En los últimos días, Nicaragua se ha asemejado a Cuba en los peores tiempos del Periodo Especial (principios de los años 90) cuando los apagones podían durar más de medio día. Eso mismo ha llegado a suceder en Managua y las autoridades echan la culpa a la distribuidora de electricidad en el país, la española Unión fenosa. Ésta, por su parte, recuerda que su papel es precisamente el de distribuidor y si no se genera electricidad, no hay manera de distribuirla. De pronto, y sin saber muy bien cómo, la generación se multilpica y se hace la luz.
El cuerpo jurídico de la Contraloría
General de la República de Nicaragua (CGR) ha presentado un informe
en el que desglosa 16 faltas que Unión Fenosa presuntamente ha cometido
desde el año 2000, fecha en la que firmó el contrato con el Estado para hacerse cargo de la distribución eléctrica en el país.
El director jurídico
de la CGR, José de Jesús Brenes, ha sido instado
a que dé prioridad a la revisión de este convenio,
para poder dictar lo antes posible un dictamen final sobre el cumplimiento
o incumplimiento del contrato por parte de Unión Fenosa.
El problema comienza con los continuos
cortes de electricidad que está viviendo el país
centroamericano, que en Managua, la capital, se han llegado a
prolongar durante más de 12 horas. Fuentes de la empresa
española han declarado a Americaeconomica.com que
el problema se debe a la falta de energía, ya que su contrato
es de distribución, y "si no hay energía, no
se puede distribuir". El bajo nivel de las aguas del lago
Apanás, que debe abastecer a la mayor parte de la región,
ha provocado la reducción en la generación de energía.
Por este motivo, la secretaria
ejecutiva del Instituto Nicaragüense de Energía (INE), Marielos Cerrato, ha declarado que esta entidad
iniciará un juicio de arbitraje contra la distribuidora
española, en la que se le acusará por incumplimiento
del contrato firmado en 2000, y que podría culminar con
la retirada de Unión Fenosa del país.
Según
fuentes a las que este diario ha tenido acceso, al tratarse de
un arbitraje, ambas partes deben querer comparecer, y aunque probablemente
la compañía española lo hará, ya que su mejor defensa es
que no tiene energía que distribuir y ella también
pierde beneficios con estos cortes, en el caso de no querer comparecer,
el juicio no se celebraría.
Cerrato también ha hecho
referencia al proceso mediante el que Unión Fenosa salió
de República Dominicana en 2003, tras vender al Estado
de aquel país sus distribuidoras eléctricas, y añade
que Nicaragua no va a cometer el mismo error, ya que la eléctrica
se retiró unos cuantiosos ingresos producto de esas ventas.
Desde Unión Fenosa se recuerda que Nicaragua se encuentra
en periodo preelectoral y problemas como los ocasionados por
los sucesivos cortes de electricidad constituyen un buen caldo de cultivo para
las campañas de los diferentes candidatos.
Respecto al informe del INE, en
opinión de personas cercanas a la empresa, éste
incurre en contradicciones en sus afirmaciones, ya que un sector
quiere que la distribuidora española se vaya a toda costa
y otro opina que va a salir muy caro al país, tanto en
dinero como en consecuencias, ya que además de cancelar
todas las deudas que el Estado mantiene con la empresa, habría que
buscar a otra distribuidora.
Hoy se ha conocido
que la generadora Hidrogesa comenzará a funcionar a un
ritmo de 90 megavatios/hora, cuando a lo largo de toda la crisis
no ha llegado a 10 megavatios/hora. Esto ha provocado una polémica,
ya que según el Instituto Nicaragüense de Estudios
Territoriales no ha habido, en la última semana, lluvias
que hayan podido subir el nivel del lago Apanás, que abastece
a dicha distribuidora. El presidente de la Empresa Nicaragüense de Electricidad (ENEL), Frank Kelly, no
ha dado una respuesta satisfactoria a la pregunta de por qué
ahora y no antes se ha restablecido la producción de energía
hidroeléctrica, según el periódico nicaragüense
El Nuevo Diario.
En opinión del especialista
privado en temas energéticos Narciso Mayorga, se ha tratado
de una crisis "prefabricada", en la que se apagó
Hidrogesa para crear caos y conseguir, bajo esa presión,
que se otorguen a Unión Fenosa los nueve millones de dólares
(siete millones de euros) en letras del tesoro que el Parlamento
no ha aprobado. Fuentes de la empresa han descartado esa opción,
explicando que no se trata de una subvención a la compañía,
sino de una deuda que el Gobierno nicaragüense mantiene con
ella. Por otra parte, añaden que el restablecimiento de
la energía puede deberse al arreglo de posibles averías
que hubiera en las plantas.
Estos continuos cortes eléctricos
han supuesto pérdidas en las ventas al por menor estimadas
entre un 5% y un 25%, y se prevé que afecten también
al turismo, ya que, además de incomodar a los turistas
que se encuentran en el país, afectan a la imagen de éste
en el exterior. |