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Año IX - Madrid, viernes 17 de agosto de 2007
 
Reportaje
 

Las divisan de la región sufren menos el impacto de la crisis de liquidez

Bolsas latinoamericanas de infarto
C.Alba

Después de los bruscos descensos registrados en las dos últimas sesiones ante los temores de que la crisis del sector crediticio en EEUU se extienda más allá de lo que se preveía inicialmente, las bolsas latinoamericanas se recuperaban en la apertura de hoy viernes de las caídas registradas en las sesiones de miércoles y jueves, dos de las peores jornadas del año.

La Reserva Federal estadounidense (Fed, el banco central) decidía poco antes de la apertura de hoy en Wall Street rebajar en medio punto porcentual el tipo de interés interbancario (la tasa a la que presta dinero a los bancos) en un sorprendente movimiento orientado a mantener el flujo crediticio y calmar a los mercados internacionales. Los hombres de Bernanke, el presidente de la Fed, han reconocido que la crisis podría dañar la economía del país, por lo que se ha inyectado mayor liquidez al mercado financiero, con una nueva dósis, esta vez de 6.000 millones de dólares.

De este modo, los principales indicadores latinoamericanos remontaban las pérdidas de las dos últimas sesiones. De hecho, el comportamiento de las plazas bursátiles de la región mantienen aún un excelente comportamiento que las lleva a acumular un saldo anual medio positivo del 11%.

Muy destacable es la evolución del índice IGVL de Lima, que acumula una revalorización cercana al 58% desde que comenzó el año, gracias en parte al buen comportamiento de las empresas que lo conforman, muy relacionadas con el sector de las materias primas. Del mismo modo, el IPSA de Chile suma ya ganancias superiores al 11,50% en 2007, y las únicas que aún mantienen un saldo negativo en el año son el IGBC de Bogotá y el Merval de Buenos Aires, con descensos cercanos al 10% cada una.

Según la gestora de fondos Banchile, el grado de volatilidad alcanzado en la Bolsa chilena a lo largo de este año supera ya el 15,8%, siendo el más alto desde el año 2003.

Dos sesiones negras. Las bolsas de la región sufrieron el miércoles y el jueves sendas jornadas negras para los inversores, con pérdidas diarias cercanas al 3% en los principales plazas bursátiles latinoamericanas. Los inversores apuestan ahora por la seguridad de la deuda de EEUU, con la consiguiente depreciación de las divisas latinas. Para comprar bonos del Tesoro de EEUU es necesario adquirir antes dólares y por ahí se explica buena parte la recuperación de la divisa norteamericana que, en cuestión de días, ha pasado de cambiarse a más de 1,38 unidades por euro a poco más de 1,34.

Al cierre de esta edición el dólar volvía a debilitarse suavemente hasta rozar las 1,35 unidades por euro.

A pesar de estos revolcones bursátiles, las previsiones de prestigiosos expertos apuntan a que las alzas volverán próximamente a las bolsas de América Latina. Así, los analistas de Citigroup aseguran que los principales mercados de valores de la región recuperarán la orientación alcista en las próximas semanas, gracias a los altos precios de las materias primas y a los sólidos fundamentos macroeconómicos de la mayoría de los países.

Divisas a la baja. La situación actual de los mercados internacionales ha hecho que los inversores busquen opciones más seguras en dólares, lo que ocasiona la depreciación de las monedas latinoamericanas. El pasado miércoles, y por primera vez en tres meses, el real brasileño cerró por encima de las dos unidades por dólar, aunque desde una perspectiva anual, la divisa brasileña se aprecia más de un 3%.

Por su parte, el peso argentino acumula un descenso en la última semana del 0,3% y se mantiene en mínimos desde el mes de marzo de 2003, mientras que el peso mexicano también se debilita: pierde en la semana más de un 1,5% en su cruce con el dólar. Ambas monedas acumulan descensos desde principios de año de más del 3%.

El peso chileno y el sol peruano mostraron una fuerte resistencia a depreciarse, ya que durante las dos semanas de vigencia de la crisis internacional de liquidez, el primero ha cedido un modesto 0,6% mientras que el segundo ha bajado un 0,3%. La divisa peruana tampoco se vio afectada por la catástrofe del terremoto que azotó parte de la costa del Pacífico del país el pasado miércoles. En el acumulado anual, el peso chileno se aprecia un 2,3% mientras que el sol peruano gana un 3,61%, siempre en sus respectivos cruces con el dólar.

Del mismo modo, el bolívar se vio ayer muy afectado en el mercado paralelo tras el anuncio del presidente Hugo Chávez de poner fin a la autonomía del Banco Central de Venezuela. Tras las palabras del presidente, el tipo de cambio 'paralelo' (en el mercado negro) se depreció cerca de un 7% hasta 4.600 bolívares por dólar. Con esta depreciación, el diferencial entre el bolívar oficial y el paralelo se amplía hasta el 114% respecto al tipo de cambio oficial (2.150 bolívares por dólar).

El anuncio de que será el presidente del Gobierno quien gestione las reservas de divisas del Banco Central perjudiocó también al mercado de deuda, y los inversores salieron del mercado de bonos Global 27, cuyo precio cayó desde el 99,6% hasta el 96,5%.

 
 

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