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El Gobierno de George W. Bush se
resiste a aceptar que, como afirma la mayoría de las encuestas
en intención de voto, Chávez será reelegido
como presidente de Caracas. Primero, autoridades de la lucha
antiterrorista advierten sobre el foco de financiación
de Al-Qaeda en el país caribeño, después,
EEUU nombra un nuevo jefe de inteligencia para Cuba y Venezuela
y, finalmente, la Embajada estadounidense en Venezuela advierte a sus ciudadanos
sobre el peligro que corren ante las elecciones presidenciales
de la nación sudamericana este domingo.
"Así como ocurre en
otros países con presencia islámica, Al-Qaeda está
realizando (en Venezuela y la Triple Frontera) actividades para
conseguir apoyo financiero, reclutamiento, instalaciones y preparar
a sus simpatizantes para ataques futuros", dijo esta semana
un oficial del Comando Central de la Lucha Global contra el Terrorismo
(Centcom), organismo liderado por EEUU.
Según el Centcom, Venezuela y la Triple Frontera
de Brasil, Argentina y Paraguay son zonas de riesgo de la acción
del terrorismo, principalmente de la organización islamista
Al-Qaeda.
"En esos sitios hay una considerable presencia
islámica", aseguró el mismo representante del
organismo internacional. "Como consecuencia, Al-Qaeda ha
estado haciendo esfuerzos para infiltrarse en esos grupos a fin
de desarrollar una red de refugio seguro".
En su informe anual sobre terrorismo en el mundo
2006, el Departamento de Estado de EEUU califica la cooperación
venezolana en la campaña antiterrorista como "insignificante".
Después de ver cómo en Ecuador ha
sido elegido presidente Rafael Correa, un izquierdista amigo de
Chávez, EEUU ha forzado la máquina durante los últimos
días para presionar en contra del mandatario venezolano
en los comicios de este domingo.
Esta misma semana, el país norteamericano
nombró un nuevo jefe de inteligencia encargado de coordinar
el trabajo de 16 agencias estadounidenses para Cuba y Venezuela.
El nuevo gerente de la misión, que comenzó a funcionar
en agosto, es Norman A. Bailey, quien trabajó para el Consejo
Nacional de Seguridad y para el Ejército. Bailey ha sido
también asesor especial para asuntos de economía
internacional del ex presidente Ronald Reagan.
El Gobierno de Cuba, que hasta agosto estuvo
bajo el mando del presidente Fidel Castro, y el de Venezuela, liderado
por el mandatario Hugo Chávez, son los dos principales
críticos de las políticas Washington en América
Latina.
La oficina, a cargo del director de Inteligencia
Nacional John D. Negroponte, fue creada por recomendación
de una comisión aprobada por el presidente George W. Bush,
para investigar fallos en los servicios de inteligencia estadounidenses.
Para más inri, hace escasos días la
Embajada de EEUU en Venezuela ha alertado a sus ciudadanos que
viven en el país caribeño para que estén
preparados con suficiente comida, agua potable y medicinas en
el caso de que las elecciones presidenciales de la nación
sudamericana el próximo domingo generen situaciones de
conflicto en las calles.
El comunicado publicado en la página web de la Embajada estadounidense, comienza alertando a los ciudadanos
de "interrupciones potenciales relacionadas con la campaña
en los días antes y después de las elecciones presidenciales
previstas para el 3 de diciembre de 2006".
En ese sentido, recomienda que no salgan de sus
hogares el día de los comicios y tomen medidas de "sentido
común" como guardar provisiones suficientes de alimentos,
medicamentos y agua potable, en el caso de que ocurran hechos
de violencia que atenten contra sus vidas.
"La Embajada recomienda (...) que los ciudadanos
estadounidenses residenciados en Venezuela pospongan viajes locales
planificados para el día de las elecciones y mantengan
en sus casas suministros de comida, agua y medicinas", indica
el documento.
La representación diplomática estadounidense
en Venezuela ha asegurado que no maneja información sobre
posibles disturbios callejeros que puedan presentarse ese día,
según la prensa local. No obstante, el propio comunicado
aclara que este es un llamamiento de precaución ante el
sentimiento antiestadounidense fomentado por el propio Chávez.
Es entendible que EEUU se sienta molesto porque
un mandatario tan mordaz con sus políticas sea reelegido
de nuevo. Pero después de ver lo que ha pasado en Nicaragua,
Ecuador y, seguramente, en Venezuela, el Gobierno estadounidense
debería de replantearse su política respecto a Latinoamérica.
Cada vez tiene menos aliados en la región y eso es algo
que no se lo puede permitir la 'hiperpotencia' mundial. |