| Brasil
y EEUU no atraviesan por sus mejores momentos en un año
electoral clave en el país sudamericano, en el que los
brasileños elegirán presidente en el próximo
mes de octubre. Brasil, que ha fortalecido notablemente el Mercosur
en detrimento del ALCA, auspiciado por EEUU, y que ha liderado
las reivindicaciones de los países emergentes del G-20
en la última Ronda de Doha de la OMC, en contra de la postura
de EEUU y la Unión Europea, acaba de recibir un duro golpe
del Gobierno de Bush, que posiblemente interrumpirá las
preferencias arancelarias que disfrutan actualmente 3.359 productos
brasileños.
El embajador estadounidense en
Brasil, Clifford Sobel, ha dicho esta semana que actualmente el
Congreso de EEUU estudia la renovación del Sistema General
de Preferencias (SGP) con Brasil debido a la fortaleza de la economía
brasileña. "La política original estaba prevista
sólo para cierta cantidad de preferencias, y a muchos países,
incluyendo Brasil, con el paso de los años, les ha ido
tan bien en sus exportaciones que han sobrepasado su cupo original",
dijo Sobel en la Cámara de Comercio Americana.
"La pregunta obvia es si debemos
modificar los términos de esa ayuda. De esta forma les
estamos preguntando a Brasil y a otros países que hoy son
receptores de esos beneficios si debemos, y por qué debemos,
continuar juntos", agregó el embajador al explicar
que tanto el Gobierno de Bush como el Congreso consideran a día
de hoy ese punto.
"Hay países como Brasil
e India, grandes receptores de estas preferencias, que son países
muy distintos ahora de lo que eran hace 20 años",
añadió Sobel.
El ministro de Exteriores brasileño,
Celso Amorím, ha dicho que Brasil percibe como una "presión
ineficaz, injusta y contraproducente" la eventual exclusión
de su país de estos acuerdos preferenciales. El Gobierno
de Lula interpreta esta eventual decisión como una posible
represalia de Washington tras el fracaso de las negociaciones
de la última Ronda de Doha de la OMC, aunque el embajador
estadounidense lo niega rotundamente.
Al igual que India y otros países
en desarrollo, Brasil es un fuerte opositor en la OMC de los subsidios
agrícolas estadounidenses y de la UE. Brasil es uno de
los más de 100 países beneficiados por el SGP, establecido
en 1974, y anualmente exporta a EEUU, su principal socio comercial,
3.359 productos sin aranceles.
Estos últimos acontecimientos
entre Brasil y EEUU han hecho dinamitar la relación de
ambos países, que amenaza con subir de tono debido a la
cercanía de las elecciones presidenciales brasileñas
de octubre. Por un lado, las tesis políticas estadounidenses
están teniendo gran acogida en el Partido de la Social
Democracia de Brasil (PSDB) del candidato opositor a Lula, Gerardo
Alckmin, mientras que una buena dosis de "anti-imperialismo"
se presenta como una herramienta útil para Lula a la hora
de captar votos de forma masiva y lograr así su reelección.
Habrá pelea para rato.
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