| El autonomismo de Santa Cruz, la región petrolera más rica de Bolivia, se ha cruzado en el camino de los planes de Evo Morales y su proyecto de Asamblea Constituyente. La semana ha sido tensa en el país, pero el apoyo del Ejército a la legalidad vigente ha tanquilizado las cosas.
La decisión de los gobernadores de Santa Cruz, Rubén Costas; Beni, Ernesto Suárez; Pando, Leopoldo Fernández, y de Tarija, Mario Cossio, han fundado la Junta Autonómica Democrática de Bolivia (JADB) para buscar la independencia respecto del poder central vigente en La Paz desde 1825 ha constituido un poderoso obstáculo en la trayectoría del presidente boliviano.
Evo, que siempre había abogado por la autonomía de estas regiones pero sujetas a un control del poder central, ya ha tachado esta iniciativa de "divisionista" y se mostró preparado para mantener la unidad territorial boliviana a pesar de las acciones de la nueva Junta Autonómica.
Antes, el país había presenciado durante un mes una cascada de huelgas de hambre para protestar, primero contra el dominio oficialista en la asamblea constituyente y ahora, en busca de autonomía. Los representantes de la Media Luna (como se conoce a estas cuatro provinicas) han asegurado que las huelgas a favor de los dos tercios para aprobar la nueva Constitución continuarán en las cuatro regiones. Por esta razón, el presidente ya ha amenazado con movilizar a las Fuerzas Armadas para "defender la patria".
Pero el presidente boliviano, Evo Morales, ha conseguido que las Fuerzas Armadas de pongan de su parte si llegase el caso de actuar contra la Junta Autonómica Democrática. Para conseguirlo Morales mantiene estos días una intensa actividad. En un acto de graduación de militares convocó a las Fuerzas Armadas a defender la unidad del país y acusó a las cuatro regiones en cuestión de impulsar la desintegración del país. Lo mismo hizo anoche en Sucre con los asambleístas de su partido. Allí descartó también que el conflicto vaya a obligar a su Gobierno a declarar un 'Estado de Sitio'.
Mientras tanto, los dirigentes regionales avanzaban en su proyecto autonómico. El vicepresidente del Comité Cívico de Santa Cruz, Jaime Santa Cruz, aseguró que Morales debe comprometerse a los dos tercios en la Asamblea y a respetar la autonomía de su departamento. La opinión es la misma en las regiones de Beni, Pando y Tarija.
Los sectores que siempre se han opuesto a las autonomías preparon distintas acciones en contra de las Juntas Autonómicas. En Santa Cruz se urdía una concentración de rechazo y en Cochabamba una huelga de hambre.
La intervención de las fuerzas armadas estuvo acompañada de otros gestos hacia la concordia. El portavoz de la Presidencia boliviana, Alex Contreras, ha propuesto una mesa de diálogo y negociaciones con los dirigentes de las cuatro regiones de la Media Luna (Santa Cruz, Pando, Beni, Tarija) para solucionar el conflicto político que supone el afán independentista de estos cuatro territorios.
El portavoz declaró en el Canal 7 Boliviano, la televisión oficialista, que el Gobierno de Evo Morales está plenamente de acuerdo con las autonomías, pero que es necesario negociar qué forma tendrá la independencia, ya que hay algunos distritos que no están conformes con la idea.
Por este motivo, Contreras ha pedido que estas personas actúen con responsabilidad y que se reúnan con el Gobierno boliviano antes de que se creen las juntas autonómicas previstas para mañana, o que si finalmente se reúnen, que por lo menos incluyan a las nueve regiones de la nación para la toma de decisiones.
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