| Las
negociaciones entre Brasil y Paraguay sobre la central hidroeléctrica
de Itaipú han sufrido una semana 'de infarto'. Frente
a las esperanzas mostradas a este diario por parte de las autoridades
paraguayas sobre la aceptación de Lula a negociar el
precio de la energía, el Ejecutivo carioca ha querido
dejar claro que no va a ceder ni un milímetro en la polémica.
Diversos funcionarios brasileños han advertido al país
sobre el peligro que supondría que la falta de acuerdo
en estas negociaciones contamine el resto de proyectos conjuntos.
Ayer fuentes cercanas al gobierno
de Lula expresaban al diario
Americaeconómica.com su esperanza en que las negociaciones
de la central no
contaminasen el resto de proyectos comunes ya que estas negociaciones
serían largas, afirmación que tuvo lugar tras
la declaración del
embajador brasileño, Valter Pecly, en la que ejemplificó
la posible futura
relación entre ambos países con la ocurrida anteriormente
con Bolivia,
“donde la inversión brasileña se redujo
considerablemente”.
Las mismas fuentes expresaron
que el Ejecutivo carioca estudia llevar el
debate de la central al Parlamento y expertos consultados aseguran
que se
recalcó la necesidad de precisar los seis puntos presentados
al gobierno
brasileño por parte de las autoridades paraguayas ya
que consideraban
demasiado generales para ser llevados a la práctica.
Estas afirmaciones fueron realizadas
al poco de que el ministro de Energía
y Minas, Edison Lobao, anunciara que Brasil no negociaría
el precio de
venta de energía, a pesar de la anterior reunión
entre el asesor principal
brasileño, Marco Aurelio García con el ex obispo,
en donde se presentó el
memorando y se expresó las buenas intenciones del gobierno
carioca con la
cuestión paraguaya.
La visión paraguaya que
en un principio mostró gran optimismo en la
consecución de los objetivos de la central, tuvo que
rectificar su
perspectiva ante las declaraciones de las diferentes autoridades
brasileñas
que no alentaban a tanto entusiasmo.
Tras el posicionamiento de los
funcionarios brasileños fuentes consultadas
y cercanas al gobierno paraguayo afirmaron que el Ejecutivo
agotaría todas
las vías legales para conseguir sus objetivos en la negociación
del
tratado de Itaipú, e incluso buscarían soluciones
en las relaciones con
los organismo internacionales.
Anteriormente, el ex obispo Lugo
entregó un informe en el Parlasur,
organismo perteneciente a Mercosur, donde presentó sus
propuestas en busca
de la mediación del organismo en las controversias con
Brasil. Con esta
iniciativa el ejecutivo inició lo que podría ser
un futuro arbitraje de
Parlasur en la vieja controversia de la central.
El tratado de Itaipú nace
del acuerdo entre Brasil y Paraguay para la
construcción de la presa paraguaya y establece que la
energía sobrante de
la central se venda a Brasil a un precio inferior al valor real
prohíbiendo
la venta de energía a terceros. El objetivo del reciente
director, Carlos
Mateo, es una renegociación para subir los precios y
la liberación de la
energía producida.
La posición brasileña
parece no tan decidida a negociar como tanto
presagiaban las autoridades paraguayas. La polémica central
seguirá siendo
objeto de controversia en las relaciones bilaterales y de momento,
“la
cuestión paraguaya” seguirá aplazada, por
lo que, habrá que esperar
para ver cómo se sucede el desenlace de esta historia.
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