| El
mandatario boliviano está dispuesto a negociar. Los dirigentes
que piden más autonomía para los cuatro departamentos
más ricos del país andino y la oposición
en el Parlamento boliviano aumentan día a día su
presión contra Morales, quien ya se ha mostrado dispuesto
a negociar las reivindicaciones autonomistas.
Este lunes los dirigentes de las
regiones de Santa Cruz, Tajira, Beni y Pando se reunían
para dar forma al estatuto autonómico y estructurar la
Junta que el pasado viernes fue ratificada en estas provincias
bolivianas. La idea es que el estatuto entre en vigor en el caso
de que la Asamblea Constituyente de Bolivia confirme la nueva
Carta Magna sin los dos tercios de los votos necesarios para su
aprobación.
Desde el Movimiento de Acción al Socialismo (MAS) se sigue
insistiendo en que la forma de autonomía sólo se
puede definir desde la Asamblea Constituyente para llegar a ser
legal, mientras que Evo Morales ha pedido a los responsables del
estatuto autonómico que retomen el diálogo con el
Gobierno para acordar la forma de voto en la Constituyente.
Del mismo modo, todos los asambleístas, oficialistas y
opositores coinciden en que si el documento presentado como una
propuesta es legal, cosa que no sería así si lo
que pretenden es imponer el texto de las autonomías como
una alternativa a la Carta Magna del país.
Esta misma semana los prefectos bolivianos han decidido las bases
sobre las que se sostendrá su nuevo estatuto autonómico
con la formación de una Comisión Nacional Redactora
de los estatutos de cada uno de los departamentos. La Comisión
estudiará los ejes comunes y cada región añadirá
los elementos que correspondan a sus elementos particulares.
Tras varias semanas de conflictos entre el Gobierno y los partidarios
de las autonomías, los líderes de las cuatro regiones
que forman la llamada 'Media Luna' han afirmado que el estatuto
será sometido a votación popular en cada una de
las provincias, aunque no se ha dado una fecha determinada para
ese día.
Del mismo modo, la Comisión Redactora va a elaborar un
texto para llevarlo a la Asamblea Constituyente en el que se pedirá
que se reconozca el régimen de autonomía de gestión
administrativa en la nueva Constitución boliviana.
La Junta Autonómica de Bolivia ha dado un plazo de un
mes y medio, hasta finales de enero, para que la Comisión
Redactora, integrada por tres delegados de cada departamento,
presente un informe del avance de sus labores.
La oposición del país andino también ha
apretado las tuercas al máximo en los últimos días.
El diputado del opositor Podemos Mario Cronembold, ha anunciado
su intención de impulsar un juicio de responsabilidades
contra la ministra de Gobierno Alicia Muñoz, por no dar
protección a las personas agredidas durante la jornada
del viernes en San Julián, cuando partidarios y retractores
de Evo Morales trataban de impedir el traslado de los ciudadanos
a la asamblea convocada en Santa Cruz para hablar de las autonomías.
Cronembold ha presentado esta semana la proposición de
acusación ante el fiscal general de la República,
quien tendrá un máximo de 15 días para formular
el requerimiento de juicio ante la Corte Suprema de Justicia.
Para ello, el fiscal debe pedir antes la autorización del
Congreso Nacional.
Durante el fin de semana pasado, la carretera que une San Julián
con Santa Cruz fue bloqueada durante horas por miembros de la
Unión Juvenil Cruceñista y personas en contra de
las autonomías que se vieron envueltos en unos disturbios
que acabaron con un número indeterminado de heridos y varios
comercios y viviendas quemadas.
Es tanta la presión a la que está sometida Evo
Morales que el mandatario expresó el martes su disposición
a llegar a un acuerdo con los prefectos. Morales afirmó
que desde el Gobierno se va a respetar el proceso autonómico,
pero especifica que “autonomía” no significa
separación ni división, y dentro de esa definición,
invita al diálogo a los regionalistas de la llamada Media
Luna.
Por su parte, los dirigentes de las regiones ricas bolivianas,
que forman la Junta Nacional Autonómica de Bolivia, han
anunciado que aceptarán un diálogo con Evo Morales
para solucionar el conflicto regionalista sólo si desde
el Gobierno se demuestra que existe una voluntad política
para buscar soluciones sin imposiciones del oficialismo.
Morales es consciente de que el clima de inestabilidad política
del país puede tener consecuencias graves. Y el diálogo
con los autonomistas es ahora más vital que nunca. |