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Año VII - Madrid, viernes 25 de agosto de 2006
 
Reportaje
 
Los Gobiernos de Lula y Bush manifiestan sus rencillas
 
Las relaciones entre Brasil y EEUU naufragan

Rodrigo Montero

 

Brasil y EEUU no atraviesan por sus mejores momentos en un año electoral clave en el país sudamericano, en el que los brasileños elegirán presidente en el próximo mes de octubre. Brasil, que ha fortalecido notablemente el Mercosur en detrimento del ALCA, auspiciado por EEUU, y que ha liderado las reivindicaciones de los países emergentes del G-20 en la última Ronda de Doha de la OMC, en contra de la postura de EEUU y la Unión Europea, acaba de recibir un duro golpe del Gobierno de Bush, que posiblemente interrumpirá las preferencias arancelarias que disfrutan actualmente 3.359 productos brasileños.

El embajador estadounidense en Brasil, Clifford Sobel, ha dicho esta semana que actualmente el Congreso de EEUU estudia la renovación del Sistema General de Preferencias (SGP) con Brasil debido a la fortaleza de la economía brasileña. "La política original estaba prevista sólo para cierta cantidad de preferencias, y a muchos países, incluyendo Brasil, con el paso de los años, les ha ido tan bien en sus exportaciones que han sobrepasado su cupo original", dijo Sobel en la Cámara de Comercio Americana.

"La pregunta obvia es si debemos modificar los términos de esa ayuda. De esta forma les estamos preguntando a Brasil y a otros países que hoy son receptores de esos beneficios si debemos, y por qué debemos, continuar juntos", agregó el embajador al explicar que tanto el Gobierno de Bush como el Congreso consideran a día de hoy ese punto.

"Hay países como Brasil e India, grandes receptores de estas preferencias, que son países muy distintos ahora de lo que eran hace 20 años", añadió Sobel.

El ministro de Exteriores brasileño, Celso Amorím, ha dicho que Brasil percibe como una "presión ineficaz, injusta y contraproducente" la eventual exclusión de su país de estos acuerdos preferenciales. El Gobierno de Lula interpreta esta eventual decisión como una posible represalia de Washington tras el fracaso de las negociaciones de la última Ronda de Doha de la OMC, aunque el embajador estadounidense lo niega rotundamente.

Al igual que India y otros países en desarrollo, Brasil es un fuerte opositor en la OMC de los subsidios agrícolas estadounidenses y de la UE. Brasil es uno de los más de 100 países beneficiados por el SGP, establecido en 1974, y anualmente exporta a EEUU, su principal socio comercial, 3.359 productos sin aranceles.

Estos últimos acontecimientos entre Brasil y EEUU han hecho dinamitar la relación de ambos países, que amenaza con subir de tono debido a la cercanía de las elecciones presidenciales brasileñas de octubre. Por un lado, las tesis políticas estadounidenses están teniendo gran acogida en el Partido de la Social Democracia de Brasil (PSDB) del candidato opositor a Lula, Gerardo Alckmin, mientras que una buena dosis de "anti-imperialismo" se presenta como una herramienta útil para Lula a la hora de captar votos de forma masiva y lograr así su reelección. Habrá pelea para rato.

 
 

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