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Después de confirmarse definitivamente
su victoria en las presidenciales del domingo pasado con un 56,7%
de los votos, Correa ha advertido que su Gobierno revisará
los contratos con las petroleras extranjeras, que parte del crudo
ecuatoriano será refinado en Venezuela y que el Ejecutivo
hará todo lo posible para que el país andino pase
a formar parte del Mercosur. La incertidumbre por parte de las
compañías foráneas no se ha hecho esperar,
cuando EEUU mira con desánimo a un país más
que le será rebelde en la región.
El izquierdista Correa se convertirá
en el futuro presidente de Ecuador después de unas elecciones
que le han dado una victoria aplastante sobre el conservador multimillonario
Álvaro Noboa. El mapa geopolítico de Latinoamérica
se torna todavía más antiestadounidense, ya que
se espera que Ecuador se sume al eje estratégico opositor
a EEUU que forman Venezuela, Bolivia y Cuba.
El futuro mandatario ha anunciado
esta semana parte de su Gabinete, en el que figuran varios portavoces
de su campaña electoral. El economista Ricardo Patiño
será el ministro de Economía, Alberto Acosta irá
a la cartera de Energía y Carlos Pareja Yanuzelli será
el presidente de la compañía estatal Petroecuador.
Además, Correa dijo que el activista de derechos
humanos Gustavo Larrea será su ministro de Gobierno y Policía
(Interior) y Janeth Sánchez será la titular de la
cartera de Bienestar Social. El izquierdista también precisó
que estudia la posibilidad de ratificar en el cargo de ministro
de Educación al actual secretario de Estado, Raúl
Vallejo, de quien dijo ser amigo personal.
Los ánimos exultantes de Correa contrastan
con la decepción de quien ha sido su rival en los comicios,
el conservador Álvaro Noboa. "Me da la impresión
de que esto no era nada más que crear el escenario para
un fraude", decía el multimillonario el domingo. Ahora,
Noboa pide que se produzca un recuento "voto por voto",
algo que retrasaría un mes la publicación de los
resultados oficiales, a pesar que, de momento, las misiones de
observadores de la OEA y de la UE no han reportado casos significativos
de fraude.
"No acepto los resultados porque no hay resultados,
se van a comenzar a contar los votos a partir de hoy a las ocho
de la noche" dijo ante la insistencia de los periodistas
reunidos en Industrial Molinera, su bastión empresarial
y escenario habitual de sus festejos políticos.
Una de los principales objetivos del futuro Gabinete
será la revisión de los contratos con las petroleras
extranjeras en el país andino, que a partir de enero comenzará
a producirse para ampliar la participación estatal en su
producción, en un esfuerzo por distribuir mejor las ganancias
del negocio.
A través de las distintas modalidades contractuales
y sin contar el pago de impuestos, la estatal Petroecuador recibe
entre un 22,83% y un 30,89% neto de la producción de las
compañías privadas que operan yacimientos medianos
y grandes en la región amazónica.
"Vamos a revisar la participación (en
volumen) del Estado en esos contratos", dijo Correa a corresponsales
extranjeros, sin especificar la relación porcentual que
buscaría en los contratos reestructurados. El izquierdista
considera que el actual esquema de distribución es injusto,
por lo que urge ampliar la producción que recibe para alimentar
las arcas fiscales.
Ecuador produce 530.000 barriles de crudo al día
(bpd). El 49% de este volumen es extraído por firmas extranjeras
como la hispano-argentina Repsol YPF o el consorcio Andes Petroleum
que encabeza PetroChina Corporation.
Las intenciones de Correa inquietan a las empresas
extranjeras, y también a Brasil, que todavía no
se ha recuperado de la pugna que tiene con Bolivia por el precio
del gas. La estatal brasileña Petrobras produce en Ecuador
unos 11.800 barriles de crudo diarios.
Quizá por ello, el ministro de Minas y Energía
de Brasil, Silas Rondeau, ha minimizado las declaraciones del
futuro presidente de Ecuador. "No hay motivo para preocupación
mayor con respecto a la voluntad soberana de cualquier país
(...) Vamos a esperar a que asuma el presidente y ver cuales medidas
toma (en referencia a Correa)", dijo Rondeau a periodistas
en Río de Janeiro, según informa Reuters. "Brasil
está presente en 22 países con más riesgo
en unos y en otros menos. Eso es parte de la estrategia de acción
de Petrobras", agregó.
Correa ha dicho también que buscará
un pacto para refinar a partir de enero su crudo en refinerías
venezolanas, con lo que espera reducir las millonarias importaciones
que requiere para satisfacer el mercado interno de su país.
Ecuador es el quinto productor de crudo de América del
Sur, con un promedio de 530.000 barriles por día (bpd),
de los cuales la mitad pertenece a la estatal Petroecuador.
La propuesta de un acuerdo de refinación
es una vieja aspiración ecuatoriana, pero las estatales
Petroecuador y Pdvsa no han logrado consensos para aplicarlo,
en parte por las diferencias técnicas, operativas y financieras
que han impedido cualquier operación en este campo.
Correa, sin embargo, aseveró esta semana
que existe una decisión política de enviar volúmenes
de crudo ecuatoriano a las plantas refinadoras apenas asuma el
poder, pero no especificó si hay diálogos previos
con las autoridades del país caribeño o los detalles
técnicos del intercambio, según informa Reuters.
"El 16 de enero mandamos petróleo a
refinar en Venezuela. Ya basta de tirar la plata (dinero) por
la ventana exportando crudo para importar derivados", dijo
Correa, quien asumirá su cargo en enero como el décimo
tercer presidente que dirige al país desde 1979, en una
entrevista con un medio local.
Otro gran objetivo del izquierdista será
el ingreso de su país al Mercado Común del Sur (Mercosur)
para fortalecer el proceso de integración de la región.
"Trataremos de involucrarnos con mayor intensidad en el Mercosur
(formado por Brasil, Argentina, Uruguay, Paraguay y Venezuela)
y ojalá podamos unificar todos los procesos integracionistas
al menos en América del Sur", resaltó esta
semana Correa, economista de 43 años, a medios de prensa
nacionales.
Correa reiteró que la Comunidad Andina de
Naciones (CAN) está herida de muerte por los Tratados de
Libre Comercio firmados por Colombia y Perú con EEUU. "Se
puede recuperar la CAN, pero hay que unificar los procesos integracionistas
en América Latina, y en especial en Sudamérica,
porque el universo no debe ser la región andina",
añadió.
Pero, al margen de estas medidas que más
o menos habían sido expuestas con anterioridad por el futuro
mandatario, la gran duda se encuentra en la eficiencia de los
programas sociales anunciados en campaña electoral para
reducir la pobreza en el país andino. Y Correa deberá
estar atento para cumplir sus promesas que le han llevado al poder,
si no quiere convertirse en uno más de los ocho presidentes
que ha tenido Ecuador en los últimos diez años.
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