| Aunque
Correa asumirá su cargo como presidente de Ecuador el próximo
15 de enero, ya empieza a vislumbrarse de forma clara la dirección
que seguirá su Gobierno. Con la ayuda de su colega Hugo
Chávez, Correa se propone revitalizar la economía
de su país que, previsiblemente, ingresará en el
Mercosur. Colombia será el gran escollo de la política
del Ejecutivo ecuatoriano.
El actual Gobierno ecuatoriano
insiste en que el diálogo con Colombia continuará
siendo difícil mientras continúen las fumigaciones
aéreas con el herbicida glifosato, utilizado por el país
andino para eliminar los cultivos de coca en una franja de 10
kilómetros de territorio colombiano desde la frontera entre
ambos países. El Gobierno ecuatoriano, presidido por Rafael
Correa, ha manifestado que su posición de no dialogar mientras
continúen las fumigaciones es "inclaudicable".
Por su parte, Francisco Carrión, ministro
de Asuntos Exteriores de Ecuador, ha manifestado que se hallan
en su poder estudios que demuestran que el herbicida es perjudicial
para la salud humana y para el ecosistema, en contra de lo que
afirma el Ejecutivo colombiano, presidido por Álvaro Uribe.
Carrión se ha dirigido al mandatario andino para plantearle
un estudio conjunto de la inocuidad de la sustancia, en lugar
de uno unilateral, como pretende Colombia.
La Organización de Estados Americanos (OEA),
presidida por José Miguel Insulza, recibirá en los
próximos días una carta del Gobierno ecuatoriano
para poner en su conocimiento este conflicto. Carrión también
ha declarado que se preparan acciones ante la Comisión
Interamericana de Derechos Humanos. Además, está
previsto que mañana se reúna con el embajador de
Ecuador en Colombia, Alejandor Suárez, aunque ha aclarado
que no se trata de la retirada de la misión diplomática
en aquel país, si no que el diplomático ha sido
llamado a consultas.
El Ejecutivo ecuatoriano ha reiterado que espera
un gesto de buena voluntad por parte de Colombia, ya que está
dispuesto al diálogo, pero siempre sobre la base del fin
de las fumigaciones.
Al mismo tiempo, la misión diplomática
ecuatoriana en Colombia ha sido retirada indefinidamente. El embajador
ecuatoriano en Bogotá, Alejandro Suárez, se encuentra
en Ecuador y no está previsto que regrese a Colombia, según
ha declarado el ministro de Asuntos Exteriores ecuatoriano, Francisco
Carrión, que el lunes pasado le llamó a consultas.
Carrión ha declarado que las relaciones diplomáticas
entre ambos países no pasan por su mejor momento, aunque
espera que en breve se pueda superar esta coyuntura. Sin embargo,
ha reafirmado que la posición del Ejecutivo ecuatoriano
es no sentarse a negociar con el país andino en tanto éste
no suspenda las fumigaciones de un herbicida para eliminar los
cultivos de coca en una zona cercana a la frontera entre ambos
países, acción que Ecuador sostiene que es peligrosa
para la salud humana y para el ecosistema, lo que Colombia niega.
Esta misma semana el presidente venezolano, Hugo
Chávez, recibió a Correa, a quien le expresó
su solidaridad por el conflicto que mantiene con Colombia.
En respuesta a las palabras de Correa, que afirmó
que, digan lo que digan los estudios, el glifosato está
afectando a los habitantes de los territorios cercanos a la frontera,
Chávez le reiteró que "todo lo que sea causa
o lucha, primero de soberanía, y segundo de justicia y
protección de los pueblos, contará con nuestra solidaridad".
El presidente venezolano sugirió a Colombia cambiar su
forma de fumigación por un sistema manual, como el que
usa su país en territorios cercanos a la frontera colombiana.
Además, aprovechó para criticar las políticas
antidroga impulsadas por EEUU, que sirven "al imperialismo
para penetrar en nuestros países".
En su llegada al país, el presidente ecuatoriano
expresó a Hugo Chávez que toda Latinoamérica
está con él y “también Ecuador, un
país hermano” que proyecta una “América
Latina unida, próspera, justa, sin sometimientos, sin lacayos,
sin esclavos”, según recoge el diario elcomercioperu.com.
Por otro lado, Correa abogó por una fusión
a medio plazo entre Mercosur y la Comunidad Andina de Naciones
(CAN), una vez que Venezuela se reintegre a la CAN, que abandonó
para ingresar en Mercosur. Chávez fue preguntado sobre
si consideraría su vuelta a la CAN tras la propuesta del
presidente boliviano Evo Morales de pertenecer a ambas uniones
a la vez, algo a lo que el mandatario no respondió de forma
clara.
En el mismo encuentro entre Correa y Chávez,
el futuro mandatario ecuatoriano aprovechó para solicitar
a su colega ayuda financiera y una mayor cooperación en
el sector energético.
En concreto, Ecuador busca la suscripción
de un acuerdo para procesar a partir de enero crudo en las refinerías
venezolanas y de este modo reducir las costosas importaciones
de derivados que se requieren para cubrir las necesidades del
mercado local.
Los analistas sostienen que Venezuela puede prestar
ayuda financiera a Ecuador, al igual que lo hizo con Argentina,
porque la economía venezolana está en un momento
creciente debido a los altos precios internacionales de petróleo.
Esta misma semana Correa ha anunciado su propósito
de bajar el Impuesto al Valor Agregado (IVA) a un 10% frente al
12% actual. Con esta iniciativa se pretende alentar el movimiento
productivo.
El IVA grava la transacción de bienes y servicios
y constituye el impuesto más importante de las cuentas
tributarias del país además, sustenta el creciente
gasto estatal. Esta reducción del IVA a un 10% implicará
una pérdida de ingresos para el Estado de 400 millones
de dólares (304 millones de euros), según estimaciones
del Gobierno.
El presidente electo ha explicado que esta pérdida
económica que supone la bajada del IVA va a ser recompensada
con un incremento de las transacciones comerciales que realice
la población.
Así, se cierra una semana más y la
crisis con Colombia tiene visos de prolongarse en el tiempo. Al
mismo tiempo, Chávez se ha confirmado ya como el gran socio
preferente de Correa. |