|
En la que sería la mayor respuesta hasta el momento
a la crisis crediticia, la gran banca mundial estudia una serie
de medidas con el objetivo de reducir sus propios riesgos. Estas
propuestas limitarían el alcance y tamaño de muchos
de sus negocios.
Según publica el diario británico Financial
Times, entre las propuestas se incluyen una reducción
de los inversores que pueden comprar productos financieros complejos,
un mayor control de los mercados de derivados por parte de los
reguladores y un mayor gasto en tecnología y gestión
de riesgos.
Las consecuencias serían que los negocios de titulización,
que estuvieron detrás del auge de Wall Street durante
los últimos años, se enfrentarán a una
mayor supervisión y tendrán menos oportunidades
de crecimiento. Respaldadas por bancos como JP MorganChase,
Merrill Lynch, Citigroup, HSBC, Lehman Brothers y Morgan Stanley,
estas propuestas están siendo deliberadas por los reguladores
mundiales con la esperanza de poder extraer de ellas nuevas
normas para los mercados crediticios que restauren la confianza
de los inversores.
Costes. Gerald Corrigan, director gerente de Goldman
Sachs y antiguo presidente de la Fed de Nueva York, que conduce
el estudio sobre las propuestas, considera que las reformas
serán costosas, pero muy poco comparadas con los cientos
de miles de millones que las entidades han tenido que provisionar
en los últimos meses debido a la crisis. Estas propuestas
salen a la luz cuando se cumple un año desde que el BCE
sorprendiera al mercado con una inyección de liquidez
de 94.800 millones de euros. Hace sólo una semana, la
inestabilidad en los mercados llevó a la Fed a prorrogar
hasta 2009 sus programas de préstamos de emergencia,
y a llegar a un acuerdo con el BCE para más operaciones
extraordinarias de liquidez.
Restricciones. AHE cree que la reactivación del
mercado hipotecario en el futuro pasa por una menor dependencia
de la financiación de la promoción y de la venta
de vivienda libre a particulares.
|