| Después de más de 15 días sin hacer ninguna declaración pública, el general de ejército Raúl Castro ha declarado en una entrevista al diario Granma que el país se encuentra debidamente preparado ante una eventual agresión militar proveniente de EEUU. El estado de salud del presidente Fidel Castro fue otro tema crucial en la entrevista. Su hermano reveló que “seguía mejor” gracias a la esmerada atención médica y a la fortaleza física y espiritual del líder.
En cuanto a su ausencia ante los medios, que ha provocado toda una serie de rumores, principalmente fuera del país, Raúl Castro dijo que “los comentarios me tienen sin cuidado. No acostumbro a comparecer con frecuencia en público, salvo cuando sea necesario”.
Analistas locales dibujan en la información brindada dos vertientes bien delimitadas. Una doméstica y otra principalmente de cara a Washington. En el plano local, como ya se ha señalado, la convalecencia del comandante, la continuidad de las movilizaciones militares de reservistas y milicianos, que gradualmente irán a cursos de adiestramiento y preparación para la defensa junto a los efectivos regulares del ejército, y la disposición popular de asumir las responsabilidades en la más absoluta calma social con “una actitud serena, disciplinada”.
“Si nos guiáramos por la situación interna, no exagero al afirmar que no hubiera sido necesario movilizar ni a un pionero”, aseguró Raúl Castro.
Con respecto a Washington y al sector más reaccionaria del exilio, los mensajes han sido varios. En primer término la preparación del país para enfrentar cualquier aventura militar. Raúl Castro citó a José Martí, Héroe Nacional, cuando aquel sentenció: “A un plan otro plan”. Y el plan mencionado por Raúl no es otro que el proyecto de democratización concebido en la Casa Blanca para la isla.
Raúl Castro se refirió a la escalada agresiva proveniente de EEUU desde hace sólo pocos años atrás e hizo mención a la última de esas acciones cuando radares del ejército detectaron el avión diseñado para emitir señales televisivas a Cuba desde aguas internacionales. “Una TV que o se ve”, apuntó.
En otra parte de la entrevista, dejó por lo claro que Cuba estaba dispuesta a negociar con EEUU sin ingerencias de ninguna índole. Para ello tuvo apreciaciones personales y otras ya refrendadas en documentos del Partido Comunista de Cuba (PCC).
“A estas alturas, deberían tener claro que con imposiciones y amenazas no es posible lograr nada de Cuba. En cambio, siempre hemos estado dispuestos a normalizar las relaciones en un plano de igualdad. Lo que no admitimos es la política prepotente e injerencista que con frecuencia asume la actual Administración de ese país”.
“Releyendo –prosigue el general– recientemente los documentos del Partido, hallé ideas que me parecen escritas hoy: ‘Cuba, como hemos expuesto muchas veces, no es remisa a discutir su prolongado diferendo con EEUU e ir a la búsqueda de paz y mejores relaciones entre nuestros dos pueblos. Pero ello sobre la base del más irrestricto respeto a nuestra condición de país que no tolera sombras a su independencia. Esto será posible únicamente cuando EEUU se decida a negociar con seriedad y esté dispuesto a tratar con nosotros con espíritu de igualdad, reciprocidad y el más pleno respeto mutuo”. |