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Año VII - Madrid, viernes 4 de agosto de 2006
 
Reportaje
 
China y España reaccionan por el eventual apoyo de EEUU a un golpe de Estado en Cuba
 
Las injerencias de Bush

Rodrigo Montero y David Penado

 

Aunque con diferente tono, China y España han apelado al carácter interno del asunto de la sucesión de poderes en Cuba en respuesta al apoyo manifestado por el presidente de EEUU, George W. Bush, para que se produzca un "cambio democrático" en la isla. El Gobieno chino ha reclamado un "respeto mutuo entre las naciones", mientras que la vicepresidenta primera del Ejecutivo español, Maria Teresa Fernández de la Vega, ratificó en unas declaraciones para Radio Nacional de España que "son los cubanos y cubanas quienes tienen que decidir sobre su futuro", además reiteró el deseo del Ejecutivo de España para que Fidel tenga una pronta mejoría.

El Gobierno chino ha dicho, a través de su portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores, Qin Gang, que "China siempre abogó por el respeto mutuo entre las naciones y la no injerencia en los asuntos de los otros países. Pensamos que los asuntos de Cuba deben ser decididos por el pueblo cubano".

Sin tanta empatía desde lo ideológico, la vicepresidenta española afirmó hoy que los cubanos deben ser quienes decidan sobre su futuro. "Deseamos que las cubanas y los cubanos, que en definitiva son los que tienen que decidir sobre su futuro, tengan la tranquilidad y el apoyo de todos", afirmó.

Con anterioridad, tanto el presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, como el ministro de Asuntos Exteriores de ese país, Miguel Ángel Moratinos, mostraron sus deseos de un rápido restablecimiento del líder cubano.

Posición de EEUU. Bush, en sus primeras declaraciones desde que Fidel cedió el poder a su hermano Raúl, anunciaba que no aceptarían un "fidelismo sin Fidel" y pedía a los cubanos que trabajasen por un cambio democrático en la isla. Incluso yendo un paso más allá, en lo que se ha interpretado como un apoyo a un posible golpe de Estado, George W. Bush prometió otorgar un respaldo completo e incondicional a aquellos que se encuentran en la isla caribeña y "esperan alcanzar la democracia".

El presidente estadounidense también amenazó con "tomar nota de quienes obstruyan su deseo de una Cuba libre", en unas declaraciones tras un discurso que pronunció sobre temas migratorios en Misión, Texas (EEUU), justo antes de iniciar sus vacaciones en su rancho de Crawford.

Por su parte, Sean McCormack, portavoz del Departamento de Estado de EEUU, ha declarado también que su país está dispuesto a "dar ayuda humanitaria" para gestionar la transición en la isla. Mientras que la secretaria de Estado, Condoleezza Rice, ha afirmado que una transición en Cuba parecía estar en camino "de una forma u otra" y que EEUU estará allí para apoyar al pueblo cubano.

Unas pocas horas antes, Cuba reforzaba sus medios de defensa, combate y movilización popular a la espera de una posible ofensiva de EEUU y los exacerbados exiliados de Miami (EEUU).

EEUU vs la UE. Las posiciones de EEUU y la Unión Europea (UE) difieren sustancialmente respecto a la sucesion de poderes en Cuba. Mientras que EEUU comparte las aspiraciones de los exiliados más exacerbados, los miembros de la Fundación Nacional Cubanoamericana (FNCA), los europeos se muestran más cautos y superditan su intervención a un apoyo explícito del pueblo cubano en general.

Otras reacciones. Estas respuestas ante las declaraciones de Bush vienen a unirse a las que durante los últimos días se han multiplicado desde diversos países en el sentido de esperar a la evolución de los acontecimientos y respetar lo que decidan los cubanos de la isla.

La cautela parece marcar las reacciones de los gobiernos ante la falta de transparencia con que se está manejando el proceso. A cuatro días del traspaso de poderes, tanto Fidel como Raúl siguen sin aparecer en público alentando todo tipo de especulaciones. Sin embargo, Juanita Castro, la hermana de Fidel exiliada en Miami, ha asegurado que el dictador cubano se encuentra vivo y que ha abandonado la unidad de cuidados intensivos. Juanita Castro también se ha pronunciado, al igual que una de las hijas de Fidel, Alina Fernandez, igualmente exiliada en Miami, en el sentido de que Raúl "no es igual que Fidel".

Siguiendo esa línea de razonamiento, algunos analistas concluyen que Cuba se podría adentrar en una evolución parecida a la seguida por el régimen comunista chino: modernizar la economía, pero mantener la estructura de poder. Así podría entenderse la edición del diario Granma del jueves 3 de agosto en el que reproducía el discurso de Raúl Castro del 14 de junio de 2006, según el cual, sólo el Partido podría sustituir el liderazgo carismático de Fidel. En lo que todos coinciden es en que, efectivamente, el carisma de la familia se lo llevó todo Fidel.

Pero otros analistas se acogen también a la falta de carisma de Raúl para incidir en que sin Fidel podría producirse una lucha interna por el poder entre los prebostes del régimen. De hecho, ya hay quien se ha apresurado a señalar que si Raúl Castro aún no ha salido en pantalla es porque el Partido Comunista no acepta que el Ejército, dominado por Raúl, sea el heredero de Fidel Castro. Así entenderían el movimiento masivo de tropas en la Isla. Así entenderían también las nuevas restricciones que se están produciendo a la entrada de periodistas en la isla.

Por otra parte, Ricardo Alarcón presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular y marginado en el actual reparto de poder, jugándoselo todo a una carta estaría apostando fuerte por aparecer como el más entusiasta defensor de la Revolución para encabezar la lista de favoritos de Fidel ante una eventual recuperación del mismo.

Sin embargo, desde análisis más desapasionados la certeza parece ser una: Mientras Fidel siga vivo, no es factible pensar en nigún tipo de cambios. Según Tony Kapcia, profesor de Historia de América Latina de la Universidad de Nottingham (Reino Unido), y especialista en temas cubanos : "Sólo podríamos especular sobre cambios posibles si, efectivamente, Fidel muere".

Entonces, todo dependería de la reacción de los que asumieran el mando. Algo díficil de producir ante la falta de transparencia del régimen, pero según Kapcia: "Se desconoce si hay diferencias políticas en la cúpula, pero hasta donde se sabe, entre Lage, Alarcón, Raúl y los demás que forman el equipo de la Administración de Cuba, no vemos muchas diferencias políticas; las que hay, son de carácter".

De ser así, las opiniones volverían a ser para todos los gustos; desde aquellos que opinan que Cuba puede aspirar a una transición pacífica y opinan que únicamente los cambios sociales garantizarían la estabilidad en la isla, hasta los que defienden que habría que esperará a ver el apoyo que EEUU daba al sector más radical del exilio en Miami.

Con todo, la evolución "a la China" sería quizá la más factible. Ante una estructura de poder cohesionada e interna, parece que los únicos cambios serían aquellos deseados por el régimen.

 
 

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