| La construcción de la fábrica de celulosa en la localidad de Fray Bentos (Uruguay), fronteriza con Argentina a través del río Uruguay, no sólo ha desencadenado cortes de una ruta que comunica a ambos países por los asambleístas, sino que de esta ruptura en la comunicación también han sido partícipes los presidentes de los respectivos gobiernos.
Si en un principio el Gobierno de Uruguay mostraba su rechazo a paralizar las obras de la procesadora de celulosa, ahora, tras la reunión que mantuvieron sus representantes con el enviado del rey de España, Juan Antonio Yánez, con el objetivo de motivar el diálogo entre los gobiernos de Argentina y Uruguay, parece que por fin llega luz a la planta.
El presidente de Uruguay, Tabaré Vázquez, transmite a través de su jefe de Gabinete, Alberto Fernández, su disposición a un diálogo abierto con Néstor Kirchner, presidente de la República de Argentina, y a un acercamiento de posturas que solucionen el conflicto. Además, destaca que la intervención de España facilita una vía de comunicación por su compromiso con el conflicto.
Cortes. En tanto los gobiernos de Argentina y Uruguay buscan renovar la comunicación, imposible y fracturada hasta ahora, los cortes de la ruta por asambleístas uruguayos y argentinos se prolongan ya dos semanas. Se reúnen de forma permanente en las proximidades de la fábrica, en la ruta 136, impidiendo el paso fronterizo entre ambos países. No están solos, también en las inmediaciones de Botnia se ubican efectivos del Ejército enviados por Tabaré Vázquez para salvaguardar las obras de la fábrica de posibles embestidas por parte de asambleístas.
La Asamblea Ciudadana y Ambiental de Gualeguaychú ha manifestado a Americaeconomica.com que los militares que vigilan la fábrica hacen turno de 24 horas al igual que los asambleístas que durante todo el día, “incluso hay turnos de noche”, se manifiestan y sostienen sus pancartas en contra de la ubicación de la procesadora de celulosa. “Si hace Botnia, muere Gualeguaychú”, este es el lema de los asambleístas.
El objetivo que se quiere alcanzar con los cortes de esa carretera es que se reubique la fábrica en un lugar que no contamine, “fuera del río Uruguay”. Por su parte, el Gobierno de Argentina y el Banco Mundial participan de esta propuesta que pondría fin a este conflicto ambiental y político.
“Se trata de una industria contaminante ubicada en una zona turística y no es compatible con la forma de vida de la gente”, ha expresado a Americaeconomica.com el presidente de la Fundación de Derechos Humanos y Ambiente (Cedha), Daniel Taillant.
Denuncia contra el Banco Mundial. Si bien la solución parece estar próxima por el esperado encuentro entre Vázquez y Kirchner, en realidad no hay apariencia de que las aguas estén de vuelta a su cauce. Así, el gobernador de Entre Ríos (provincia de Argentina), Jorge Busti, ha presentado una denuncia contra los directivos del Banco Mundial (BM) que aprobaron la concesión de un préstamo de 170 millones de dólares (127 millones de euros) a la empresa finlandesa Botnia.
La financiación del BM se destina a la construcción de la procesadora de celulosa en Fray Bentos y Jorge Busti expresa que el BM incumple la normativa ambiental al no valorar un informe presentado por un organismo independiente que describe el riesgo de contaminación del río Uruguay por la instalación de la fábrica en los márgenes de éste.
A esta denuncia al BM, se suma el comunicado enviado por el gabinete de recursos humanos de Botnia a los profesionales y técnicos finlandeses de la compañía. Es una adevertencia para que en estos días no viajen a Argentina, "por razones de seguridad", y no se vean inmersos en una tensión aún mayor. En concreto, el comunicado va dirigido a los ejecutivos finlandeses que trabajan en la planta y que desde hace varios meses viven en Fray Bentos. |