| Según
fuentes democristianas cercanas al proceso, los hombres más próximos
a Rajoy en la dirección del Partido Popular (PP), la formación conservadora
mayoritaría en la oposición, estarían buscando en grupos
liberales una alternativa, o, al menos, un complemento, a la función casi
monolítica de la Fundación para el Análisis y los Estudios Sociales (FAES) como diseñadora de estrategias políticas.
En parte, se trataría de volver a una situación anterior a la fusión
de todas las fundaciones cercanas al Partido Popular, menos precisamente la democristiana,
en torno a la
FAES actual, que preside José María Aznar.
Uno
de los think tanks más activos es el llamado Grupo Liberal que se reúne
semanalmente en el Ateneo de Madrid y promueve conferencias sobre distintos temas
económicos y sociales. Por allí se deja caer, de vez en cuando,
Juan Iranzo, el actual responsable del Instituto de Estudios Económicos
(IEE), en cuya sede también se realizaron algunas reuniones.
Desde
el IEE, sin embargo, niegan que a título oficial alguno de sus miembros
de relevancia esté colaborando con partidos políticos u opciones
políticas, aunque los portavoces de la institución también
dejaron claro al diario madrileño El Boletín que las actividades que sus miembros realicen a título
personal son privadas y que, por supuesto, existe plena libertad individual.
Democristianos y liberales serían los más activos en el intento
de renovación y de apertura del PP. Desde estos ambientes, se asegura que,
contra el optimismo de las posturas oficiales, la lectura de las últimas
encuestas que hace el equipo del presidente del partido, Mariano Rajoy, es claramente
pesimista. Sí es cierto que se acercan al Partido Scialista Obrero Español (PSOE) en intención de voto,
aunque siguen por detrás. Pero no están más cerca que antes
de formar Gobierno, porque la alianza de los socialistas con la izquierda ecologista
y los nacionalismos tiene todavía una mayoría clara.
Con todo, los cambios quizá no sean perceptibles hasta junio del próximo
año, tras la evaluación de los resultados de las locales y autonómicas.
Entonces, en coincidencia, con la salida de Federico Jiménez Losantos de
la emisora de radio Cadena COPE, cuando terminé su contrato que previsiblemente no renovará,
podría ser el momento de los desplazamientos al segundo plano de hombres
como Angel Acebes y Eduardo Zaplana, que aguantan en la cúpula, pero que
cada vez reciben más críticas.
El círculo
de cambios en la formación conservadora se cerraría, según
algunos grupos conservadores consultados, porque la nueva posición adoptada
por la Iglesia tras la llegada del nuevo Papa empieza a calar en la política
española. Con Benedicto XVI las órdenes eclesiáticas
tradicionales, los jesuitas principalmente, han vuelto a cobrar preponderancia
a costa de la caída en desgracia de aliados tradicionales como el OPUS
y los Legionarios.
De hecho, la única orden seglar
que aguanta, y hasta gana terreno, sería Comunión y Liberación,
un grupo tradicional fundado en Italia, que hasta ahora estaba a la baja.
Ese escenario empieza a trasladarse a España y parece empezar a provocar
un cierto declive en el cardenal arzobispo de Madrid, Antonio María Rouco
Varela, que afecta a algunos de los políticos populares cercanos a estas
organizaciones.
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