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Año X - Madrid, viernes 08 de agosto de 2008
 
Reportaje
 

Cobos arma un bloque político alternativo al matrimonio Kirchner

Vicepresidente al acecho

Jesús Álvarez Orihuela

Ante la división mostrada por el peronismo y aupado por su decisión de enfrentarse al Gobierno en la votación de los impuestos a la exportación de cereales, Julio Cobos puede aprovechar su oportunidad. El vicepresidente argentino ha iniciado esta semana reuniones con antiguos "radicales K" con el objetivo de armar una fuerza política que intentaría convertirse en alternativa al Gobierno de Cristina Fernández en las legislativas de 2009 e incluso las presidenciales de 2011.

Julio Cobos se reunió en la noche del miércoles con un grupo de antiguos "radicales k" y peronistas con el objetivo de sumar voluntades para armar una concertación alternativa a la oficial. Según los observadores consultados por Americaeconomica.com, "el kirchnerismo perderá fuerza en 2009 y en las elecciones legislativas se abrirá el abanico de peronistas, ya que las distintas ramas se presentarán por separado, pero la reunificación para las presidenciales sería posible sólo si encuentran un liderazgo claro" y ahí es donde podría entrar en juego el vicepresidente.

Ante los últimos movimientos de Cobos, la prensa argentina se ha apresurado a plantearle como una posible amenaza para los Kirchner. Según los medios locales, los radicales cobistas (ellos mismos se niegan a que los sigan llamando "radicales K") están convencidos de que "la alternativa a este gobierno saldrá de la propia concertación" y que Cobos puede representar a la "olvidada" clase media.

Algunos observadores han añadido a este diario que "la intención de Néstor Kirchner es mantenerse al frente del Partido Justicialista y si las condiciones son óptimas presentarse en las próximas elecciones presidenciales, pero todo depende de cómo le vaya al matrimonio Kirchner en esta legislatura".

Ante una posible negativa de Néstor Kirchner a liderar el peronismo, "Cobos tendría una mínima posibilidad gracias a la mejora en su imagen que ha producido el conflicto con el campo, pero estarían mejor colocados el senador santafecino Carlos Reutemann y los gobernadores Hermes Binner (Santa Fe) y Mario Das Neves (Chubut)".

Lo cierto es que la división en el peronismo parece clara. La citada reunión se suma a otros intentos del vicepresidente por desmarcarse del Ejecutivo de Cristina Fernández, como su inesperada visita a la Exposición Rural, en la que animó a los agricultores a "seguir luchando como hasta ahora".

Según los analistas, "los radicales K están tomando vuelo propio, pero todavía están en un nivel muy inicial para poder hablar de una alternativa consolidada. Además, el problema de Cobos es que está enfrentado con una parte muy dura del radicalismo".

Ante la creciente división interna que vive el Partido Justicialista, su presidente, Néstor Kirchner, reaparecerá la próxima semana para convocar a dirigentes peronistas e intentar "recomponer" la alianza que sustenta al Gobierno de Cristina Fernández, así como "comenzar a armar las listas" de candidatos a legisladores de cara a las elecciones del 2009.

Después de varias semanas de ausencia tras la derrota en el Senado de la medida de impuestos a las exportaciones de cereales, el ex presidente volverá la próxima semana a la escena política con actividades que tendrán entre sus objetivos la configuración de las listas en las distintas provincias de cara al 2009 y recomponer todas las alianzas, donde no descartarían un acercamiento al gobernador de la provincia de Córdoba Juan Schiaretti (PJ), contrario a la gestión de los Kirchner.

Fuentes consultadas por los medios locales admiten que el partido podría tener "dificultades" en provincias como Santa Fe y Córdoba, donde los principales dirigentes del peronismo piensan en armar listas "alternativas". Sin embargo, sostienen que Kirchner "de ninguna manera va a ser candidato" a diputado o senador el año próximo porque "no hace falta".

No obstante, el presidente del PJ no lo tendrá fácil, ya que la división en el partido es latente. El ex presidente, Eduardo Duhalde, sigue siendo un referente entre los opositores a los Kirchner y mantiene contacto con el peronista y ex gobernador de la provincia argentina de Córdoba, José Manuel de la Sota. La prensa local apunta también a que De la Sota intentará unir a su bando a un aliado clave, el alcalde de Buenos Aires, Mauricio Macri.

