| A lo largo de esta semana han salido
a la luz las críticas que diferentes organismos han hecho
sobre la aplicación del Tratado de Libre Comercio (TLC) con EEUU,
afirmando que no es tan beneficioso como parece. Además el FMI ha dado un 'notable' a la gestión económica del Gobierno costarricense y a RD-Cafta, el TLC suscrito entre los países centroamericanos y República Dominicana con EEUU.
En primer lugar, los representantes
de la Unión Nacional de Productores Agropecuarios Costarricenses
(UNAG) notificaron a los diputados de la Comisión de Asuntos
Internacionales y Comercio Exterior del Parlamento que la aprobación
del TLC podría generar la pérdida de un millón
de empleos en diversos sectores productivos.
Lorenzo Cambronero,
secretario general de la UNAG, explicó esta afirmación
asegurando que ante los agricultores de EEUU, que gozan de subsidios
de los que los costarricenses carecen, estos últimos no
podrán ser competitivos en el mercado, ya que no podrán
actuar el igualdad de condiciones. Cambronero habló sobre
la posibilidad de que esta circunstancia afecte al consumidor
nacional, ya que es probable que Costa Rica se vea obligada a
dejar de producir algunos productos, lo que EEUU aprovechará
para venderlos en el país centroamericano al precio que
desee. Por este motivo, la Unión Nacional propone la creación
de una banca de desarrollo agraria, previa a la firma del TLC,
cuyo fin sería estimular la producción del país.
Por otra parte, La Cámara
Nacional de Productores de Genéricos costarricense ha informado
de que la aprobación del TLC
con EEUU constituye un motivo de preocupación para ellos,
ya que, de darse esta circunstancia, se produciría un aumento
en el precio de las medicinas y los productos agroquímicos,
subida provocada porque los derechos de propiedad que establece
el TLC impiden la competencia en el mercado de los productores
de genéricos.
Además, un seminario sobre
agricultura patrocinado por la Organización para la Agricultura
y la Alimentación (FAO), el Instituto Interamericano de
Cooperación para la Agricultura (IICA) y la Organización
de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y
la Cultura (Unesco), denominado "Formación del Agricultor
Profesional: un desafío para potenciar el capital humano
en un sistema integrado", concluye
que, ante la coyuntura del TLC con EEUU, el hecho de que se modernicen
las técnicas e instrumentos constituye una necesidad para
que el TLC no deje a los agricultores "bajo tierra".
Pese a esto, el embajador de Costa
Rica ante la Organización Mundial del Comercio (OMC), Ronald
Saboría, ha afirmado que el hecho de que las negociaciones
en la OMC atraviesen una grave crisis no afecta para nada a la
ratificación del Tratado de Libre Comercio entre Centroamérica,
República Dominicana y EEUU (DR-Cafta, según sus
siglas en inglés) ha hecho una valoración positiva
de este último. Saboría añade que, aunque el Cafta y el TLC con EEUU buscan el libre comercio, cuentan con significativas
diferencias, como que mientras que los acuerdos multilaterales
(como el Cafta) brindan una desgravación de hasta el 50% para todos los
países, el TLC propicia el libre acceso.
En cuanto al ya histórico problema de los subisdios agrícolas del primer mundo, el alto funcionario costarricense citó un informe del Banco Mundial
que explica que la eliminación de estas ayudas
generaría ganancias a los países en desarrollo de
aproximadamente 280.000 millones de dólares (unos 218.000
millones de euros) en los primeros diez años de vigencia
de los acuerdos de libre comercio que se quieren implantar.
Costa Rica va bien. Una delegación del Fondo
Monetario Internacional (FMI) que ha visitado el país centroamericano
durante la última semana de julio ha
destacado que los resultados económicos de Costa Rica
durante los últimos 18 meses han sido positivos: crecimiento
económico más alto que el esperado, apoyado por
una política económica sana, una demanda externa
fuerte y unas condiciones favorables en los mercados internacionales.
El descenso de los gastos y el aumento de los ingresos en el sector
público han situado el déficit público en
su tasa más baja de la última década.
La misión del FMI ha expresado
su apoyo a la ratificación y puesta en práctica
del DR-CAFTA y ha animado a las autoridades costarricenses a reforzar
su sistema financiero mejorando la regulación y supervisión
de los bancos en el exterior.
El Fondo Monetario mantendrá
un diálogo continuo con las autoridades políticas
del país para seguir el desarrollo y puesta en práctica
de las reformas. En las próximas semanas, la misión
preparará un informe para el Consejo Ejecutivo del FMI
que servirá como base para un nuevo encuentro con las autoridades
del país previsto para finales de octubre.
Y en cuanto a la inflación, aunque los precios de los alimentos básicos
han vuelto a encarecerse este año, esta subida de precios
es sensiblemente menor que la registrada en el mismo periodo del
año pasado. Si a junio de 2005 los precios de los alimentos
habían aumentado un 22% respecto a junio de 2004, este
año han aumentado un 11% respecto al mismo mes del año
pasado.
En junio de este año, último dato disponible, el
gasto de la cesta de la compra básica por persona era de
19.765 colones al mes (unos 31 euros). Eso significa que una familia
promedio, formada por 3,8 personas gastó en junio 74.318
colones (117 euros). En el descenso del precio de la cesta de
la compra básica han influido productos que el año
pasado se encarecieron mucho y este año no han aumentado
de precio, o incluso han bajado.
No obstante, también hay
productos que han aumentado de precio este año. Rony Chaves,
director ejecutivo de la Cámara de Ganaderos del Sur, ha
explicado que esta subida corresponde al incremento en los precios
internacionales y la subida del precio del petróleo.
Aunque esta desaceleración
supone un desahogo para las familias más pobres, no garantiza
que la pobreza vaya a disminuir este año. El umbral de
la pobreza lo marca precisamente el precio de la cesta básica
de la compra (formada por las cantidades mínimas de alimentos
para satisfacer las necesidades de calorías de una persona
promedio): las familias cuyos ingresos son inferiores al coste
total de dicha cesta por mes son las consideradas de extrema pobreza.
A esto se une que la inflación
de Costa Rica se ha moderado notablemente en los
dos últimos años. En los siete primeros meses de 2006, el aumento del Índice de Precios de Consumo (IPC) acumulada fue del 6,28%, su tasa
más baja desde 2004. La inflación
queda así casi dos puntos por debajo de la registrada en
el periodo enero-julio del año pasado (8,23%).
El encarecimiento de la gasolina,
los tomates, el arroz y las patatas explican, según LatinFinance, el aumento mensual de los precios de consumo del 0,93% entre
los pasados meses de junio y julio.
Según los datos del Instituto
Nacional de Estadística (INE), el IPC disminuyó en tasa interanual hasta el
12,03% en julio, frente al 13,75% del mismo mes del año
pasado. Luis Arroyo, director del IPC, ha asegurado que la inflación
presenta una leve desaceleración este año, pero se mantiene fuera
de la meta establecida por la Junta Monetaria para este año
(6%), según apuntan otros medios. |