| El partido boliviano Movimiento al Socialismo (MAS) de Evo Morales y todos sus integrantes planean definir el futuro de la Asamblea Constituyente y el Congreso en una reunión convocada para los próximos días 3, 4 y 5 de enero en Cochabamaba, donde además se realizará una evaluación política del primer año de Gobierno de Morales. Este podría ser el momento oportuno para discutir el modelo de las autonomías y el sistema de voto para aprobar las reformas constitucionales en la Asamblea, ya que está previsto que la nueva Constitución empiece a redactarse a partir de la segunda semana de enero.
Sin embargo, esta reunión no será tarea fácil para los oficialistas con la agitación política que se está viviendo en el país entre los que apoyan las autonomías de la llamada Media Luna, formada por las regiones de Santa Cruz, Beni, Pando y Tarija, y los seguidores de Evo Morales.
Mientras tanto, la prensa local revela hoy viernes que integrantes del partido gobernante MAS descalificaron la propuesta de uno de sus miembros de aprobar por dos tercios los artículos de la nueva Carta Magna de Bolivia. El vicepresidente de la República, Álvaro García, el ministro de la Presidencia, Juan Ramón Quintana, y el titular de la Cámara de Senadores, Santos Ramírez, precisaron que la iniciativa del asambleísta Raúl Prada fue expresada a título personal y sin consenso dentro de las filas del partido.
Después de muchas acusaciones y críticas, algunos asambleístas comienzan a retractarse en lo que se refiere a la votación por dos tercios de la nueva Constitución, que debe comenzar a redactarse a principios de enero. Asimismo, el ministro de la Presidencia ha declarado que se va a proponer un referéndum popular para los artículos donde no se alcance el consenso con la oposición.
Morales tratará de organizar su política y crear un plan para llegar a un acuerdo con los autonomistas en la reunión que se celebrará la primera semana de enero en Cochabamba. Los representantes de las cuatro regiones que piden una mayor autonomía frente al poder central han asegurado que ellos no están cerrados al diálogo con el Gobierno de Evo Morales, pero que es necesario un pronunciamiento oficial que solicite organizar una reunión en la que se acuerden las condiciones políticas de las autonomías.
Los dirigentes de estas zonas han criticado duramente a lo largo de la semana el doble discurso del presidente Morales, que por una parte les tacha de “separatistas” y por otra asegura que comprende el significado y las condiciones en las que se darían las autonomías.
Además, está previsto que en las reuniones del Ejecutivo, algunas organizaciones sociales y sindicales al Gobierno del izquierdista Evo Morales, sugieran el cambio de ministros de Estado en Bolivia.
Déficit con el Mercosur. El Gobierno boliviano deberá adquirir también una buena estrategia durante la reunión para definir el proyecto que Morales quiere para el comercio con otros países. El Instituto Boliviano de Comercio Exterior ha dado a conocer un informe en el que asegura que el déficit de Bolivia con el Mercado Común del Sur (Mercosur) ha alcanzado este año los 121 millones de dólares (92,14 millones de euros), cinco millones de dólares (3,8 millones de euros) más que en 2005.
Los datos del informe certifican que el país vendió al bloque formado por Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay y Venezuela, 19 millones de dólares (14,4 millones de euros) en productos agropecuarios, y compró productos por cerca de 140 millones de dólares (106,6 millones de euros).
Después de recibir estas cifras, el presidente boliviano, envió una carta a sus homólogos del resto de países del Mercosur en la que pide que Bolivia sea tratada de manera especial teniendo en cuenta “su nivel de desarrollo y su condición de país enclaustrado”, según informa Associated Press.
Morales se ha mostrado partidario de la consolidación del Tratado de Comercio de los Pueblos (TCP) y la Alternativa Bolivairana para las Américas (ALBA), ideada por el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, para competir con los Tratados de Libre Comercio (TLC) y el Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA).
El presidente Evo Morales se enfrenta así a un comienzo de año repleto de estrategias políticas que deberá aplicar si lo que pretende es conseguir que la nueva Constitución se redacte antes de agosto de 2007 y que se cierren los acuerdos comerciales con las reformas en el Mercosur y en la Comunidad Andina de Naciones (CAN). |