Además, otros peronistas de peso se han unido al nuevo bando de “los otros” peronistas. Son el senador santafecino Carlos Reutemann, los hermanos Alberto y Adolfo Rodríguez Saá, el diputado bonaerense Francisco de Narváez, el ex gobernador de Entre Ríos Jorge Busti, el senador de Salta Juan Carlos Romero, el misionero Ramón Puerta y Eduardo Arnold (Santa Cruz), entre otros.

Dificultades. Al tiempo que Néstor Kirchner trata de poner orden en el peronismo, Cristina Fernández tendrá que hacer frente a otras dificultades. La primera y quizás la más importante es la economía. El secretario de Economía argentino, Hernán Lorenzino, reconoció el pasado martes los problemas que pueden suponer para la refinanciación del Gobierno en 2009 el vencimiento de 11.000 millones de dólares (7.060 millones de euros) en deuda del Ejecutivo.

Sin embargo, Lorenzino quiso tranquilizar al mercado y aseguró a medios locales que "Argentina está en una posición en la que no requiere ir al mercado para financiar las necesidades de este año" e indicó que recurrirán a los mercados doméstico o internacional "cuando las condiciones del mercado sean razonables".

El Gobierno pagó el lunes la amortización e intereses de los Boden 2012 por valor de 1.418,9 millones de dólares (910,7 millones de euros). El secretario aseguró que este año "no vemos problemas para el cumplimiento del plan financiero". Esto se produce, además, en un contexto de imposibilidad de acceder al mercado internacional debido a la deuda con el Club de París y el riesgo país.

No obstante, Lorenzino no descartó una nueva colocación de deuda con Venezuela, aunque dijo que no había "una negociación en marcha". Al día siguiente, el Gobierno venezolano confirmó que la pasada semana compró 1.000 millones de dólares (645,9 millones de euros) en bonos argentinos. Los observadores internacionales dan por hecho que el Ejecutivo de Hugo Chávez revenderá esos títulos al sistema financiero doméstico, como ya lo ha hecho en otras ocasiones, para recoger liquidez y bajar las presiones sobre el dolar paralelo.

Otro de los aspectos prioritarios para el Gobierno, debe ser la aprobación de la reestatización de Aerolíneas Argentinas y Austral. Por el momento, el Congreso de los Diputados comenzó este miércoles el debate y Cristina Fernández comprobó que no tendrá fácil llevar adelante su propuesta, ya que la oposición difiere en algunos de los planteamientos. Incluso algunos expertos indican que Cobos podría votar en contra al igual que lo hizo con los impuestos a las exportaciones de cereales.

El debate se inició con la presencia del secretario de Transporte, Ricardo Jaime, que planteó varios ejes fundamentales. Por un lado, informó de la deuda de ambas compañías que asciende a 890 millones de dólares y aseguró que la valuación de ambas compañías será definida en 60 días por tres instancias institucionales (el Tribunal de Tasación, la Auditoría y la Sigen, con la aprobación del Congreso).

Por otro lado, Jaime defendió la idea de que el Estado "no debería pagar un peso" por la reestatización de las líneas aéreas. "A Aerolíneas Argentinas se le ha sacado mucho. Obviamente considero que no se debe pagar nada, pero eso lo determinarán los organismo públicos de tasación", añadió.

Además, la mandataria argentina tendrá que responder al llamamiento de las entidades rurales, que en declaraciones a Americaeconomica.com han reclamado una "reunión urgente" para programar un plan agropecuario integral y a largo plazo. No obstante, los observadores consultados por este diario señalan que este encuentro ya se podría haber producido.

Fuentes de Sociedad Rural de Argentina (SRA) aseguraron a este medio que "necesitamos volver a sentarnos en una mesa de negociación, ya que tras el rechazo del senado no hemos vuelto a tener contacto con el Gobierno. No queremos hablar de lo que pasó, sino de los proyectos futuros".

El objetivo del sector sería programar un plan agropecuario integral y a largo plazo que logre doblar la producción en diez años. "El campo está en condiciones de producir un 60% más en pocos años si se establece una política adecuada. Pero antes hay que solucionar los graves problemas que sufren sectores como el de la carne, la leche o el trigo", destacan desde SRA.

 
 

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