|
Evo Morales sigue dando pasos para conseguir la
salida soberana al mar para Bolivia. Ya ha logrado el apoyo oficial
del Gobierno de Perú, cuya aprobación era imprescindible.
Ahora deberá negociar con Chile y para ello cuenta con
una gran baza: el país andino necesita energía y
no puede confiar en el suministro de Argentina mientras que Bolivia
posee la segunda reserva gasífera más grande de
Sudamérica, después de Venezuela. Morales usará
el gas para lograr su objetivo, como aseguró un alto cargo
boliviano a Americaeconomica.com.
Morales viajó a Perú con la seguridad
de que el Gobierno de este país no rechazaría la
reclamación boliviana. Antes de la visita, José
garcía Belaunde, ministro de Relaciones Exteriores de Perú,
declaraba que su país "no sería un obstáculo"
para Bolivia. El presidente peruano, Alan García, ratificó
la postura de su Gobierno en la declaración conjunta firmada
por él y por Evo tras la reunión que mantuvierón
el jueves de esta semana.
Perú tiene la capacidad de vetar cualquier
concesión territorial que Chile negocie con Bolivia y que
afecte a los territorios peruanos perdidos tras la Guerra del
Pacífico en 1884 gracias al tratado de Lima de 1929. Por
este motivo, Morales debía obtener el visto bueno peruano
antes de negociar con Chile.
El Gobierno de García mantiene además
un conflicto con Chile por cuestiones territoriales. Tras años
de polémica mantenida entre los dos países por la
delimitación marítima de sus fronteras, Perú
interpondrá una demanda en la Corte Internacional de La
Haya, y quizás espere que Morales le devuelva el apoyo
prestado. El Gobierno peruano sostiene que los tratados en los
que se basa la actual frontera, los acuerdos pesqueros de 1952
y 1954, no tienen carácter limítrofe. Sin embargo,
el Gobierno chileno no lo entiende así.
Negociaciones con Chile. Los buenos resultados
obtenidos por Morales en Perú vienen acompañados
por el inicio de las negociaciones entre Chile y Bolivia en el
sector energético. El ministro de Energía chileno,
Marcelo Tokman, y el gerente general de la Empresa Nacional del
Petróleo de Chile (Enap), Enrique Dávila, han viajado
en las últimas semanas a varios países latinoamericanos
tratando de encontrar soluciones a la crisis energética
del mes pasado. Chile, que compra el 90% de la energía
que consume sufrió los recortes del suministro de gas desde
Argentina, destinado al consumo domiciliario y comercial, cuya
escasez se ha intensificado debido al frío invierno.
En un principio, ninguna de las dos partes ha mencionado
el posible intercambio de gas por territorio y seguramente quedará
para más adelante. Sin embargo se han dado pasos para facilitar
la interconexión eléctrica entre Colombia, Chile,
Ecuador y Perú y para establecer una relación entre
Enap y la Empresa Nacional de Electricidad de Bolivia en materia
de proyectos de prospección y exploración geotérmica.
El Gobierno boliviano aseguró que utilizará
sus exportaciones de gas para negociar su salida al mar con Chile
cuando exista un clima de mayor "confianza" entre ambos
países, como informó un alto cargo del Gobierno
de Morales el pasado martes a este diario.
Concretamente, el funcionario boliviano aseguró
que Morales "respetará" la decisión del
pueblo expresada en el referendo convocado en 2004, en el que
se aprobó que el Gobierno utilizará sus reservas
gasíferas para negociar Chile, aunque matizó que
el Ejecutivo "no pretende crear ninguna expectativa",
debido a la "delicada situación" que viven en
la actualidad las relaciones entre ambos países, cuya mejora
es "lo más importante en estos momentos".
Que Chile aceptara incluir en la agenda de trece
puntos aprobados bilateralmente entre ambos países la demanda
boliviana de una salida al mar significa un "logro diplomático"
muy importante para el Gobierno de Evo Morales, según la
fuente consultada por este diario, que ha añadido que Morales
tiene la intención de "publicar y consultar"
cualquier medida que se adoptara con respecto a los trece puntos.
Evo Morales busca ganarse la confianza chilena a
través del "intercambio de citas" entre ambos
países, y el gobierno boliviano valora "positivamente"
la actitud de Chile al respecto, según manifestó
el la misma fuente, quien además declaró que ambos
países consideran que la reclamación boliviana debe
ser resuelta de manera "bilateral" y que La Paz va a
agotar todas las posibilidades para resolver la situación
de manera diplomática.
Evo Morales esta dando importantes pasos en el campo
diplómatico para conseguir la salida soberana al mar y
es un tema capital en su agenda política pero le queda
lo más difícil: Que Chile confíe en la capacidad
de Bolivia de abastecer la ingente demanda energética del
primero con plenas garantías.
|