la cumbre del G-20, que tuvo lugar ayer
en Londres. El ministro ha destacado que, gracias a los acuerdos
alcanzados este jueves, se acabará con un sistema “donde
había muchísimos productos que no sabíamos
exactamente a qué regulación se sometían
y muchísimos países y muchísimas zonas
que no estaban sometidos a sistemas de supervisión o
sistemas de control”.
El “nuevo sistema financiero” se basará en
una regulación de “todos los productos y todas
las jurisdicciones”. Además, según ha destacado,
“los bancos en los buenos periodos tienen que tener un
comportamiento más prudente y por lo tanto tener mayores
reservas y luego, cuando la situación es más difícil,
tener más margen de maniobra”.
Alemania. El deterioro económico ya
ha llevado a Alemania a aprobar el proyecto de ley que permitirá
al Gobierno tomar el control de los bancos afectados por la
crisis financiera y que obliga a los accionistas a vender sus
participaciones, lo que despeja el camino para la nacionalización
del Hypo Real Estate (HRE). Esta medida, confeccionada de manera
implícita para evitar la quiebra del HRE, permite al
Gobierno la toma de control temporal de aquellas entidades en
apuros y abre la posibilidad bajo determinadas circunstancias
de expropiar a los accionistas de los bancos afectados.
En el caso de expropiación, el Gobierno se compromete
a compensar a los accionistas que se vean obligados a desprenderse
de sus títulos a un precio calculado en función
del precio medio de las dos últimas semanas previas a
la nacionalización.
|