| Mientras no se demuestre que en la Zona Económica Exclusiva (ZEE) que Cuba posee en el Golfo de México hay petróleo en cantidad y calidad suficiente para que haga rentable su explotación y las compañías que ya han firmado acuerdos de exploración a riesgo con la isla comiencen a extraerlo, la nación caribeña no tiene más remedio que importar el crudo que necesita para cubrir su demanda interna desde el país que mejores condiciones le ofrezca. Y ese país es, hoy por hoy, Venezuela.
La nación de Hugo Chávez envía a Cuba más de 94.000 barriles de petróleo diarios, según cálculos de los expertos del Instituto de Estudios Cubanos, basados en cifras oficiales publicadas por La Habana la semana pasada, según recoge el El Nuevo Herald. Estos especialistas han calculado que la mayor de las Antillas recibió 3.300 millones de dólares (2.415 millones de euros al tipo de cambio actual) en 2006 en productos petroleros desde Venezuela (un 22% más que durante 2005).
Sin embargo, la duda de los expertos del Instituto de Estudios Cubanos es cuál es la forma de pago con que las autoridades cubanas corresponden a los envíos venezolanos, ya que, según este grupo de especialistas, hasta hace relativamente poco tiempo, era de común acuerdo que La Habana pagaba a Caracas con los servicios médicos prestados por especialistas cubanos en zonas pobres de Venezuela.
Sin embargo, parece ser, según este estudio, que recientemente Venezuela ha comenzado a pagar a Cuba por la asistencia médica recibida, por lo que la isla estaría recibiendo el petróleo venezolano de forma gratuita. Ninguna de las dos naciones ha querido nunca hacer público el contrato de exportación.
Pese a que la oposición de Chávez siempre ha criticado que no se conozcan las condiciones de la venta de crudo a la mayor de las Antillas, es de común acuerdo que este gasto (notable, si se compara con los ingresos que podría conseguir de una venta en el mercado internacional) no afecta demasiado al Estado venezolano dados los altos precios del crudo.
Según comentarios de la oposición de Chávez, el mandatario ayuda de esta forma a establecer su imagen de heredero político del comandante cubano.
Por otro lado, los analistas del Instituto de Estudios Cubanos han comparado la situación actual de la isla con la que se vivió antes del "Período Especial" tras la caída de la Unión Soviética, en cuanto a la dependencia de un segundo país para proveer a la demanda interna de combustibles. Según Jorge Piñón, experto en energía de Instituto, "Cuba está repitiendo textualmente lo que hizo en los años 70 y 80 con Rusia". Para Piñón, el riesgo más grave sería que, si Chávez faltase, los funcionarios venezolanos del petróleo iban a exigir a la isla que pagase por el crudo a precios de mercado, algo que está completamente fuera del alcance de la isla.
Las consecuencias de este "regalo" podrían comenzar a afectar también a Venezuela, ya que, según informaciones publicadas por el diario venezolano El Universal, basadas en el informe "Petróleo y otros datos estadísticos" del Ministerio de Energía y Petróleo de su país, a juzgar por la producción alcanzada y la demanda interna, a finales de este año Venezuela sólo tendrá unas reservas para exportar de unos 30.000 barriles de crudo diarios, menos de la tercera parte de lo que ahora mismo envía a Cuba.
Según el autor del análisis, Abelardo Daza, que defiende que por cada punto de aumento del Producto Interior Bruto (PIB) de Venezuela el consumo de gasolina aumenta un 1,5%, "si en 2008 se vende una cantidad de carros (automóviles) similar a la prevista para este año, no habrá excedente exportable de gasolina y el país quedará en riesgo de recurrir a importaciones".
Falta por ver, si de da esta circunstancia, qué pasaría con el petróleo que ahora mismo Cuba recibe de Venezuela a un precio inferior al de mercado, y de qué forma podría la isla importar crudo de otra nación para cubrir la demanda interna. |